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(Por Alejo Miranda/La Nación) – Hace dos meses, Argentina XV jugó durante 40 minutos con un jugador menos por una expulsión al final del primer tiempo pero suplió con entrega esa desventaja y se impuso 28-8. El sábado fueron sólo 10 minutos los que estuvo en inferioridad numérica. La diferencia fue que dejó de jugar. “Lo que sentía era que faltaba actitud. Algo que habíamos dicho que no íbamos a negociar. Estábamos esperando que terminara el partido”, admitió el tercera línea Lautaro Bávaro, capitán del segundo seleccionado argentino sobre la histórica derrota por 36-33 ante Brasil en Newman.

Perder es parte del abanico de posibilidades en cualquier deporte, pero hacerlo luego de irse al descanso en ventaja 33-3 es difícil de justificar, mucho más que el hecho de que el rival haya sido Brasil, un seleccionado en franco crecimiento ante el que nunca se había perdido.

“Estamos con mucha bronca por saber que lo que pasó depende pura y exclusivamente de nosotros”, dijo el jugador de Hindú en diálogo conLA NACION. “Habíamos jugado un gran primer tiempo y en el segundo no hicimos nada de lo que habíamos planeado y nos superaron. Da bronca y hay que ser autocríticos.”

-Lo más llamativo es que habían arrancado bien…

-En el primer tiempo se vio claramente que hicimos lo venimos entrenando. Pudimos llevar adelante el juego que queríamos hacer: jugamos concentrados, cometimos pocos penales, perdimos pocas veces la pelota, defendimos bien. Fue un reflejo de lo que queremos hacer.

-¿Cuando se les empezó a complicar el partido?

-En los primeros 10 minutos del segundo tiempo. A pesar de que no nos marcaron puntos, dejamos pasar oportunidades y cometimos muchos errores no forzados. Ahí se nos empieza a complicar el partido. Empezamos a fallar en las cosas que antes nos salían y Brasil lo pudo traducir en puntos y nos dio vuelta el partido.

-¿Cuál era la sensación dentro de la cancha?

-Los dejamos que se agrandaran. Ellos reconocieron bien el momento por el que estábamos pasando y nos hicieron puntos. Por lo menos de mi parte, sentía que faltaba actitud. Era algo que habíamos dicho que no íbamos a negociar. Estábamos esperando que terminara el partido, sin ir a buscarlo, como habíamos hecho en el primer tiempo.

-Como capitán, ¿qué intentabas transmitirles en ese momento a tus compañeros?

-Siempre hablamos que, tras un error, tenemos que reaccionar lo más rápido posible, y eso era lo que no pasaba ayer. Fuimos de error en error. Yo como capitán y los conductores intentamos que el equipo levantara cabeza y siguiera. Pero ninguno de los que estábamos adentro de la cancha pudimos levantarlo. Sirve para aprender. Ahora tenemos que dar vuelta la página y seguir construyendo.

-¿Qué significa para ustedes jugar para Argentina XV? Es un paso previo a los Pumas, pero también los aleja de los clubes.

-Personalmente y lo que hablamos siempre, lo que nos pusimos como pauta, es tomarlo como un orgullo. Es representar al país. Es cierto que es un paso previo a los Pumas, pero cuando jugás con la camiseta argentina no podés dejar pasar la oportunidad. Es una gran responsabilidad. Hay que dejar todo por el país y dejarlo en lo más alto.

-¿Es difícil construir un equipo cuando el objetivo es el desarrollo y, por ejemplo, cambian constantemente los jugadores?

-El equipo cambia bastante. Siempre va rotando, pero creo que no es excusa para lo que pasó el sábado. Todos los que estamos acá tenemos que estar capacitados para jugar en ese nivel. No nos podemos permitir dejar pasar esa oportunidad.

-¿Cómo encaran el partido del domingo ante Uruguay?

-Todavía no se habló mucho del partido que viene. Tenemos que dar vuelta la página y tener en claro que estamos jugando por la Argentina. No puede pasar lo que nos pasó con Brasil. Tenemos que volver a poner al equipo y al país en donde tiene que estar.

-¿Te sorprendió Brasil?

-No me sorprendió nada. Sabíamos del crecimiento que tiene en los últimos años. Se vio en la cancha, nos jugaron de igual a igual y cuando nos salimos del libreto aprovecharon y lo transformaron en puntos.