La mujer había sido sorprendida mientras pintaba una persiana y luego una investigación municipal vinculó otros 21 grafitis con ella. Durante la audiencia, los siete vecinos que integraron el jurado comprobaron además los tatuajes que llevaba en ambos brazos antes de definir su responsabilidad.
Un Jurado Vecinal declaró a una mujer responsable, por unanimidad, de haber realizado 22 grafitis sin autorización en distintos espacios de la Ciudad de Mendoza, luego de una audiencia en la que intervino el Jurado Vecinal previsto por el Código de Convivencia.
El caso comenzó el 3 de enero, cuando la mujer fue sorprendida mientras realizaba una pintada sobre la persiana de un local comercial ubicado en Mitre al 1657. Preventores municipales labraron un acta por una infracción al Código de Convivencia y durante el procedimiento secuestraron 17 envases de pintura en aerosol, además de otros elementos.
A partir de ese episodio, el municipio inició una investigación que permitió vincular a la misma persona con otras 21 pintadas realizadas en fachadas, comercios y edificios públicos. Las características de los grafitis fueron uno de los elementos considerados para establecer la relación entre las distintas intervenciones.
La investigación también permitió identificar una cuenta de Instagram en la que la mujer registraba y difundía sus intervenciones, tanto durante el proceso de realización como una vez terminadas.

Qué resolvió el Jurado Vecinal
La audiencia se realizó en el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Mendoza y tuvo como protagonistas a siete vecinos que participaron voluntariamente del procedimiento.
Los integrantes del Jurado Vecinal analizaron los hechos y posteriormente se retiraron a un recinto privado para deliberar sobre la responsabilidad de la acusada.
Sin embargo, durante ese proceso decidieron interrumpir la deliberación y regresar al lugar donde se desarrollaba la audiencia. A través de su referente, solicitaron a la mujer que descubriera sus brazos.
El pedido tuvo como objetivo comprobar los tatuajes que llevaba en ambos brazos, una característica que el jurado consideró relevante dentro de los elementos incorporados al caso. Una vez realizada esa comprobación, los siete vecinos regresaron al recinto privado para continuar con la deliberación.
Finalmente, el presidente del Jurado Vecinal comunicó la resolución: la mujer fue declarada responsable por unanimidad de las 22 pintadas por las que había sido acusada.
Cuánto podría pagar por los 22 grafitis
La sanción económica se aplica por cada una de las infracciones consideradas. De acuerdo con la información difundida por el municipio, el monto total de las multas podría alcanzar los $10 millones.
El Código de Convivencia de la Ciudad de Mendoza establece sanciones para la realización de grafitis, pintadas, manchas, garabatos, escritos, inscripciones o pegatinas en espacios públicos o bienes privados sin autorización.
El municipio ya utilizó este mecanismo en otros casos de vandalismo. En una audiencia realizada en 2024, por ejemplo, un infractor fue declarado responsable por dos grafitis y posteriormente acordó reparar el inmueble afectado.
También hubo casos en los que las sanciones tuvieron un componente reparador. En 2025, personas declaradas responsables de vandalizar espacios públicos acordaron aportar pintura y realizar trabajos para poner en valor dependencias municipales.
Cómo funciona el Jurado Vecinal de la Ciudad
El Jurado Vecinal fue creado mediante la Ordenanza 4136/23 y tiene como objetivo intervenir en determinadas infracciones contempladas por el Código de Convivencia Ciudadana.
El sistema permite que vecinos de la Ciudad participen de manera voluntaria en el análisis y resolución de determinadas conductas que afectan la convivencia. Entre ellas se encuentran distintas formas de degradación visual del entorno urbano, como los grafitis y las pintadas realizadas en lugares no autorizados.
La iniciativa comenzó a implementarse en 2023 y el municipio la presentó como una herramienta de participación ciudadana. La normativa contempla la intervención de siete integrantes seleccionados para cada procedimiento y establece instancias para el análisis de las pruebas y la deliberación.
La propia Ciudad de Mendoza informa que el programa busca combinar el cumplimiento de las normas con la participación de los vecinos en la resolución de conflictos vinculados con la convivencia urbana.
Qué ocurre si no paga la multa
El procedimiento no termina necesariamente con la comunicación de la sanción.
Según explicó el municipio, si la persona responsable no realiza el pago voluntario de las multas, se inicia un procedimiento de apremio ante los juzgados tributarios.
Una vez que la sentencia queda firme y persiste el incumplimiento, pueden aplicarse medidas como el embargo o la inhibición del demandado, de acuerdo con el procedimiento correspondiente.
De esta manera, la resolución del Jurado Vecinal puede derivar en una obligación económica cuya ejecución continúa por la vía judicial si no es cumplida voluntariamente.
Alumnos del Colegio Universitario Central presenciaron la audiencia
La audiencia tuvo además un componente educativo. Alumnos de 5º año del Colegio Universitario Central estuvieron presentes durante el procedimiento en el marco de la materia Nuevos Derechos.
La participación de los estudiantes forma parte del objetivo del municipio de acercar a los jóvenes a espacios vinculados con la participación ciudadana y el conocimiento de las normas que regulan la convivencia.
Durante la jornada pudieron observar cómo se desarrolla una audiencia del Jurado Vecinal, cuáles son las infracciones contempladas por el Código de Convivencia y qué papel pueden desempeñar los ciudadanos en este tipo de procedimientos.
El caso de los 22 grafitis vuelve a poner en escena una herramienta municipal que busca que las infracciones contra el espacio público no queden solamente en una sanción administrativa, sino que incorporen también la participación directa de vecinos en la determinación de la responsabilidad.