Las estadísticas presentadas hoy por el intendente de San Rafael, Omar Félix, comparan la superficie agrícola afectada por granizo en el Oasis Sur de Mendoza, integrado por San Rafael y General Alvear. Según esos datos, el promedio pasó de 11.490 hectáreas por temporada entre 1993 y 1998, antes de la implementación de la mitigación aérea, a 5.330 con el sistema de aviones y a menos de 2.500 durante los dos últimos años.
La Lucha Antigranizo en el Oasis Sur de Mendoza, que comprende a San Rafael y General Alvear, sumó un argumento estadístico a la discusión sobre la continuidad del sistema de mitigación con aviones. Durante la conferencia de prensa encabezada por Omar Félix junto con representantes de instituciones sanrafaelinas se presentó una gráfica que comparó la superficie agrícola afectada por el granizo antes y después de la implementación del operativo aéreo.
El dato que aparece como punto de partida corresponde al período comprendido entre 1993 y 1998, cuando el promedio anual de hectáreas afectadas por temporada en el Sur mendocino alcanzaba las 11.490 hectáreas. Ese registro fue utilizado como referencia para mostrar la evolución posterior de los daños en una región cuya producción agrícola está expuesta cada temporada a tormentas capaces de provocar pérdidas importantes.
Con la implementación de la mitigación mediante aviones, el promedio de superficie afectada bajó, de acuerdo con la estadística presentada durante la conferencia, hasta las 5.330 hectáreas por temporada.
La diferencia entre ambos períodos es de 6.160 hectáreas menos afectadas por temporada. En términos porcentuales, el registro posterior representa una reducción de aproximadamente el 54% respecto del promedio correspondiente a 1993-1998.
La comparación no termina allí. Los datos exhibidos por el Municipio de San Rafael indican que durante los dos últimos años, cuando la lucha antigranizo fue gestionada por los municipios, la superficie agrícola afectada se ubicó por debajo de las 2.500 hectáreas.
Ese último registro representa una reducción de al menos el 78% respecto del promedio de 11.490 hectáreas que se tomaba como referencia antes de la utilización de aeronaves.
Una caída que atraviesa tres períodos
La secuencia estadística presentada permite observar tres momentos diferentes de la lucha contra el granizo en el Oasis Sur.
El primero corresponde al período previo a la implementación del sistema aéreo. Entre 1993 y 1998, el promedio anual de superficie afectada alcanzaba las 11.490 hectáreas.
El segundo se ubica después de la incorporación de los aviones para la mitigación. Allí el promedio descendió a 5.330 hectáreas.
El tercero corresponde a las dos últimas temporadas, durante las cuales los municipios asumieron la gestión del sistema, con un registro inferior a las 2.500 hectáreas afectadas.
La diferencia entre el primer y el último registro es particularmente significativa. Si se toma el límite de 2.500 hectáreas como referencia, la superficie afectada en las últimas dos temporadas fue como máximo equivalente al 21,8% del promedio registrado entre 1993 y 1998.
En otras palabras, la comparación presentada por San Rafael muestra una reducción de al menos 8.990 hectáreas por temporada respecto de aquel período de referencia.
Los números forman parte del argumento que Félix utilizó para defender la continuidad de la lucha antigranizo y para remarcar que el sistema no debe evaluarse solamente por su costo operativo.
Omar Félix defendió la efectividad del sistema
Durante la conferencia, el intendente de San Rafael sostuvo que las estadísticas permiten observar los resultados obtenidos a lo largo de los años.
“La lucha ha dado buenos resultados y está más que demostrado que funciona”, afirmó Félix al referirse a la evolución de las hectáreas afectadas.
El jefe comunal, sin embargo, también introdujo una aclaración importante sobre el alcance de la herramienta. La mitigación aérea no busca garantizar que ninguna tormenta produzca daños, sino intervenir sobre determinados fenómenos para reducir su impacto.
“Sabemos que no es un sistema 100% efectivo porque es de mitigación y se pelea contra la naturaleza”, explicó.
