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Como en el 2018, Nicolás Naranjo volvió a gritar campeón del Giro del Sol. Esta vez con un final épico, con lluvia y granizo en la montaña, y una inesperada caída a pocos kilómetros del final. Pero se levantó, embaló y le regaló  un triunfazo, de esos que no se olvidan, a los piqueteros en su tierra.

Naranjo llegaba a la victoria como líder. La victoria en Sarmiento, en la primera etapa del Giro, lo colocó al frente del pelotón y ya lo catapultó  como favorito. Pero la pelea no fue fácil, atrás venía Pocito, Mardan y el SEP con ganas de también  ser protagonistas. El domingo en la mañana si bien no entró al podio de la contrarreloj, la buena diferencia que logró en su primer triunfo le permitió seguir, cómodo, adelante.

Por la tarde, había que recorrer 118 kilómetros  con la particularidad de las subidas a los diques de Ullum y Punta Negra. Naranjo venía bien, pero sobre el final sufrió una caída -de la que también  participó Dani Díaz del SEP- y quedó relegado del grupo grande. Sin embargo ahí estuvo Ricardo Escuela, su compañero, quien lo tiró  e hizo el esfuerzo de colocarlo nuevamente en la pelea junto al pelotón.  Y así fue como llegó a la linea de llegada, con los brazos en alto y festejando un nuevo triunfo que sin dudas significa un empujón  importante de cara al gran objetivo de su escuadra: La Vuelta a San Juan.

El ciclista de La Bebida hizo un tiempo de 2 horas 32 segundos 36 segundos, por delante de Fernando Castro y Gerardo Tivani. En la general, el podio lo completaron Tivani de Pocito y Emiliano Contreras de Mardan.

Fuente: Tiempo de San Juan