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Rescatan a los Knacks, banda del beat fundacional argentino

Nov 7, 2019

«Los Knacks, dejame en el pasado» es el documental, que se estrena hoy, de los hermanos Mariano y Gabriel Nesci que rescata y cuenta la historia de uno de los grupos pioneros del beat de garage del rock argentino, de finales de los años ’60, que casi 50 años después se reúnen para volver a tocar y buscar la gloria nunca alcanzada.

El nacimiento de los Knacks data de la amistad que se formó entre sus miembros fundadores: el bajista Oscar Paz y el vocalista y guitarrista Carlos Castellani, quienes se conocieron en marzo del 63 en el colegio nacional Juan Martín de Pueyrredon. Su amor por la música beatle los llevó a formar su propio grupo musical, incorporando a Fernando Ferreyra Avan, y se bautizaron The Snakes.

Mariano y Gabriel Nesci.

Unos meses después conocieron a Armando Aschenazi en una casa de música probando instrumentos musicales y decidieron invitarlo a integrar la banda. Con esta primera formación tocaron durante 3 años en muchos clubes y festivales ganando inclusive el concurso de Escala Musical como mejor banda.

En el año 1967 son descubiertos por Gustavo Lipekester, productor de Phillips, mientras grababan su primer demo en los estudios de la misma productora. Son elegidos para grabar «Submarino amarillo», el nuevo single de los Beatles antes de que fuera conocido en la Argentina.

Es de esa manera que en ese mismo año, ya rebautizados bajo el nombre de Los Knacks, se edita el primer sencillo de la banda conteniendo Submarino amarillo en la cara A, y Madera Noruega, otro tema beatle, en la cara B. Ante el éxito en ventas que tiene este sencillo, Phillips intenta obligar a la banda a grabar otros 2 temas de los Beatles cuando el convenio determinaba que la banda podía elegir uno de los dos temas a grabarse.

El bajista Fernando Ferreira Avan se retira y es reemplazado por Alejandro Medina (futuro bajista de Manal) por un breve tiempo, hasta que entra en su lugar Eduardo «Mossy» Mikitow y también se incorpora a la banda un tecladista: Vicente «Chito» Bulota.

En 1969, la banda es contratada por EMI para grabar un LP (disco larga duración) compuesto por ocho temas que se hicieron en una sola sesión, y a esos ocho se le sumarían los sencillos editados hasta el momento.

Pero ese vinilo nunca vio la luz ya que durante la dictadura de Juan Carlos Onganía se impuso una prohibición contra la música cantada en inglés; es por eso que la edición de ese LP se vio postergada.

«Durante ese gobierno se prohibió la difusión de música en inglés y empezaron las presiones y persecuciones. Fuimos a parar a listas negras y comenzamos a no poder presentarnos, un horror». La EMI insiste en que grabaran en castellano, ya que el contrato los obligaba a sacar otro simple; la banda no estaba de acuerdo en abandonar el inglés como idioma musical, por lo que la prohibición y el no poder actuar minan la vida de la banda que se separa.

Casi 30 años después, ese disco fue editado de manera clandestina por una red de disqueras especializadas europeas como el Revolver español y los amantes de la música beat comienzan a convertir a los Knacks en un culto.

En 2011 The Knacks regresa a los escenarios después de 40 años y luego de varias shows, en forma independiente editan un nuevo trabajo titulado «Last Stand».

Uno de los directores Mariano Nesci charló con Télam sobre este rescate y el rockumental correspondiente, que se podrá ver en el Malba y en el Multiplex Belgrano:

Télam: ¿Cómo llegan a The Knacks? ¿Por melómanos?

MN: Llegamos de casualidad, en realidad. Yo hace 10 años estaba investigando rock argentino de los 60 para otro proyecto y de repente encontré un blogcito perdido que contaba la historia de esta banda misteriosa de los 60 que en su momento de auge fue prohibida por la dictadura, y me pareció una historia muy interesante como para el que no la hubiera escuchado nunca. Al fondo de esa página tenía un par de links hacia su música, y cuando escuché la música no solamente pude comprobar que eran reales sino que también me di cuenta que eran muy buenos. Ahí con Gaby dijimos «no puede ser que esta historia no se conozca», y ahí los empezamos a seguir hasta terminar el año pasado de contar toda esta travesía de los Knacks.

