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La investigación de Karin Michels sobre el aceite de coco ha sido polémica en varias partes del mundo.

La directora del Instituto para la Prevención y Epidemiología de Tumores de la Universidad de Friburgo en Alemania, Karin Michaels, afirmó que el aceito de coco era “puro veneno”.

Esta confirmación de Michels sorprendió y dio la vuelta al mundo.

Aceite de coco y otros errores nutricionales”, es el nombre de la ponencia de la también profesora de Harvard, que a pesar que la exposición está en lengua alemana, tiene más de 1 millón de reproducciones.

“La experta afirma que el aceite de coco es “uno de los peores alimentos que se pueden ingerir”, reseñó.

Michels explicó que el aceite de coco tiene un 92% de grasa saturada, que contribuye al aumento de las lipoproteínas, conocidas por el colesterol malo.

Vale destacar que su exceso puede tapar las arterias y se puede correr un riesgo de ataque cerebrovascular.

Admitió que aceite de coco aumenta el colesterol y sólo tiene pocos rastros de vitaminas minerales, ya que sus sustancias vegetales son demasiado bajas para mejorar la salud.

Dijo que para reducir el riego de enfermedades cardíacas no es bueno consumir e incrementar los ácidos grasos saturados.

Esas grasas buenas se encuentran en las nueces, semillas de girasol, aceite de más y soja y en pescados como el salmón, la caballa, la trucha y el atún blanco.

“Hasta el momento, no hay evidencia científica que respalde las bondades que se le adjudican al aceite de coco, dado que casi no se han hecho estudios en humanos para poner a prueba sus supuestos beneficios”.