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(Por Agencia)- El índice de Precios al Consumidor a nivel nacional subió 2,3 por ciento en marzo, impulsado por LOS incrementos en alimentos y bebidas, indumentaria, equipamiento del hogar y educación, entre otros rubros, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Con la suba de marzo, la inflación minorista acumulada en el primer trimestre del año ascendió al 6,7 por ciento.

Durante el tercer mes del año, los bienes mostraron un incremento promedio de 2,2 por ciento y los servicios de 2,7 por ciento, siempre a nivel nacional.

En las provincias patagónicas, el índice registró una suba de 3,1 por ciento, la mayor marca a nivel regional; mientras que la región pampeana mostró el menor registro, con 1,9 por ciento.

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires -que explican el 44,7 por ciento de la medición nacional- fue en marzo de 2,5 por ciento.

Minutos antes de que el Indec diera a conocer la evolución del tercer mes del año, la oficina de estadística porteña informó que el índice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (Ipcba) subió 2,1 por ciento en marzo, impulsado por los incrementos en alimentos y bebidas no alcohólicas, vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, educación, prendas de vestir y calzado y transporte.

De esta forma, en el primer trimestre del año el índice de precios porteño marcó una suba acumulada del 6,5 por ciento, mientras durante los doce últimos meses fue de 25,4 por ciento.

El martes pasado, el Banco Central sostuvo que las estimaciones de fuentes estatales y privadas “indican que la inflación núcleo de abril se mantendrá en registros elevados, aunque inferiores a los de marzo”, al argumentar la decisión de mantener en 27,25 por ciento la tasa de política monetaria.

La autoridad monetaria insistió en que “la aceleración de la inflación de los últimos meses es transitoria y que se debe a los fuertes aumentos en precios regulados y a la rápida depreciación del peso entre diciembre y febrero”; y reiteró que “una vez superados estos factores transitorios la inflación consolidará su tendencia a la baja”.

En términos similares se refirió el ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel, para quien se producirá “una caída grande de la inflación a partir de mayo” cuando dejen de sucederse los aumentos de tarifas de gas y electricidad.

“El programa anti inflacionario está avanzando bien; este es el peor momento, pero ya pasó, y deberíamos ver que a partir de mayo la inflación empiece un camino descendente”, sostuvo Kiguel en declaraciones a radio Milenium.

El rubro alimentos y bebidas presentó un aumento de 2,3 por ciento; prendas para vestir, 4,4 por ciento -alentado por el cambio de temporada-; educación, 13,8 por ciento -por la suba de las cuotas de los colegios y universidades privadas-; y equipamiento del hogar, 4,5 por ciento.

En alimentos y bebidas se anotaron subas de 4,1 por ciento en pan francés; 2,1 por ciento en galletitas dulces; 2,6 por ciento en harina; 3,7 por ciento en fideos blancos; 2,7 por ciento en asado, 4,5 por ciento en pollo; 2,2 por ciento en aceite de girasol, entre otros.

En la suba del 2,3 por ciento de marzo, los precios regulados aumentaron 2 por ciento, los estacionales 1,6 por ciento y la denominada inflación núcleo 2,6 por ciento.

Si esa misma medición se traslada al primer trimestre, el Indec observó que los estacionales subieron 3,6 por ciento, los regulados -como las tarifas de servicios públicos- 9,2 por ciento y la inflación núcleo 6,3 por ciento, para redondear una suba de 6,7 por ciento.

En los últimos doce meses, marzo pasado contra igual mes de 2017, y con una inflación promedio de 25,4 por ciento, la suba de las tarifas se refleja con una marca del 37,7 por ciento en los regulados, contra 20,1 en los estacionales y 22,4% del IPC Núcleo.