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T: ¿Cuando ustedes llegan, la banda se estaba reuniendo? ¿En qué etapa estaban?

MN: Coincidía un poco este blog anticipando lo que era el regreso de ellos. Ellos se enteraron un poco del interés que había en ellos en Europa y por el mundo, que los trataban como una banda de culto, y se empezaron a alinear los astros para que le dieran otro intento. En ese momento es que pudimos encontrarlos y a partir de ahí seguirlos en este regreso.

T: ¿Cuánto hay de documental y cuánto hay de ficción?

MN: Eso es lo interesante. La historia de ellos parece por momentos inverosímil pero es todo 100% real. Eso es lo interesante, todo lo que se vio en la película es exactamente lo que les pasó a ellos sin ninguna intervención ajena. Por momentos hay cosas que uno dice «no puede ser», si uno estuviera escribiendo el guión de ficción en ese momento probablemente diría «estaría bueno que pase esto», pero las cosas que les pasaron a ellos fueron inverosímiles en más de una ocasión.

T: ¿Ellos les dieron la data para vincularse? ¿Cómo fue ese trabajo? ¿Ellos los sumergieron en el mundo de los Knacks?

MN: Un poco cuando nos juntamos con ellos por primera vez les planteamos que nos parecía interesante su historia y queríamos empezar a seguirlos, y a partir de ahí fue empezar a acercarnos. Al principio ponían una distancia y no se terminaban de mostrar tal cual son, querían mostrarse como una banda hecha y derecha y no querían mostrar su cara más íntima. De a poquito se fueron soltando y de a poquito fuimos descubriendo el lado humano de ellos, que creo que es de lo más interesante de la peli. Más allá de que es una peli sobre música, en un momento pasa a ser la historia de estos 5 hombres grandes que van tras su sueño, el mismo que tenían cuando eran adolescentes lo tienen ahora cuando tienen 70 y pico de años con todos los obstáculos que se les presentan a esta edad.

T: Hay dos cuestiones que marcan el declive de la banda, primero la dictadura de Juan Carlos Onganía, que dice «basta de canciones en inglés», pero además eso es lo que cuenta Alfredo Rosso, que los Knacks empezaban a chocar con que muchos artistas locales ya cantaban rock en castellano.

MN: Eso fue lo interesante de traer periodistas especializados. La banda, al contar sus motivos, atribuyen 100% a la dictadura que los puso en listas negras y que eso les cerró las puertas para poder seguir su sueño adelante. Al mismo tiempo, nos cuenta Alfredo que esa era una época donde la música en inglés estaba empezando a desaparecer en nuestro país, entonces se complementan los dos argumentos: ellos que dicen que fue por este motivo y el entorno social que empezaba a cerrarles las puertas por eso. Se empezaba a consumir un poco el rock en castellano, que con La Balsa y lo que vino después fue lo que empezó a copar el panorama musical de nuestro país.

T: Hay un punto que queda ahí porque la historia debe ser así. ¿Quién imprimió las cintas y las plasmó en CD y en vinilo?

MN: El tema de las cintas fue una investigación muy profunda, porque no quedaba muy claro. Lo que sabemos es que en los 60 llegaron a grabar el disco y una vez que estaban esas cintas terminadas, antes de que pudieran hacer el disco les llegó la prohibición de parte de las autoridades y eso quedó archivado en EMI. Tiempo después, esas cintas alguien las sacó, no podemos decir quién es, se las acercó a una disquería de acá de Buenos Aires, que en ese momento estaba reeditando joyitas perdidas de esa época, y ese CD que se editó llegó a Europa, que se empezó a viralizar como en esa época sucedía como una banda de culto. Ahí está el vinilo amarillo que rescataba una banda perdida de Argentina de los 60. En Europa se generaba mucha curiosidad con la música sudamericana de esa época.

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