El encuentro encabezado por Maximiliano Pullaro reúne a más de 300 intendentes y gobernadores radicales en medio de la fuerte interna sobre el vínculo con la Casa Rosada. El rol de Alfredo Cornejo y Ulpiano Suarez aparece como clave para moderar el rumbo partidario.
La Unión Cívica Radical, UCR, atraviesa horas de tensión interna ante la discusión estratégica sobre su relación con el presidente Javier Milei, situación que buscarán moderar tanto el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, como el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez. Mientras un sector del partido respalda el rumbo económico y el equilibrio fiscal impulsado por la Casa Rosada, otro reclama una postura más crítica frente a las reformas estructurales.
En ese contexto, este viernes se realiza en Santa Fe un cónclave nacional encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro. El encuentro reúne a cientos de dirigentes radicales de todo el país, entre ellos más de 300 intendentes y varios mandatarios provinciales.
¿Qué se juega la UCR en la reunión de Santa Fe?
La cumbre radical tiene como eje definir el posicionamiento institucional del partido frente al Gobierno nacional. La discusión no es menor: se trata de establecer si la UCR actuará como una oposición dura o como un aliado crítico con agenda propia.
El debate se produce en un escenario político donde buena parte del electorado de centroderecha respalda la gestión libertaria, lo que obliga al radicalismo a medir sus movimientos para no quedar desalineado de esa base social.
El documento final que surja del encuentro será clave para marcar el rumbo partidario en los próximos meses, especialmente en el Congreso.
¿Cuál es el rol de Alfredo Cornejo?
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, llega a Santa Fe con un papel central: actuar como puente entre el radicalismo y la administración nacional.
Cornejo no asiste solo como mandatario provincial, sino como referente del sector interno que prioriza la gobernabilidad, el equilibrio fiscal y la negociación institucional por sobre una narrativa de confrontación.
Su injerencia puede resultar determinante para moderar cualquier declaración que adopte un tono excesivamente crítico hacia la Casa Rosada. En la práctica, su intervención apunta a evitar que la UCR sea identificada con una estrategia de desgaste al Gobierno.
Desde este sector sostienen que el partido debe transformarse en un socio legislativo confiable para reformas estructurales, aunque preservando identidad y autonomía.
¿Qué postura encarna Martín Lousteau?
En la vereda opuesta aparece el espacio que lidera Martín Lousteau, más proclive a marcar diferencias con el oficialismo libertario.
Este sector impulsa una posición más crítica frente a determinadas políticas nacionales y cuestiona eventuales acompañamientos automáticos en el Congreso.
La tensión entre ambos enfoques —pragmatismo negociador versus oposición firme— es uno de los ejes que atraviesa la cumbre santafesina.
¿Qué papel cumple Ulpiano Suarez?
El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, también adquiere protagonismo en el encuentro.
Como presidente del Foro de Intendentes radicales, su peso político se vincula a la territorialidad concreta del partido. Representa la voz de los jefes comunales que deben gestionar en un contexto de recorte de transferencias nacionales y caída de recursos.
Suarez busca instalar una agenda centrada en la autonomía municipal, la eficiencia de gestión y la defensa de las cajas provinciales y locales.
Su desafío es evitar que la discusión interna derive exclusivamente en un debate ideológico y lograr que los más de 300 intendentes presentes enfoquen el análisis en soluciones prácticas para sus distritos.
¿Puede consolidarse un bloque interno mendocino?
La articulación entre Cornejo y Suarez proyecta la posibilidad de un bloque interno que actúe como contrapeso frente a sectores más reticentes al diálogo con el oficialismo nacional.
Si logran imponer su visión, la UCR podría salir de Santa Fe con una hoja de ruta basada en la negociación institucional, priorizando la sustentabilidad fiscal provincial y municipal.
Esa estrategia implicaría evitar una ruptura total con el electorado que hoy respalda mayoritariamente al presidente Milei, al tiempo que mantendría una agenda propia en temas sensibles para el partido.
¿Qué impacto puede tener la cumbre en el escenario nacional?
La definición que adopte la UCR tendrá consecuencias directas en el Congreso, donde el Gobierno necesita apoyos para avanzar con reformas estructurales.
Convertirse en un “socio necesario” sin diluir identidad es el equilibrio que intenta construir el sector pragmático del radicalismo. Por el contrario, una postura de confrontación podría reconfigurar alianzas y endurecer la dinámica parlamentaria.
La reunión de Santa Fe no solo expone la interna partidaria, sino que también pone en juego el lugar que ocupará la UCR en el tablero político nacional: aliado crítico, oposición firme o fuerza bisagra.
El resultado dependerá de la capacidad de síntesis entre sus principales referentes y de la lectura que el partido haga del clima social y electoral.