Naai Ferreyra contó el recorrido que atravesó desde el diagnóstico de autismo severo no verbal de su hijo Adriano hasta las dificultades para acceder a las prestaciones. La historia se viralizó en redes sociales y reabrió el debate sobre la cobertura de tratamientos para personas con TEA.
Autismo, obras sociales y tratamientos para niños con TEA volvieron a quedar en el centro del debate tras la historia de Naai Ferreyra, una madre que denunció las dificultades para conseguir la cobertura de las terapias que necesita su hijo Adriano, diagnosticado con autismo severo no verbal. A través de sus redes sociales, busca visibilizar la situación y reunir fondos para afrontar los costos de los tratamientos.
Según relató, las primeras señales aparecieron cuando Adriano aún no cumplía un año. “Como mamá lo sentía y recorrí cinco pediatras distintos. Uno me decía que era muy chiquito para dar un diagnóstico, otro que yo exageraba y otro que simplemente era parte de su personalidad”, recordó.
Finalmente, una evaluación realizada por una psicóloga especializada permitió confirmar el diagnóstico de autismo severo no verbal.
A partir de ese momento comenzó una nueva etapa para la familia. Naai explicó que debió iniciar las terapias de manera particular porque en el hospital le informaron que no contaban con los recursos necesarios para brindar el tratamiento adecuado.
Más adelante intentó afiliarse a una empresa de medicina prepaga para aliviar el costo económico. Sin embargo, sostuvo que el proceso fue complejo y que incluso necesitó contratar abogados para lograr la afiliación.
“Tuve que contratar dos abogados particulares para poder ingresar. Fue un gasto enorme que me dejó endeudada, pero finalmente logramos afiliarnos”, contó.
No obstante, aseguró que las dificultades continuaron una vez que logró acceder a la cobertura.
“Cada vez que presentábamos la documentación aparecía un nuevo obstáculo: que la matrícula de la psicóloga vencía en dos meses, que una fotocopia estaba oscura, que dos fechas no coincidían. Siempre había algo para rechazar el trámite”, afirmó.
Finalmente decidió dar de baja la cobertura médica.
“Me di de baja de la obra social porque no podía seguir pagando todos los meses por un servicio que no me resolvía nada”, explicó.
Encontraron en el aceite de oliva un tratamiento para el autismo
¿Qué terapias necesita Adriano?
Actualmente, Adriano requiere cuatro tratamientos semanales considerados fundamentales para su desarrollo:
- Terapia ocupacional con integración sensorial.
- Fonoaudiología.
- Psicología.
- Terapia del lenguaje.
De acuerdo con Naai, la terapia ocupacional representa el mayor gasto y hoy resulta imposible cubrir todos los costos familiares.
“La terapia ocupacional es la más costosa y no llegamos a cubrir todos los gastos. Por eso empezamos a difundir nuestra historia”, señaló.
¿Cómo ayuda la comunidad a la familia?
La publicación de su historia en redes sociales tuvo una amplia repercusión y generó una cadena solidaria.
Según explicó, muchas personas comenzaron a compartir el video y la familia organizó rifas y sorteos para reunir dinero destinado al pago de las terapias.
“Muchísima gente está compartiendo nuestra historia. También organizamos rifas y sorteos para recaudar dinero y poder pagar, aunque sea, una parte de las terapias”, expresó.
¿Qué reclama la madre de Adriano?
Naai aseguró que las dificultades también se presentan dentro del sistema público de salud, pese a que Adriano cuenta desde hace casi tres años con el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
“En el sistema público muchas veces no hay turnos, los servicios están saturados o apenas ofrecen un mes de terapias gratuitas. Pero mi hijo va a necesitar estos tratamientos durante toda su vida”, manifestó.
La mujer remarcó que su objetivo no es únicamente obtener ayuda económica, sino visibilizar una realidad que, según sostiene, afecta a numerosas familias con niños dentro del Trastorno del Espectro Autista.
“Queremos que nuestra historia llegue lo más lejos posible. No buscamos privilegios, solo que nuestros hijos puedan acceder a los tratamientos que necesitan para tener una mejor calidad de vida”, concluyó.