El intendente de la Ciudad de Mendoza felicitó a Luiz Inácio Lula da Silva por su reelección y reclamó que la relación con Brasil se mantenga como una política de Estado. El mercado brasileño recibió exportaciones mendocinas por unos US$ 409 millones en 2025 y es clave también para el turismo provincial.
Ulpiano Suarez defendió el vínculo comercial de Mendoza con Brasil y marcó una diferencia política con Luis Petri, uno de los dirigentes radicales que busca suceder a Alfredo Cornejo en las elecciones de 2027. Tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial brasileño, el intendente de la Ciudad de Mendoza planteó que la relación entre ambos países debe estar por encima de las diferencias ideológicas y de los posicionamientos partidarios.
“Para Mendoza, la relación con Brasil no es una cuestión ideológica”, afirmó Suarez al felicitar al presidente reelecto y destacar la importancia del mercado brasileño para la economía provincial. Su planteo se apoya en un dato concreto: durante 2025, Mendoza exportó aproximadamente US$ 409 millones a ese destino, según las cifras que difundió el jefe comunal.
La posición del intendente pone sobre la mesa un aspecto central para la provincia: las consecuencias económicas que pueden tener los enfrentamientos políticos cuando se trasladan a las relaciones internacionales. Brasil no representa solamente un socio diplomático para Mendoza, sino también un comprador de su producción, un destino para sus empresas y un mercado estratégico para el turismo.
En ese sentido, Suarez planteó que la relación bilateral debe sostenerse independientemente de quién gobierne en cada país. “Gobierne quien gobierne, allá o acá, esa relación debe ser una política de Estado”, sostuvo.
Ulpiano Suarez habló de los nuevos pobres y del orden que necesita Mendoza para crecer
Ulpiano Suarez, Brasil y los intereses económicos de Mendoza
La dimensión comercial es el principal argumento detrás del posicionamiento de Suarez. Brasil es el mercado al que Mendoza destina una parte relevante de su producción exportable y su importancia alcanza a distintos sectores de la economía provincial.
Entre los productos mendocinos que llegan al país vecino se encuentran los vinos, los plásticos y sus manufacturas, el ajo fresco, las conservas, las frutas secas y procesadas, las aceitunas y las peras. Se trata de una canasta que reúne actividades industriales y agroindustriales con presencia en distintos departamentos de la provincia.
Detrás de esas operaciones hay bodegas, fábricas, fincas y trabajadores que dependen de la continuidad de los mercados para sostener su actividad. Por eso, una relación comercial estable con Brasil no es un asunto que involucre únicamente a los gobiernos: también incide en las posibilidades de producción, inversión y empleo.
La discusión adquiere relevancia en un contexto en el que los dirigentes políticos expresan sus preferencias ideológicas y toman posición frente a los cambios de gobierno en otros países. Para Mendoza, sin embargo, la relación con su principal destino de exportaciones exige una mirada que contemple los intereses económicos provinciales más allá de las afinidades partidarias.
Suarez eligió ese enfoque para saludar el resultado electoral brasileño. Además de felicitar a Lula, destacó el valor institucional de la jornada y sostuvo que las urnas representan el único camino para resolver las disputas políticas.
El mensaje apunta a separar la competencia electoral de las relaciones que deben sostener los gobiernos una vez definidos los resultados. La alternancia política, desde esa perspectiva, no debería interrumpir los vínculos comerciales ni las oportunidades de cooperación entre territorios.

El contraste con Luis Petri y la disputa radical hacia 2027
La postura de Suarez también adquiere una dimensión política local por el contraste con Luis Petri. El diputado nacional había expresado su respaldo a Flávio Bolsonaro antes de que se conociera el resultado del balotaje que terminó con la reelección de Lula.
“El Flávio Bolsonaro es la esperanza de un pueblo cansado de una izquierda retrógrada que pacta con los narcos y con los enemigos de Occidente”, escribió Petri en la red social X.
Las declaraciones reflejan un posicionamiento ideológico explícito frente a la disputa brasileña. Suarez, en cambio, puso el foco en la relación institucional con el país vecino y en los intereses comerciales que Mendoza tiene allí.
La diferencia no implica necesariamente que ambos dirigentes sostengan posiciones opuestas sobre todos los aspectos de la política exterior. Sí permite observar dos maneras de intervenir públicamente ante un resultado electoral extranjero: una centrada en la confrontación ideológica entre los espacios políticos y otra que prioriza la continuidad de los vínculos económicos.
El contraste tiene además una lectura provincial. Tanto Suarez como Petri aparecen entre los dirigentes radicales que se proyectan hacia la sucesión de Alfredo Cornejo en 2027. En ese escenario, sus declaraciones contribuyen a delinear perfiles políticos diferentes y formas de relacionarse con los debates nacionales e internacionales.
Para Suarez, la relación con Brasil debe ser tratada como una cuestión estratégica para Mendoza, sin quedar condicionada por las preferencias personales de los dirigentes o por los cambios de signo político en los gobiernos.

El turismo también depende del mercado brasileño
El comercio exterior no fue el único argumento que presentó el intendente. Suarez también destacó el peso de los visitantes brasileños para la actividad turística de Mendoza.
Decenas de miles de turistas de Brasil llegan a la provincia atraídos por sus vinos, la gastronomía y las experiencias de montaña. Ese flujo representa una oportunidad para bodegas abiertas al turismo, hoteles, restaurantes, agencias de viajes y prestadores de servicios.
La relación con Brasil, por lo tanto, tiene efectos que van más allá de las exportaciones registradas en las estadísticas comerciales. También genera movimiento económico a través del consumo turístico y de los servicios asociados a la visita de extranjeros.
La promoción del destino Mendoza en el mercado brasileño y la continuidad de los vínculos entre ambos territorios son factores que pueden contribuir a sostener esa actividad. En ese escenario, una política de cooperación que sobreviva a los cambios de gobierno aparece como una herramienta para dar previsibilidad a empresas y trabajadores.
Suarez manifestó su expectativa de que la victoria de Lula abra una etapa de mayor madurez política y cooperación. También llamó a fortalecer la integración y el comercio para generar oportunidades de desarrollo.
“Porque las consecuencias de lo que decimos o hacemos desde la política las termina pagando el que labura todo el año”, expresó en su mensaje.
El intendente cerró su planteo con una apelación a la relación histórica entre ambos países y a la necesidad de profundizar el trabajo conjunto. “Al fin y al cabo, somos pueblos hermanos y siempre hemos caminado juntos”, concluyó.
El argumento económico resume el eje de su postura: Mendoza necesita preservar sus mercados, sostener la llegada de turistas y mantener abiertos los canales de cooperación con Brasil. Desde esa perspectiva, la relación bilateral no debería quedar atrapada en la polarización política, porque los costos de un eventual deterioro podrían trasladarse a las empresas, las economías regionales y el empleo provincial.