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Declararon inocente a la joven maestra. Para la justicia mendocina no hubo delito.

La relación fue consentida por familiares del adolescente.

La mujer terminó viviendo en la casa del menor, con la beba que habían engendrado.

Cuando se fue con otro hombre, la denunciaron por estupro delito sexual con adolescentes.

El chico tiene ahora 17, la maestra, 26, y la hija de ambos, dos.

La mujer tiene otro hijo, de 9 meses, de su nueva relación sentimental.

La maestra y el chico se conocían por sus familias.

Los padres del menor le pidieron a la mujer que fuera a darle clases particulares, como apoyo escolar. Así empezó la relación.

Para la Justicia mendocina la maestra es inocente.

La mujer fue absuelta por entender que el alumno era maduro sexualmente y que fueron relaciones consentidas.

Además contaban con el aval de la familia del chico.

El fiscal de Cámara, Oscar Sívori, que pidió la absolución de la maestra y consiguió el aval del juez Armando Martínez, dijo que el Código Penal es claro.

Detalló que los adolescentes de entre 13 y 16 años pueden prestar consentimiento.

Esto es siempre y cuando no exista aprovechamiento por parte del mayor (articulo 120).

Se pudo comprobar que había madurez sexual del adolescente.

En el proceso judicial el menor y la maestra pasaron por estudios psiquiátricos.

Por su parte el chico también al procedimiento de cámara Gesell.

gún el fiscal no había aprovechamiento de la inmadurez. Hubo un enamoramiento del chico.

Él se lo había contado a su abuelo, que lo había incitado a seguir y le dijo aprovechá es una cuestión de hombres , costarse con la maestra, detalló el fiscal a Clarín.

La maestra estuvo procesada por el delito de estupro, que prevé una pena de entre 3 y 6 años en prisión.

La mujer recibió, al poco tiempo, el beneficio de prisión domiciliaria porque estaba embarazada de su segundo hijo y aún no había sentencia.

Ahora quedó en libertad.”Entendí que fue una joven que se equivocó”, dijo el fiscal al fundamentar por qué pidió la absolución de la maestra.

“¡Después de que al adolescente le permitieron concretar una relación con alguien 8 o 9 años mayor, la responsable es la mujer!”, dijo además Sívori con una insólita ironía.

Para el fiscal, había que atender a las víctimas secundarias, que son los dos hijos pequeños de la maestra. “Cuando termina la relación y ella se va con una nueva pareja, aparece la denuncia.

Hay mucha emoción encontrada y situación de despecho por parte de la familia del chico”, dijo Sívori. Y concluyó: “El alumno sigue enamorado de la maestra”.