El jugador de Deportivo Argentino se desempeña como extremo izquierdo y fue detectado por captadores de Boca Juniors durante un torneo en Santa Fe. Ya viajó a Buenos Aires y deberá regresar a fin de octubre para realizar una nueva prueba ante el club del que es hincha.
Gaspar Alférez tiene 11 años y juega como extremo izquierdo en Deportivo Argentino, pero desde hace unas semanas vive una experiencia que puede marcar un momento especial en su formación futbolística. Durante un torneo disputado en Santa Fe fue observado por captadores de Boca Juniors, quienes se acercaron a su familia después de verlo jugar y lo convocaron para realizar una prueba en Buenos Aires.
El pequeño futbolista integra actualmente la octava división de Deportivo Argentino y contó la experiencia durante su visita a los estudios de FM Vos (94.5), donde estuvo acompañado por sus padres, Gabriela y Fabián.
“Estaba jugando un partido y salí de jugar y los captadores de Boca hablaron con mi mamá y me citaron para ir allá”, relató Gaspar.
La observación no se limitó a lo que hizo dentro de la cancha. Los representantes del club también conversaron con la familia y realizaron preguntas relacionadas con la vida escolar y el comportamiento del chico.
Gaspar cursa sexto grado y contó que mantiene un buen desempeño en la escuela, un aspecto que también forma parte del seguimiento que realizan los clubes cuando observan a futbolistas de corta edad.
Ya tuvo su primera experiencia en Buenos Aires
La convocatoria ya le permitió a Gaspar viajar por primera vez a Buenos Aires y conocer el complejo de Boca.
Sin embargo, esa experiencia todavía no representa una incorporación al club. El próximo paso será una nueva prueba prevista para fin de octubre, instancia en la que deberá presentarse nuevamente para ser evaluado y luego conocer la decisión de la institución.
“Eso tengo que hacer la prueba allá y ahí veo qué me dicen cuando termino las pruebas”, explicó.
La diferencia entre haber sido observado y quedar seleccionado es importante en este tipo de procesos. Por ahora, Gaspar fue detectado por captadores y recibió una convocatoria para continuar siendo evaluado.
El extremo de Deportivo Argentino que quiere correr y tirar centros
Gaspar tiene definida su posición dentro de la cancha. Juega como extremo izquierdo y describe su estilo a partir de dos características que considera centrales: velocidad y capacidad para recorrer la banda.
“Soy yo en mi posición correr y tirar centros”, explicó cuando le preguntaron cómo definiría su juego.
También destacó una característica relacionada con su personalidad futbolística.
“Mi manera de jugar y no, o sea, no achicarme con nadie”, sostuvo.
Su formación en Deportivo Argentino incluye además entrenamientos con jugadores de mayor edad. Gaspar pertenece a la categoría 2015, pero dos veces por semana trabaja junto a chicos de la categoría 2013.
La rutina habitual combina tres jornadas con su división, los lunes, miércoles y viernes, y otros dos entrenamientos, martes y jueves, con futbolistas mayores.
Esa experiencia le permite afrontar entrenamientos con compañeros que tienen una diferencia de edad y desarrollo físico respecto de él, mientras continúa su formación en las divisiones inferiores del club sanrafaelino.
Gaspar es hincha de Boca
La posibilidad de ser observado por Boca tiene además un componente especial para Gaspar porque es hincha del club.
Durante la entrevista, cuando le preguntaron por algunos de los jugadores que actualmente integran el plantel xeneize, mencionó especialmente a Carlos Palacios y Ander Herrera, a quienes definió como “unos cracks”.
La posibilidad de volver al complejo del club a fin de octubre combina así el desafío deportivo con la posibilidad de acercarse nuevamente a la institución que sigue como simpatizante.
El viaje y el esfuerzo de la familia
Para Gaspar y su familia, la convocatoria también implica un esfuerzo económico. Los viajes desde San Rafael hasta Buenos Aires representan un gasto importante y, por ese motivo, sus padres buscan reunir fondos para poder concretar el próximo traslado.
Durante la entrevista se informó que quienes quieran colaborar pueden hacerlo mediante el alias Boca.Gaspi, a nombre de Gabriela Marisa Hernández.
La familia busca de esta manera garantizar que Gaspar pueda presentarse a la prueba prevista para fines de octubre y continuar con un proceso que comenzó de manera inesperada durante un torneo en Santa Fe.
Un sueño que mira al fútbol profesional
La historia de Gaspar también tiene como referencia a otros futbolistas nacidos en San Rafael que llegaron al profesionalismo.
Durante la charla surgieron los nombres de Gastón Hernández, Lucas Gamba y Adrián Mahía, jugadores que representan para muchos chicos de la región ejemplos concretos de hasta dónde puede llegar una carrera iniciada en el fútbol local.
Para Gaspar, por ahora, el objetivo es más inmediato: continuar entrenando, sostener su formación y presentarse nuevamente ante los captadores de Boca.
La prueba de fin de octubre será otro paso dentro de ese recorrido. Después de esa instancia llegará la decisión del club, mientras el joven extremo de Deportivo Argentino continúa entrenando con una oportunidad que comenzó cuando los captadores lo vieron jugar en un torneo y decidieron seguir de cerca su evolución.