El Senado convirtió en ley la reforma de Zona Fría y cambió el esquema que beneficiaba a miles de hogares de Mendoza. Malargüe conserva el subsidio general, mientras que en el resto de la provincia el descuento automático por ubicación deja de existir y algunos hogares podrán mantener una bonificación según sus ingresos o condiciones particulares.
La Zona Fría en Mendoza cambió desde este jueves a la noche: el Senado de la Nación convirtió en ley la reforma del régimen de subsidios al gas y dejó a Malargüe como el único departamento mendocino que mantiene el beneficio general. El resto de los usuarios que accedían al descuento por la ampliación aprobada en 2021 queda alcanzado por un nuevo sistema en el que la asistencia dependerá de la situación socioeconómica del hogar o de determinadas condiciones especiales.
La votación terminó con 38 senadores a favor y 8 en contra y modificó el alcance territorial de un régimen que durante los últimos años había permitido que usuarios de distintas localidades de Mendoza pagaran una tarifa de gas con una bonificación asociada a la condición de Zona Fría.
Para los mendocinos, el dato más importante es que la nueva ley no elimina toda posibilidad de subsidio, pero sí cambia la forma de acceder a él. La ubicación geográfica dejará de ser suficiente para los hogares de los departamentos que habían ingresado al régimen ampliado.
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Qué cambia para los usuarios de Mendoza
La reforma vuelve a concentrar el beneficio general de Zona Fría en tres grandes áreas: la Patagonia, el departamento de Malargüe y la región de la Puna. Así quedó establecido en el proyecto aprobado por el Congreso.
En Mendoza, esto genera una diferencia concreta entre Malargüe y el resto de la provincia.
Los usuarios residenciales de Malargüe conservarán el beneficio general asociado a Zona Fría. En cambio, quienes viven en departamentos incorporados al régimen mediante la ampliación de 2021 ya no tendrán ese descuento simplemente por residir en esas localidades.
Entre las zonas mendocinas alcanzadas por el cambio se encuentran, entre otras, Capital, San Rafael, General Alvear, Tunuyán, Tupungato, San Carlos, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.
Esto significa que la próxima factura de gas no debe analizarse solamente desde el lugar donde vive el usuario. Para quienes pierden la cobertura territorial, será determinante conocer si cumplen las condiciones del nuevo esquema focalizado.

Quiénes podrán mantener una bonificación en el gas
La nueva ley establece un sistema de asistencia focalizada para hogares que cumplan determinados requisitos.
Uno de los criterios está relacionado con los ingresos familiares. Podrán acceder a la bonificación quienes acrediten ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales (CBT) correspondientes a un hogar tipo 2, de acuerdo con el mecanismo previsto por el régimen de subsidios.
Con los valores de referencia de agosto de 2026 utilizados durante el tratamiento de la iniciativa, tres CBT representan alrededor de $4,8 millones mensuales para un hogar de cuatro integrantes.
Pero el ingreso no es el único criterio contemplado.
También aparecen situaciones específicas para hogares registrados en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), veteranos de Malvinas y familias que tengan integrantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Por lo tanto, para un usuario de Mendoza que pierde el beneficio automático por Zona Fría, la pregunta deja de ser solamente dónde vive y pasa a ser también qué ingresos tiene su hogar y si reúne alguna de las condiciones especiales previstas por la ley.
El descuento tampoco será igual al de antes
Hay otro cambio que puede resultar relevante cuando lleguen las facturas.
La reforma modifica la base sobre la cual se calcula la bonificación. El descuento se aplicará sobre el precio del gas, específicamente sobre el componente correspondiente al ingreso del gas al sistema, y no sobre el total de la factura.
Esto es importante porque la boleta no está compuesta únicamente por el precio del gas que consume cada familia.
También incluye componentes vinculados con el transporte, la distribución, cargos y tributos. Por eso, aun los usuarios que mantengan algún tipo de subsidio no necesariamente tendrán una reducción equivalente sobre el monto final de la factura.
En términos simples: tener derecho a un descuento no significa que ese porcentaje se aplique sobre todo lo que aparece en la boleta.
Ese cambio puede ser particularmente importante para los hogares mendocinos que deban recurrir al sistema focalizado para conservar una parte de la asistencia.
Qué pasará con los hogares que hasta ahora tenían el descuento
La situación de esos usuarios será diferente según cada hogar.
Un vecino de San Rafael, por ejemplo, ya no tendrá el descuento general simplemente por vivir en ese departamento. Pero eso no significa necesariamente que quede excluido de toda asistencia.
Si cumple los requisitos socioeconómicos establecidos por el régimen o pertenece a alguno de los grupos contemplados expresamente, podrá acceder a una bonificación focalizada.
En cambio, los hogares que no reúnan esas condiciones perderán el beneficio asociado exclusivamente a la ubicación geográfica.
La diferencia es importante porque el régimen anterior permitía que el descuento alcanzara a una población mucho más amplia en las zonas incorporadas en 2021. Con la reforma, la asistencia pasa a concentrarse en los hogares considerados alcanzados por los criterios específicos del nuevo sistema.
Más de un millón de usuarios quedan fuera del beneficio general
La reforma reduce de manera significativa la extensión territorial que había alcanzado Zona Fría desde 2021.
Durante el tratamiento legislativo se señaló que más de un millón de usuarios dejarán de recibir el beneficio general como consecuencia de la modificación. La cifra corresponde al conjunto de localidades que habían sido incorporadas al régimen ampliado y que ahora vuelven a quedar fuera de la cobertura territorial automática.
El cambio alcanza a localidades de distintas provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y Mendoza.
El Gobierno sostiene que la modificación permitirá reducir el costo fiscal de los subsidios energéticos y focalizar la asistencia en los hogares que cumplan determinados requisitos. Las estimaciones difundidas durante el tratamiento del proyecto ubicaron el ahorro fiscal en torno a $272.000 millones, con una estimación específica de $272.099 millones.
Qué significa la nueva ley para Mendoza
Para los mendocinos, la consecuencia puede resumirse en tres situaciones diferentes.
Malargüe mantiene el beneficio general de Zona Fría por estar incluido expresamente en el régimen.
El resto de los departamentos pierde el descuento automático por ubicación, ya que la ampliación territorial de 2021 deja de tener vigencia en esos lugares.
Algunos hogares podrán conservar una bonificación si cumplen los requisitos de ingresos o pertenecen a los grupos contemplados por la nueva normativa.
Por eso, la sanción del Senado no implica que todas las familias mendocinas vayan a perder el subsidio al gas de la misma manera. El cambio central es que la condición geográfica deja de garantizar por sí sola el descuento para buena parte de la provincia.
El impacto concreto sobre cada factura dependerá además del consumo, de la tarifa vigente y de los componentes que integren la boleta. La modificación de la base de cálculo del subsidio también deberá ser tenida en cuenta para comparar las facturas futuras con las anteriores.
La reforma fue aprobada este jueves 24 de septiembre, después de que el proyecto obtuviera la media sanción de Diputados. Con la votación del Senado, quedó definido el nuevo esquema que reduce la cobertura general a la Patagonia, Malargüe y la Puna y reemplaza parte de la asistencia territorial por un criterio focalizado.
Para Mendoza, entonces, el dato que deberán seguir los usuarios durante la próxima etapa es concreto: Malargüe conserva el beneficio general, mientras que en el resto de la provincia habrá que determinar quiénes pueden mantener una bonificación y bajo qué condiciones.