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Se trata de una mujer llamada Graciela Herrera, quien fue capturada después de una serie de trabajos de inteligencia.

A fines de mayo, aseguró que un grupo delictivo la mantuvo cautiva junto con su hija de 3 años y el padre de la criatura pagó 20 mil pesos por su libertad. Sin embargo, tal como contó este diario un día después del hecho, se trató de una farsa. La causa tiene otros cuatro detenidos.

La mañana del miércoles 30 de mayo denunciaron un secuestro extorsivo en el Gran Mendoza. Un comerciante de Capital aseguró que le llamaron desde el teléfono de su ex pareja y madre de su hija de tres años y una voz masculina le dijo que tenía privadas de la libertad a las dos mujeres.

Acto seguido, le explicó mediante amenazas que si no le entregaba 200 mil pesos en efectivo, no las volvería a ver con vida. Al mismo tiempo, su WhatsApp recibía fotos de la pequeña atada en una silla mientras era apuntada con un arma de grueso calibre.

La víctima se puso en contacto con la policía llamando al 911 y seis horas después, las mujeres fueron liberadas en Guaymallén tras el pago de rescate de 20 mil pesos.

Ese mismo día, los investigadores pusieron en duda el relato de Graciela Herrera, la madre de la niña, por algunas contradicciones que presentó en sus dichos iniciales. Más cuando se enteraron que había ratificado el secuestro ante los investigadores de la Justicia federal. Dijo que la captaron en calle Independencia de Las Heras y que la mantuvieron encerrada en una casa que no conocía.

En las últimas horas, luego de una serie de pruebas recolectadas –principalmente de análisis de teléfonos celulares (mensajes de texto, llamadas y WhatsApp de teléfonos incautados), se ordenó y efectivizó la detención de Herrera, quien tiene 42 años, y de una amiga de 25 identificada como Johana.

Las dos mujeres se sumaron a otros tres detenidos que tiene la causa, quienes cayeron la semana pasada también luego de una serie de tareas de campo. Entre ellos está el Moneda, un sujeto conocido en el ambiente delictivo guaymallino por diversos hechos.

Para la fiscalía, a cargo de Alejandra Obregón, Herrera montó una escena de secuestro extorsivo con el único fin de sacarle dinero a su ex pareja, el padre de la criatura nacida el 2 de febrero del 2015.

Este accionar delictivo podría costarle a la mujer entre 10 y 25 años de cárcel si es hallada culpable, debido a que la imputaron por secuestro extorsivo agravado por la retención y ocultación de un menor y agravado por la participación de tres o más personas. Esta calificación recayó también sobre el resto de los sospechosos, quienes ya están en prisión.