Las intensas precipitaciones y la crecida de los arroyos El Tigre y Pavón obligaron a cerrar el paso de Pobre Diablo, en San Rafael. El caudal estimado en 200 metros cúbicos por segundo erosionó los fusibles del puente y el tránsito permanecerá interrumpido hasta que baje el agua y se completen los trabajos de prevención.
El paso de Pobre Diablo, en San Rafael, permanece cerrado preventivamente por la crecida de los arroyos El Tigre y Pavón. El aumento del caudal, sumado a la apertura de compuertas del dique Galileo Vitali, erosionó los fusibles del puente y obligó a retirarlos para facilitar el escurrimiento y proteger la estructura.
Según la estimación difundida por el Municipio de San Rafael, por la zona circuló un caudal de aproximadamente 200 metros cúbicos de agua por segundo. Ante ese volumen, se retiraron los fusibles previstos en la estructura para facilitar el escurrimiento y reducir el riesgo de daños en el puente.
El corte es temporal y se mantendrá hasta que disminuya el caudal y las condiciones permitan volver a instalar estos elementos. Una vez terminadas las tareas, se habilitará nuevamente la circulación, siempre que estén dadas las condiciones de seguridad.
Por qué cerraron el paso de Pobre Diablo
La interrupción del tránsito responde a una medida preventiva vinculada con el comportamiento del agua durante las crecidas. Las precipitaciones intensas, el incremento del caudal de los arroyos El Tigre y Pavón y la apertura de compuertas del dique Galileo Vitali generaron una situación que obligó a intervenir en el sector del puente.
En ese escenario, la erosión de los fusibles hizo necesario retirarlos para permitir que el agua escurriera con mayor facilidad. Se trata de elementos contemplados en el diseño de la reconstrucción del paso, precisamente para actuar ante situaciones de aumento importante del caudal.
La secretaria de Obras Públicas de San Rafael, Andrea Fichetti, explicó que estos componentes fueron incorporados durante la reconstrucción con el objetivo de facilitar la evacuación del agua en momentos de crecida y evitar daños en la estructura.
“Cuando se hizo la reconstrucción se dejaron previstos estos fusibles para despejarlos ante crecidas y evitar que se dañe el puente”, señaló la funcionaria.
La decisión de mantener cerrado el paso busca evitar que los vehículos circulen por un sector en el que todavía deben completarse las tareas necesarias para recuperar las condiciones habituales de funcionamiento.

Qué función cumplen los fusibles del puente
Los fusibles mencionados por el Municipio forman parte de las previsiones incorporadas durante la reconstrucción del paso de Pobre Diablo. Su función está relacionada con el manejo del agua cuando se producen crecidas y con la protección de la estructura frente a esas condiciones.
Cuando el caudal aumenta de manera considerable, la acumulación de agua y los materiales que arrastra pueden generar procesos de erosión y ejercer presión sobre distintos sectores de una obra. Por eso, contar con elementos que puedan retirarse cuando resulta necesario permite facilitar el escurrimiento y reducir determinados riesgos.
En este caso, la intervención se realizó luego de que las condiciones hídricas afectaran los fusibles. El retiro de estos componentes forma parte de la respuesta prevista para permitir el paso del agua y proteger el puente durante el episodio de crecida.
La estimación de 200 metros cúbicos por segundo da una referencia de la magnitud del caudal que circuló por la zona. Sin embargo, ese dato corresponde a una estimación informada por el Municipio y no implica, por sí solo, que se hayan registrado daños estructurales en el puente.
El procedimiento apunta a evitar que la situación avance hacia un escenario que comprometa la infraestructura o la seguridad de quienes utilizan el paso.
Cuándo volverá a habilitarse el tránsito
El paso de Pobre Diablo permanecerá cerrado de manera temporal mientras continúe el caudal elevado y no estén dadas las condiciones para reinstalar los fusibles.
La reapertura dependerá de la evolución del agua y de la posibilidad de completar los trabajos necesarios en el sector. Por el momento, el Municipio no informó un horario específico para restablecer la circulación.
Una vez que el caudal disminuya y se puedan realizar las tareas previstas, se procederá a instalar nuevamente los elementos retirados. Después de completar esa intervención y verificar que las condiciones sean adecuadas, se habilitará el tránsito con normalidad.
Mientras se mantenga la restricción, quienes necesiten circular por el sector deberán contemplar el cierre al organizar sus desplazamientos y evitar ingresar en la zona intervenida.
Las crecidas y la prevención en San Rafael
El episodio vuelve a poner el foco en la necesidad de adoptar medidas preventivas frente a los aumentos del caudal de los cursos de agua. Las precipitaciones intensas pueden modificar las condiciones de circulación en sectores próximos a arroyos y puentes, especialmente cuando coinciden con otros factores que incrementan el volumen de agua.
En el caso de Pobre Diablo, la respuesta municipal se concentró en facilitar el escurrimiento mediante el retiro de los fusibles y restringir el tránsito mientras se mantenga la situación que motivó la intervención.
La prioridad es preservar la estructura y evitar que los usuarios queden expuestos a condiciones que todavía no permiten garantizar una circulación segura.
La reapertura quedará supeditada a la disminución del caudal y a la finalización de los trabajos. Hasta entonces, el cierre preventivo seguirá vigente.