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El grupo ruso Lukoil avanza en su estrategia para desembarcar en el mercado petrolero argentino. Su primer paso comenzó a darlo por estos días con el inicio del plan de abastecimiento de naftas y gasoil para Oil Combustibles, la petrolera del ex Grupo Indalo,

Según divulgó iProfesional, se trata de un acuerdo firmado entre el gigante extranjero y la compañía ahora gestionada por el fondo OP Investment, que se quedó con todos los activos del holding fundado por Cristóbal López durante el gobierno kirchnerista.

Ejecutivos de Lukoil Pan Americas LLC llegarán al país este miércolespara poner en marcha la importación de combustibles con los cuales Oil abastecerá a toda su red de casi 400 estaciones de servicio. Los primeros barcos llegarán esta semana dando inicio al contrato de la petrolera que cambiará la producción de naftas y gasoil en su propia planta de la localidad santafesina de San Lorenzo por la compra de combustible refinado del exterior.

Si bien no se conocen cifras sobre el contrato, forma parte del acuerdo entre el ahora rebautizado Grupo Ceibo y Lukoil para que el conglomerado ruso inyecte capital en la petrolera y ponga en marcha un plan de inversiones por cerca de u$s100 millones.

La noticia se conoce en momentos en los que desde el sindicato de petroleros de Chubut aseguraban que Pampa Energía podría quedarse con los negocios de la refinería de Oil. Sin embargo, desde el holding del empresario Marcelo Mindlin desecharon la información ante iProfesional, y sostuvieron que no está en los planes del grupo una operación de ese tipo.

En el caso del contrato de provisión con Lukoil, desde el Grupo Ceibo explicaron que se buscará garantizar las condiciones laborales de sus más de 400 empleados y mantener abastecida la red.

El objetivo del proceso, agregaron, es ofrecer variantes que permitan sostener las actividades de la petrolera, “a pesar del ahogo financiero que sufre como producto de las demoras de la AFIP en levantar los embargos que pesan sobre Oil y aceptar un plan de pago de sus deudas fiscales para, de este modo, poder poner en marcha parte de las ambiciosas inversiones que el Grupo Ceibo pretende realizar en la petrolera y en el resto de sus empresas”.

Por ese motivo, los ejecutivos de Lukoil también mantendrán una reunión con los interventores impuestos por el juez Javier Cosentino, titular del Juzgado Comercial 5, Secretaría 10, a cargo del concurso preventivo de la compañía que fue denunciada por la AFIP por haber evadido $8.000 millones del Impuesto a la Transferencia de Combustibles durante el gobierno kirchnerista.

La denuncia derivó en varias causas por defraudaciones y estafas contra Cristóbal López y su socio Fabián De Sousa, y también contra el ex titular del ente fiscal, Ricardo Echegaray. Los dos primeros permanecen en prisión, mientras que el segundo deberá afrontar un juicio de manera inminente. Los ex propietarios de Oil Combustibles habrían usado $8.000 millones de ese impuesto para expandir el ex Grupo Indalo, con la compra de otras empresas.

 El caso derivó en dos causas, una penal y otra civil y comercial. La primera la lleva adelante el juez Julián Ercolini, quien en las próximas semanas deberá decidir si levanta la inhibición sobre los bienes del Grupo Ceibo. En tanto, el juez Cosentino tiene pendiente abrir el concurso preventivo de Oil. En cuanto esto ocurra, la deuda que la petrolera acumula con la AFIP pasará a formar parte del proceso.
Mientras tanto, los nuevos dueños de Oil decidieron suspender las actividades de la refinería de San Lorenzo, al no contar con fondos suficientes para sostener esta actividad, así como el pago del impuestoa los combustibles, del cual ahora se hará cargo Lukoil.

Según el contrato, el grupo ruso usará un intermediario local para despachar sus combustibles a la red de Oil entre el 5 y el 29 de marzo. Se trata de Victorio Podestá & Cía. que, según información del Grupo Ceibo, tiene 70 años de trayectoria en la comercialización, almacenamiento, transporte y distribución de hidrocarburos en el país.

En el caso de Lukoil es la compañía petrolera privada más grande de Rusia y su mayor productor de petróleo, además de ser la segunda mayor compañía del mundo, junto a ExxonMobil, en cuanto a reservas de crudo.

Por su parte, la petrolera del Grupo Ceibo comercializa cerca del 3% de las naftas y del 5% del diesel que se venden en la Argentina. Y al tratarse de un convenio “puente”, Oil, Lukoil y Podestá seguirán negociando un contrato de suministro a seis meses, que será presentado para su autorización por parte del juez Cosentino.

“De esta manera, Oil avanza en la consolidación del suministro de combustibles a sus clientes y demuestra, junto a sus empleados, el importante esfuerzo que vienen para superar las trabas que lasinhibiciones impulsadas por la AFIP implican sobre el normal funcionamiento de sus negocios“, dice la nota enviada por el Grupo Ceibo a los medios.

“El gerenciamiento tiene plena confianza en que la empresa posee un futuro exitoso mientras las soluciones a los problemas de la misma se busquen en el contexto del Concurso de Acreedores y no en el fuero penal que nada tiene que ver con la reestructuración de los pasivos de una compañía”, sostuvo Santiago Dellatorre, vicepresidente de Oil Combustibles, en ejercicio de la presidencia.

“La mirada y el análisis de Oil Combustibles debe hacerse, asimismo, en el contexto del Grupo Ceibo. Es decir, de las distintas empresas que actúan interrelacionadas y considerar que el impacto positivo en cualquiera de ellas tiene también un impacto positivo en el resto”, agregó Dellatorre.

La dirección del Grupo Ceibo confía también en que la solución integral en el ámbito concursal creará valor, atraerá inversiones y protegerá las fuentes de trabajo.