El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, admitió que las inasistencias en las escuelas de Mendoza alcanzan niveles elevados y confirmó que bajar ese indicador es una prioridad de gestión.
El Gobierno de Mendoza encendió las alarmas por el nivel de ausentismo escolar tras conocerse datos oficiales y un informe nacional que ubican a la provincia entre las más afectadas. El propio ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, reconoció que la situación es preocupante y planteó como objetivo reducir las faltas durante 2026, en un contexto donde el fenómeno impacta directamente en el rendimiento académico y en la continuidad educativa de miles de estudiantes.
¿Qué nivel de ausentismo escolar hay actualmente en Mendoza?
Según datos de la Dirección General de Escuelas (DGE), durante 2025 los alumnos mendocinos faltaron al 17% de las clases en todos los niveles educativos. Este número, llevado a días concretos, implica que cada estudiante perdió en promedio casi 38 jornadas de un calendario de 190 días.
El propio Tadeo García Zalazar fue contundente al analizar el dato: se trata de “casi dos meses de clases”, lo que evidencia la magnitud del problema. Frente a este escenario, el Gobierno provincial se propuso reducir el ausentismo a un rango de entre el 10% y el 15%, lo que implicaría una mejora significativa en términos educativos.
Este indicador no solo refleja la falta de presencia en las aulas, sino también una señal de alerta sobre posibles dificultades sociales, económicas y familiares que afectan la escolaridad.
¿Qué dice el informe nacional sobre las inasistencias?
El diagnóstico local se complementa con un informe de la organización Argentinos por la Educación, basado en los resultados del operativo Aprender 2024, que analiza el ausentismo desde otra perspectiva.
En lugar de medir el porcentaje de días perdidos, el estudio clasifica a los estudiantes según la cantidad de faltas acumuladas. Bajo este criterio, el 49% de los alumnos mendocinos de secundaria faltó al menos 15 veces durante 2024, apenas por debajo del promedio nacional del 51%.
Además, el informe revela una tendencia preocupante: entre 2022 y 2024, el ausentismo creció en todo el país. El porcentaje de estudiantes con 15 o más inasistencias pasó del 44% al 51%, lo que confirma un deterioro progresivo en la asistencia escolar.
En este ranking, Mendoza se ubica entre las provincias con mayores niveles de ausentismo, superada únicamente por Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Tierra del Fuego y La Pampa. También aparece entre las jurisdicciones con más estudiantes que acumulan entre 20 y 29 faltas anuales y con menos alumnos que logran asistencia perfecta.
Pese a las diferencias metodológicas entre los datos oficiales y el informe externo, Tadeo García Zalazar coincidió con el diagnóstico general: el problema existe y debe ser abordado con urgencia.
¿Qué medidas anunció el Gobierno para reducir el ausentismo?
Frente a este escenario, el Ejecutivo provincial avanzó con una serie de medidas concretas para revertir la tendencia y reforzar la obligatoriedad escolar.
Una de las principales decisiones fue restablecer el requisito del 80% de asistencia para aprobar el año en todos los niveles educativos. Esto implica que los estudiantes que no alcancen ese piso deberán asistir a instancias de recuperación de contenidos en diciembre, incluso si no adeudan materias.
La medida apunta a reinstalar la cultura de la presencialidad en las aulas, debilitada —según el propio ministro— tras la pandemia, cuando se flexibilizaron muchas de las exigencias vinculadas a la asistencia.
¿Cómo funciona el programa Líderes de Asistencia?
Otra de las herramientas clave es el programa “Líderes de Asistencia”, que ya se implementa en escuelas primarias de la provincia. Este plan asigna un docente por institución encargado de realizar un seguimiento personalizado de los estudiantes con ausentismo reiterado.
El objetivo es detectar tempranamente los casos problemáticos, contactar a las familias y trabajar sobre las causas que generan las faltas. Según explicó Tadeo García Zalazar, en las escuelas donde se aplica esta estrategia ya se observan mejoras en los indicadores.
El abordaje combina un enfoque pedagógico con una mirada social, entendiendo que detrás de muchas inasistencias hay situaciones complejas que requieren intervención.
¿Por qué preocupa tanto el ausentismo escolar?
El ausentismo no solo afecta el aprendizaje, sino que también tiene consecuencias más amplias. Desde el Gobierno señalaron que la asistencia escolar está vinculada incluso a cuestiones básicas como la alimentación.
Actualmente, la provincia distribuye más de 60 mil raciones de almuerzo y alrededor de 230 mil desayunos y meriendas por día en las escuelas. Esto significa que la falta a clases también puede implicar una pérdida de acceso a estos recursos esenciales para muchos estudiantes.
Además, especialistas coinciden en que una menor asistencia reduce las oportunidades de aprendizaje, incrementa el riesgo de abandono escolar y profundiza desigualdades.
En este contexto, el desafío para Mendoza no solo pasa por mejorar las estadísticas, sino por reconstruir el vínculo entre los estudiantes y la escuela, en un escenario donde la presencialidad vuelve a ser clave para garantizar el derecho a la educación.