El pronóstico anticipa varios días de inestabilidad, mientras las proyecciones internacionales advierten que El Niño podría alcanzar una intensidad histórica. Qué precauciones tomar y qué se sabe sobre sus posibles efectos en el agua, la nieve y las tormentas.
Mendoza tendrá una semana marcada por las lluvias y las temperaturas moderadas, con nuevas precipitaciones previstas para los próximos días. Al mismo tiempo, el fortalecimiento de El Niño mantiene la atención sobre la próxima temporada de tormentas, la acumulación de nieve en la cordillera y la disponibilidad de agua para el verano.
El escenario exige seguir dos cuestiones distintas. El pronóstico meteorológico permite anticipar las condiciones de los próximos días, mientras que las proyecciones climáticas ayudan a evaluar posibles tendencias para los meses siguientes. Ninguna de las dos herramientas permite asegurar por anticipado qué ocurrirá en cada departamento.
Lluvias y tormentas en Mendoza durante la semana
El pronóstico para la Ciudad de Mendoza anticipa precipitaciones durante este lunes 12 de octubre y nuevas lluvias para el martes, con temperaturas máximas cercanas a los 16 grados. El miércoles podría presentar una mejora parcial durante la mañana, aunque la probabilidad de tormentas aumentaría durante la tarde y la noche.
La inestabilidad podría continuar el jueves y el viernes, con cielo mayormente nublado y períodos de lluvia. Las condiciones previstas corresponden a la capital provincial y pueden variar en otros departamentos, especialmente en las zonas rurales y cordilleranas.
Ante este panorama, conviene consultar las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional y los pronósticos de Contingencias Climáticas de Mendoza. Las alertas pueden modificarse durante la jornada y no afectan necesariamente de la misma manera a toda la provincia.

Qué precauciones tomar ante las precipitaciones
Las lluvias intensas pueden generar anegamientos, complicaciones en la circulación y crecidas repentinas en sectores vulnerables. Por eso, la prevención resulta importante incluso cuando las precipitaciones se concentran en períodos breves.
La recomendación es evitar circular por calles inundadas, no atravesar cauces o badenes con agua y asegurar los objetos que puedan ser desplazados por el viento. También es importante mantener despejados los desagües domiciliarios y no arrojar residuos a las acequias, ya que pueden obstruir el escurrimiento.
Durante las tormentas eléctricas, conviene permanecer en construcciones cerradas y alejarse de árboles y estructuras expuestas. Si ingresa agua a una vivienda, se debe evitar el contacto con instalaciones eléctricas y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.
En las zonas agrícolas, el seguimiento de los avisos sobre granizo y tormentas permitirá evaluar los riesgos para los cultivos. Las condiciones pueden cambiar de un departamento a otro, por lo que los pronósticos generales deben complementarse con información local.
Súper Niño: qué dicen las últimas proyecciones
El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, dependiente de la NOAA, informó el 8 de octubre que El Niño continúa fortaleciéndose. Su último análisis estima una probabilidad superior al 83% de que el fenómeno se mantenga en una categoría fuerte a muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027.
Además, la NOAA calcula un 83% de probabilidad de que alcance una intensidad histórica durante octubre-diciembre, al comparar el episodio previsto con los registrados desde 1950.
Estas cifras se refieren a la intensidad del fenómeno en el océano Pacífico, no a la probabilidad de que Mendoza tenga lluvias extremas. El Niño modifica los patrones climáticos y aumenta las posibilidades de determinadas condiciones, pero sus efectos varían según la región.
Qué puede significar para el agua y la nieve en Mendoza
La evolución de las nevadas cordilleranas será uno de los aspectos centrales para la provincia. La nieve acumulada funciona como una reserva de agua que alimenta los ríos durante el deshielo, por lo que su volumen y las temperaturas de la temporada serán determinantes para evaluar la disponibilidad hídrica.
También habrá que seguir las precipitaciones de primavera y verano, las tormentas con granizo y los posibles episodios de lluvias intensas. Estos fenómenos pueden afectar tanto a las áreas urbanas como a los cultivos y las zonas expuestas a crecidas.
Sin embargo, todavía no se puede afirmar que el Súper Niño garantizará más nieve, mayores caudales o una temporada más lluviosa en toda Mendoza. Para evaluar esos escenarios se necesitan pronósticos regionales y datos actualizados sobre las cuencas, los ríos y la cordillera.
El boletín hidrometeorológico nacional sobre El Niño reúne información de organismos como el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional del Agua, entre otras instituciones. Su seguimiento permite relacionar las proyecciones climáticas con la situación hídrica del país.
Durante las próximas semanas, las alertas meteorológicas, los informes de nieve y los registros de caudales serán las referencias más útiles para dimensionar los riesgos y anticipar necesidades.
Para los mendocinos, la prioridad inmediata es seguir los avisos oficiales y tomar precauciones ante las lluvias. A mediano plazo, el desafío será convertir las proyecciones sobre El Niño en información concreta para la prevención y la planificación del agua en la provincia.