Ciudad de Mendoza inició una nueva formación profesional orientada a mejorar las posibilidades de acceso al empleo. Se trata del curso de Montador Electricista Domiciliario, una capacitación que comenzó en el NIDO del barrio Flores Olivares y que cuenta con 97 participantes de distintos sectores de la provincia.
La iniciativa es impulsada por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza junto con la Dirección General de Escuelas (DGE), el Ministerio de Producción, la Subsecretaría de Empleo y Capacitación y EDEMSA, con el objetivo de brindar herramientas concretas para quienes buscan incorporarse al mercado laboral o fortalecer conocimientos que ya poseen.
El curso tendrá una duración de 240 horas presenciales y combinará contenidos teóricos, actividades prácticas de taller y prácticas profesionalizantes en contextos reales de trabajo. Uno de sus principales atractivos es la posibilidad de obtener una certificación oficial de Formación Profesional Nivel II otorgada por la DGE.
El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, encabezó el acto de apertura y destacó que la capacitación puede convertirse en una herramienta para generar autonomía y nuevas oportunidades tanto para los participantes como para sus familias.

¿Por qué la formación profesional puede abrir nuevas oportunidades laborales?
La capacitación está pensada para que los participantes incorporen conocimientos que puedan aplicar directamente en el ámbito laboral.
El oficio de montador electricista domiciliario permite desarrollar habilidades vinculadas con las instalaciones eléctricas de viviendas, una actividad que requiere conocimientos técnicos y, especialmente, el cumplimiento de normas de seguridad.
Para quienes ya tienen alguna experiencia, el curso puede significar una posibilidad de ampliar sus capacidades. Para quienes parten desde cero, representa una puerta de entrada a un oficio con aplicación concreta.
“Estoy convencido de que, tras esta formación técnica de 240 horas, van a tener las herramientas para mejorar las instalaciones eléctricas de su domicilio, o de un vecino si lo necesita”, señaló Suarez durante la apertura.
El intendente remarcó además que el objetivo trasciende la posibilidad de resolver trabajos domésticos. La capacitación apunta a que los participantes puedan acceder a un nuevo empleo o mejorar los conocimientos que ya tienen para ampliar sus alternativas laborales.

¿Qué certificación recibirán quienes completen el curso?
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que los participantes podrán acceder a una certificación oficial de Formación Profesional Nivel II otorgada por la Dirección General de Escuelas.
El reconocimiento formal de los conocimientos adquiridos permite sumar una herramienta al perfil laboral de cada participante y acreditar la formación recibida en un oficio específico.
La capacitación no se limita a clases teóricas. Las 240 horas contemplan diferentes instancias de aprendizaje destinadas a que los alumnos puedan incorporar los conocimientos y aplicarlos en situaciones prácticas.
El recorrido incluye contenidos teóricos, trabajos de taller y prácticas profesionalizantes en contextos reales de trabajo, una combinación que busca acercar la formación a las situaciones que los trabajadores pueden encontrar posteriormente.
¿Qué aprenderán los participantes durante la capacitación?
El curso está orientado específicamente al trabajo con instalaciones eléctricas domiciliarias y contempla tanto los conocimientos técnicos necesarios como las normas que deben respetarse para realizar las tareas de manera segura.
Este último aspecto tiene especial importancia porque una instalación eléctrica deficiente puede representar riesgos para las personas y las viviendas.
Por eso, la capacitación también busca promover el conocimiento y la aplicación de las normas de seguridad eléctrica, de manera que los futuros trabajadores puedan desarrollar sus tareas con criterios adecuados y contribuir a mejorar las condiciones de seguridad dentro de la comunidad.
La formación combina así dos objetivos: generar capacidades laborales y, al mismo tiempo, mejorar las prácticas vinculadas con la electricidad en los hogares.
¿De dónde son las 97 personas que comenzaron el curso?
La convocatoria tiene un fuerte alcance territorial y reúne a participantes de distintos barrios de la Ciudad de Mendoza y de otros departamentos.
Los alumnos provienen de Soberanía, Santa Rita, Olivares, Flores y La Favorita, mientras que también participan personas de Godoy Cruz, Las Heras y Guaymallén.
La diversidad de procedencias muestra que la propuesta no está dirigida exclusivamente a vecinos del sector donde funciona el NIDO, sino que busca alcanzar a personas de diferentes puntos del Gran Mendoza.
También se destaca la diversidad de edades. El grupo está integrado por participantes de entre 18 y 56 años, lo que refleja que la búsqueda de capacitación para mejorar las oportunidades laborales atraviesa distintas etapas de la vida.
A esto se suma una distribución de género prácticamente equilibrada entre quienes comenzaron la formación.
¿Quiénes participan de la capacitación?
Además de Ulpiano Suarez, del acto de apertura participaron Emilce Vega, subsecretaria de Empleo y Capacitación; Yamila Meljim, secretaria de Desarrollo Económico y Turismo; y Facundo Cabrera, coordinador de Empleo y Economía Social.
También estuvieron Claudio Dagne, director de Educación Técnica de la DGE, y Ariel Palumbo, gerente general de EDEMSA, junto con los equipos técnicos y docentes que forman parte de la iniciativa.
La participación de organismos públicos y de la empresa distribuidora eléctrica apunta a vincular la capacitación con las necesidades concretas del mundo laboral.
La propuesta se desarrolla dentro del Programa de Inclusión Laboral Energética, una iniciativa que busca relacionar formación y empleo a partir de conocimientos técnicos aplicables a un sector determinado.
¿Qué busca generar el Programa de Inclusión Laboral Energética?
El programa apunta a fortalecer la empleabilidad y ampliar las posibilidades de inserción laboral mediante capacitaciones vinculadas con oficios que tienen aplicación concreta.
En el caso del curso de Montador Electricista Domiciliario, la formación responde además a la necesidad de contar con mano de obra calificada para desarrollar tareas relacionadas con las instalaciones eléctricas.
La apuesta combina, de esta manera, capacitación, certificación y experiencia práctica.
Para los participantes, el desafío no termina con completar las horas de cursado. El objetivo es que los conocimientos adquiridos puedan convertirse posteriormente en una herramienta para conseguir un trabajo, mejorar una actividad que ya realizan o comenzar a ofrecer servicios por cuenta propia.
Ese es también el sentido que Suarez buscó remarcar durante la apertura: la formación profesional puede convertirse en una herramienta de autonomía.
“Después de esta capacitación, accederán a una certificación de la DGE, que no es poca cosa, pero fundamentalmente dispondrán de recursos para tener libertad, autonomía y oportunidades”, sostuvo el intendente.
Con 97 personas que ya comenzaron el recorrido, la propuesta suma una nueva experiencia de formación profesional en Mendoza y pone el foco en un aspecto cada vez más relevante para quienes buscan mejorar su situación laboral: aprender un oficio, obtener una certificación y contar con herramientas concretas para trabajar.