Alfredo Cornejo y Karina Milei coinciden en poner límites a las aspiraciones de Luis Petri para la Gobernación de Mendoza, mientras Patricia Bullrich todavía lo sostiene como carta política. Ante ese escenario, el exministro de Defensa enfrenta una definición clave: negociar dentro del oficialismo o construir una alternativa por afuera, con el Partido Demócrata como una de las opciones.
Luis Petri quedó atrapado en una disputa política que excede su propia candidatura. El exministro de Defensa aspira a competir por la Gobernación de Mendoza en 2027, pero su camino hacia la candidatura enfrenta un obstáculo cada vez más evidente: Alfredo Cornejo no parece dispuesto a entregar la sucesión provincial y Karina Milei tampoco tendría a Petri entre sus opciones para representar a La Libertad Avanza en Mendoza.
Del otro lado aparece Patricia Bullrich, quien todavía sostiene al dirigente mendocino y mantiene abierta la posibilidad de que sea una pieza de negociación dentro del armado nacional.
El problema para Petri es que esas posiciones empiezan a dibujar un escenario incómodo. Si Cornejo consigue imponer un candidato propio y la Casa Rosada acuerda con el gobernador la estrategia electoral mendocina, el exministro podría quedar sin espacio dentro de la estructura que pretende disputar el poder provincial.
Por eso, el Plan B de Petri empieza a adquirir dimensión política.
Luis Petri y la causa IOSFA: la Justicia avanzó con la investigación por presuntas irregularidades
¿Por qué Cornejo no quiere a Petri como sucesor?
En el entorno del gobernador mendocino la posición parece definida: Petri no sería el candidato que Cornejo está dispuesto a respaldar para sucederlo.
La explicación política tiene dos componentes. El primero es la necesidad del gobernador de conservar el control sobre la sucesión. El segundo está relacionado con la relación que Petri construyó con distintos sectores políticos y que, para el radicalismo mendocino, lo convirtió en un dirigente difícil de encuadrar.
La mirada que circula entre los radicales es que Petri tuvo una trayectoria demasiado zigzagueante para convertirse en el candidato de confianza del oficialismo provincial.
Cornejo, en cambio, trabaja con nombres de su propio espacio.
Entre ellos aparecen Tadeo García Zalazar, ministro de Educación, y Natalio Mema, ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial.
García Zalazar aparece como el dirigente más cercano al gobernador. Fue intendente de Godoy Cruz y reemplazó a Cornejo al frente del municipio cuando este dio el salto a la Gobernación en 2015.
Mema, por su parte, representa otra de las alternativas que el oficialismo podría evaluar si finalmente decide competir con una figura de estricta confianza del gobernador.
Y existe una tercera posibilidad, que minuto a minuto crece seriamente en la provincia cuyana, si la negociación interna del radicalismo obliga a ampliar el acuerdo: Ulpiano Suárez, intendente de la Ciudad de Mendoza y sobrino del exgobernador Rodolfo Suárez.
¿Por qué Karina Milei también tomó distancia de Petri?
El otro obstáculo para Petri está en la Casa Rosada.
La relación con el entorno de Javier Milei se fue deteriorando y, según el escenario que describe la política mendocina, Karina Milei tampoco tendría previsto impulsar al exministro de Defensa como candidato a gobernador.
El distanciamiento tiene un antecedente político concreto.
La periodista Cristina Pérez, pareja de Petri, cuestionó públicamente al entorno presidencial durante el escándalo de Libra y afirmó que existían cobros de coimas para acercar empresarios al Presidente.
La situación impactó en la relación política de Petri con el entorno más cercano de Milei.
A eso se sumó posteriormente la salida de Manuel Adorni, uno de los dirigentes que más había respaldado públicamente al mendocino dentro de la estructura libertaria.
Petri había conseguido durante su paso por el Ministerio de Defensa una exposición nacional considerable y había construido una relación directa con el Presidente. En sus mejores momentos dentro del Gobierno, incluso mostraba públicamente su cercanía con Milei.
Pero ese vínculo parece haber perdido intensidad.

¿Patricia Bullrich todavía puede sostener a Petri?
La situación es diferente con Patricia Bullrich.
La ministra fue quien eligió a Petri como candidato a vicepresidente en la fórmula de Juntos por el Cambio en 2023 y posteriormente impulsó su incorporación al gabinete de Milei.
Desde Defensa, Petri logró aumentar su nivel de conocimiento en Mendoza y mantener una posición competitiva en las encuestas.
Bullrich, por eso, todavía conserva a Petri como una carta política.
Pero dentro del escenario mendocino existe una interpretación más estratégica: Bullrich podría estar utilizando la candidatura de Petri como una herramienta de negociación.
La exministra necesita conservar volumen político y tener alternativas en las distintas provincias. Mantener abierta la posibilidad de Petri le permitiría llegar a las definiciones electorales con una carta todavía disponible.
Eso explica también la tensión que comienza a aparecer entre Bullrich y el armado de Karina Milei.
Mientras una sostiene a Petri, la otra parece avanzar hacia un acuerdo diferente.

