El avance de San Rafael para dictar su propia Carta Orgánica reavivó la discusión sobre la autonomía municipal en Mendoza, un reclamo histórico de intendentes que, tras décadas de postergación, volvió al centro de la escena política con cruces entre el gobierno provincial y dirigentes opositores.
La autonomía municipal volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública de Mendoza luego de la decisión del municipio de San Rafael de avanzar de manera unilateral hacia la elaboración de su propia Carta Orgánica. Esta iniciativa generó una fuerte reacción del gobernador Alfredo Cornejo, quien, tras años sin impulsar el tema, decidió tomar la bandera y proponer una enmienda constitucional.
El reclamo por mayor autonomía no es nuevo. Intendentes como Celso Jaque en Malargüe, Ricardo Mansur en Rivadavia, Ulpiano Suarez en Ciudad de Mendoza y los hermanos Félix en San Rafael llevan años planteando la necesidad de avanzar en este sentido. Sin embargo, durante más de una década, sus planteos no lograron traducirse en cambios concretos.
¿Por qué la autonomía municipal es un reclamo histórico en Mendoza?
La autonomía municipal está reconocida en la Constitución Nacional Argentina de 1994, que establece que las provincias deben garantizar este principio en sus propias constituciones. Sin embargo, en Mendoza, este mandato lleva más de 30 años sin ser plenamente implementado.
Desde la reforma de 1994, juristas y especialistas han debatido ampliamente sobre el tema, señalando la necesidad de modernizar el sistema institucional. En ese marco, el actual proyecto del Ejecutivo provincial toma como referencia el trabajo de la constitucionalista Gabriela Ábalos, una figura reconocida en el ámbito jurídico local.
El planteo central apunta a dotar a los municipios de mayores competencias, recursos propios y capacidad de decisión, en línea con lo que ocurre en otras provincias argentinas.
¿Qué cambió para que el tema vuelva a debatirse?
El punto de inflexión fue la decisión política del municipio de San Rafael de avanzar con una ordenanza para iniciar un proceso constituyente local. Esta movida fue duramente cuestionada por el oficialismo provincial e incluso calificada como una “chastrinada” por la vicegobernadora Hebe Casado.
Sin embargo, más allá de las críticas, la iniciativa logró un efecto concreto: reactivar un debate que llevaba años relegado. Desde sectores opositores sostienen que se trata de una reacción tardía del gobernador Cornejo, quien durante sus anteriores gestiones no impulsó avances en este sentido.
El diputado provincial Germán Gómez fue uno de los más críticos. Según expresó, la postura del Ejecutivo responde más a una disputa política que a una convicción institucional, y planteó dudas sobre si el gobernador habría actuado de la misma manera en otro contexto político.
¿La autonomía municipal implica nuevos impuestos?
Uno de los puntos de debate es si la autonomía municipal podría derivar en la creación de nuevos impuestos. Desde el espacio que impulsa la iniciativa en San Rafael lo niegan de manera tajante.
Germán Gómez aseguró que la autonomía no tiene como objetivo aumentar la carga tributaria, sino mejorar la eficiencia del Estado. Según explicó, los municipios con mayor autonomía tienden a desarrollar instituciones más ágiles, cercanas al ciudadano y con mejor capacidad de respuesta.
Además, destacó que los gobiernos locales ya vienen asumiendo responsabilidades que antes recaían en la provincia, como la lucha antigranizo, lo que refuerza el argumento a favor de una mayor descentralización.
¿Qué propone el proyecto del gobierno provincial?
El proyecto impulsado por el Ejecutivo mendocino reconoce la importancia de avanzar en la autonomía municipal, aunque cuestiona el camino elegido por San Rafael. En ese sentido, plantea que la vía correcta es una reforma de la Constitución provincial.
El texto sostiene que el constitucionalismo moderno en Argentina ha evolucionado hacia un fortalecimiento progresivo de los municipios. Esto incluye el reconocimiento de su autonomía, la ampliación de sus competencias y la consolidación de recursos propios.
Asimismo, el proyecto señala que la Constitución de Mendoza de 1916, si bien fue innovadora en su momento, necesita una actualización para adaptarse a las nuevas demandas institucionales.
Un debate abierto en una provincia diversa
Uno de los argumentos centrales a favor de la autonomía es la diversidad territorial de Mendoza. Con realidades muy distintas entre departamentos como Guaymallén, Luján de Cuyo, Malargüe o San Rafael, distintos sectores consideran que un modelo más descentralizado permitiría respuestas más eficientes a las necesidades locales.
En este contexto, la discusión sobre la autonomía municipal trasciende lo jurídico y se instala como un eje político clave. La tensión entre el gobierno provincial y algunos municipios evidencia que no se trata solo de una reforma técnica, sino de una disputa por el poder y la organización del Estado.
Mientras tanto, el debate sigue abierto y promete ocupar un lugar central en la agenda política de Mendoza en los próximos meses.