La precisión es importante para interpretar las cifras sin convertirlas en una conclusión que los propios datos no permiten sostener por sí solos. Una reducción de la superficie afectada puede utilizarse como argumento a favor del sistema, pero las estadísticas de daños también están condicionadas por las características de cada temporada, la cantidad y distribución de las tormentas y la intensidad de los fenómenos.
Por eso, en este caso, el dato periodístico central es la evolución de los registros y la interpretación que hizo el intendente sobre ellos.
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El dato corresponde a San Rafael y General Alvear
Uno de los aspectos centrales de la presentación es el alcance territorial de la estadística.
Las cifras de 11.490, 5.330 y menos de 2.500 hectáreas corresponden al Sur mendocino, específicamente al área productiva conformada por San Rafael y General Alvear.
Esto resulta relevante porque la discusión sobre la continuidad de la lucha antigranizo suele plantearse desde la perspectiva de cada departamento, especialmente a partir de las diferencias políticas entre los municipios y el Gobierno provincial.
Sin embargo, el impacto productivo que reflejan estas estadísticas tiene una dimensión regional. San Rafael y General Alvear comparten la exposición a las tormentas de granizo y una economía agrícola en la que los daños sobre los cultivos pueden comprometer una temporada completa de trabajo.
La comparación presentada por Félix, por lo tanto, no permite afirmar que las cifras correspondan exclusivamente a San Rafael. Se trata de una referencia estadística para el conjunto del Oasis Sur.

Los últimos registros agregan un elemento a la discusión actual
El dato de las dos últimas temporadas adquiere especial importancia porque coincide con una etapa en la que los municipios asumieron la gestión de la lucha antigranizo.
Según la gráfica presentada, la superficie afectada se mantuvo por debajo de las 2.500 hectáreas, un nivel considerablemente inferior tanto al promedio previo a los aviones como al registro posterior de 5.330 hectáreas.
Esa evolución es utilizada ahora por San Rafael para defender la continuidad del sistema en momentos en que vuelve a discutirse quién debe financiarlo, cuántas aeronaves deben estar disponibles y bajo qué condiciones debe funcionar.
La discusión tiene una dimensión económica que excede al propio operativo. Para los productores, la posibilidad de contar con una herramienta de mitigación forma parte de la planificación de cada temporada, especialmente en una región donde una tormenta puede generar daños sobre grandes extensiones de cultivos en pocos minutos.
Los números presentados durante la conferencia buscan poner esa discusión en perspectiva: antes de los aviones, el promedio utilizado como referencia era de 11.490 hectáreas afectadas; posteriormente bajó a 5.330 y durante los dos últimos años se ubicó por debajo de las 2.500.

Qué muestran y qué no muestran las estadísticas
La principal fortaleza de la presentación está en la magnitud de la diferencia entre los períodos. Hay una caída clara de la superficie afectada en la serie expuesta por San Rafael.
Pero también es necesario establecer el límite de lo que puede concluirse a partir de esos números. Las estadísticas, tal como fueron presentadas, permiten observar una correlación temporal entre la implementación del sistema y una disminución de las hectáreas afectadas, pero no alcanzan por sí solas para atribuir toda la reducción exclusivamente a la intervención de los aviones.
La propia definición del sistema como una herramienta de mitigación refuerza esa diferencia. El objetivo no es eliminar el granizo ni garantizar daños cero, sino intentar reducir sus efectos.
El planteo de Félix apunta precisamente en esa dirección. Para el intendente, la discusión debe contemplar los resultados acumulados y no solamente la imposibilidad de controlar completamente un fenómeno natural.
Así, la cifra que queda sobre la mesa es concreta: de un promedio de 11.490 hectáreas afectadas en el período 1993-1998 a menos de 2.500 en las dos últimas temporadas en el Oasis Sur.
Ese dato es ahora uno de los argumentos con los que San Rafael busca sostener que la Lucha Antigranizo sigue siendo una herramienta relevante para la producción de San Rafael y General Alvear.