¿Qué puede negociar Cornejo con la Casa Rosada?
La discusión por la Gobernación no es el único capítulo del acuerdo entre Mendoza y el Gobierno nacional.
En 2027, Mendoza será una de las provincias que renovará bancas en el Senado de la Nación. Por eso, la negociación entre Cornejo y la Casa Rosada tendrá también un componente nacional de enorme importancia.
El oficialismo mendocino podría estar dispuesto a discutir las listas de diputados y senadores nacionales, pero la Gobernación aparece como una línea mucho más difícil de atravesar.
La lógica de Cornejo sería conservar el control sobre la sucesión provincial.
En ese escenario, el gobernador podría negociar cargos legislativos, alianzas y espacios dentro de las listas, pero evitaría entregar la candidatura a gobernador a un dirigente que no responda directamente a su estructura.
Y ahí es donde Petri encuentra su principal problema.

¿Qué pasa si Petri decide competir por afuera?
Esta es, posiblemente, la hipótesis que más puede alterar el tablero electoral mendocino.
Si Petri queda fuera del acuerdo entre Cornejo y la Casa Rosada y decide competir por su cuenta, podría dividir el voto oficialista.
Y esa división abriría una oportunidad para el peronismo.
Mendoza tiene antecedentes de elecciones en las que la fragmentación del radicalismo, combinada con la existencia de una tercera fuerza con peso electoral, terminó modificando el resultado.
Las últimas victorias peronistas en la provincia tuvieron justamente ese componente: la división del espacio radical y la presencia de un Partido Demócrata con capacidad para disputar votos.
Por eso, la eventual decisión de Petri de competir por afuera no sería solamente una estrategia personal.
Podría modificar toda la elección de 2027.
Multa millonaria a la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz e incompatibilidad de funciones
¿Puede el Partido Demócrata convertirse en el Plan B de Petri?
Es en este punto donde el Partido Demócrata de Mendoza vuelve a aparecer en escena.
Una candidatura de Petri por afuera del acuerdo entre Cornejo y la Casa Rosada necesitaría una estructura electoral capaz de sostenerla.
El Partido Demócrata podría ofrecerle justamente eso.
No se trata de afirmar que exista una alianza cerrada ni que la candidatura esté definida. El dato político es que el PD representa una estructura que podría convertirse en vehículo para una candidatura alternativa si Petri decide no competir dentro del esquema que negocien Cornejo y la Rosada.
La posibilidad resulta especialmente atractiva para el exministro porque le permitiría evitar una interna contra el aparato político del gobernador.
Ese punto no es menor.
Petri ya enfrentó una interna en 2023 y terminó perdiendo frente a Alfredo Cornejo. Volver a enfrentarse con el aparato provincial en condiciones similares implicaría asumir un riesgo considerable.
Competir por afuera, en cambio, le permitiría construir una campaña alrededor de su propio nombre.
Pero también tendría un costo: dividiría el espacio que hoy busca consolidar una alianza entre radicales y libertarios.
Luis Petri el mendocino que estuvo en Defensa: papelones, controversias e impacto político
¿Petri puede terminar ayudando al peronismo?
La paradoja del escenario es que Petri podría intentar construir una candidatura para llegar a la Gobernación y, al mismo tiempo, terminar facilitando las posibilidades del peronismo.
El PJ mendocino ya analiza nombres propios. Entre ellos aparece el intendente de Maipú, Matías Stevanato, quien podría intentar convertirse en una alternativa competitiva para 2027.
El peronismo necesita, para volver a disputar seriamente la Gobernación, un escenario electoral diferente al de los últimos años.
Una fractura entre Cornejo y los libertarios podría ofrecerle justamente esa oportunidad.
Si Petri se presenta por afuera, el oficialismo podría llegar dividido a las urnas.
Y si además esa candidatura logra captar una parte significativa del voto que hoy puede circular entre el radicalismo y La Libertad Avanza, la elección podría transformarse en una competencia mucho más abierta.

¿Cuál es el verdadero desafío de Luis Petri?
Petri todavía tiene tiempo para negociar.
Su nivel de conocimiento, su exposición nacional y los niveles de intención de voto que conserva lo mantienen dentro de la conversación electoral.
Pero necesita resolver una cuestión fundamental: cómo transformar ese capital político en una estructura capaz de disputar una elección provincial.
Cornejo tiene aparato territorial.
La Casa Rosada tiene el sello libertario y el poder nacional.
Bullrich conserva influencia política.
Petri tiene nombre propio.
La pregunta es si ese nombre puede convertirse en una estructura electoral.
Por ahora, el diputado nacional tiene dos caminos posibles. El primero es intentar encontrar un lugar dentro del acuerdo que finalmente puedan construir Cornejo y la Casa Rosada. El segundo es preservar una alternativa propia y negociar desde afuera.
En ese segundo escenario, el Partido Demócrata puede convertirse en una pieza decisiva.
No necesariamente porque Petri haya decidido ya competir por esa vía, sino porque tener un Plan B puede ser la única manera de evitar que otros decidan por él cuál será su lugar en 2027.
Y esa puede ser, precisamente, la verdadera batalla política que comienza a librar Luis Petri en Mendoza.
Lourdes Arrieta denunció penalmente a Luis Petri por la crisis de IOSFA