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Una cadenita que pertenecía a Brenda Requena Montaña (24), vista por última vez el jueves de la semana pasada en la ciudad de San Juan, fue hallada en el lugar donde ayer fue encontrado el cadáver descuartizado y quemado de una mujer que, se sospecha, es la joven desaparecida, según confirmó el juez que investiga el caso.

El magistrado Martín Heredia Zaldo explicó esta mañana a la prensa que el cadáver analizado «tiene entre un metro y medio y un metro sesenta de estatura, similar a la contextura» de Requena Montaña.

Según el juez, tras un segundo día de rastrillajes en el sitio del hallazgo -un descampado de Albardón, al norte de la capital sanjuanina- «se levantaron alrededor de 50 huesos, presuntamente humanos y de pequeño tamaño, además de una cadenita con un dije similar al que la mujer tenía y que se puede observar en varias fotografías».

«La cadenita con un dije encontrada junto a los restos está identificada por familiares», sostuvo Heredia Zaldo y aclaró que oficialmente «hay que esperar los cotejos de ADN que ya se encargaron» para confirmar que el cuerpo pertenece a Brenda.

Por su parte, el esposo de la joven, Diego Alvarez (28), está detenido por homicidio agravado y será sometido a peritajes psicológicos.

Según el magistrado, «recién será llamado a declarar cuando se tenga el ADN que compruebe que la víctima es su esposa, si es que así sucede».

También dijo que en un allanamiento en la casa del marido, Diego Álvarez (28), «se secuestró membrana para techos del mismo tipo que el utilizado para calcinar el cuerpo» y «varios cuchillos de tamaño importante».

«Es uno de los casos que más me conmocionó por cómo se llevó a cabo, la forma de enterrar el cuerpo y encontrarlo fraccionado y con los huesos pulverizados», concluyó el juez de la causa.

Brenda desapareció en la tarde del jueves de la semana pasada después de que Álvarez la encontró junto a su amante, José Guajardo (28), cerca del autódromo El Villicum en la zona de «Campo Afuera» de Albardón, una zona rural ubicada unos 25 kilómetros al norte de la ciudad de San Juan.

Desde la noche de ese día, cuando el marido denunció que ella había escapado a la carrera a campo traviesa después del episodio, la Policía comenzó a buscarla por la zona.

Tras cinco días de búsqueda, los investigadores dieron con dos adolescentes de 17 y 14 años que les contaron que el día del hecho vieron a Alvarez quemando cubiertas en una hondonada y que los trató con enojo y hasta les ofreció dinero para que no dijeran que lo habían visto.

Horas después, la Policía dio con los restos de una mujer descuartizada y carbonizada en la hondonada señalada por los menores donde hallaron un cráneo, una tibia y un torso envuelto en una membrana para techos.

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