El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente genera una fuerte suba en los precios del petróleo y el gas, mientras las bolsas del mundo caen ante el temor por el impacto en la economía global.
Los mercados internacionales atraviesan una jornada de alta volatilidad este jueves, marcada por un fuerte aumento en los precios del petróleo y el gas, en medio de una nueva escalada de la guerra en Medio Oriente. El encarecimiento de la energía golpea a las principales bolsas del mundo, que registran caídas generalizadas ante el temor de un impacto económico global.
Según datos relevados por la Agencia Noticias Argentinas, el repunte de las materias primas energéticas responde a una serie de ataques recientes contra infraestructuras clave de producción y distribución, lo que vuelve a poner en jaque el suministro global.
¿Por qué suben el petróleo y el gas a nivel mundial?
El detonante de la suba en los precios energéticos es la intensificación del conflicto en Medio Oriente, que ya supera las dos semanas y afecta zonas estratégicas para la producción mundial.
En las últimas horas, Israel llevó adelante bombardeos sobre instalaciones del yacimiento de gas South Pars, en Irán, uno de los más importantes del mundo. Estos ataques dañaron plantas de procesamiento clave.
Como respuesta, el gobierno iraní lanzó misiles y drones contra infraestructuras energéticas en países del Golfo, afectando especialmente a Qatar, donde la planta de gas natural licuado de Ras Laffan —la más grande del mundo— sufrió incendios y quedó fuera de operación.
Este escenario genera un fuerte temor en los mercados por una posible interrupción prolongada del suministro energético global.
¿Cómo impacta el conflicto en los precios del petróleo?
El petróleo registra subas significativas en las principales referencias internacionales:
- El Brent sube 6,80% y cotiza a 114,69 dólares por barril.
- El West Texas Intermediate (WTI) avanza 3,29% y alcanza los 99,49 dólares por barril.
En lo que va de 2026, ambos indicadores acumulan incrementos superiores al 60%, reflejando el impacto directo del conflicto bélico en los mercados energéticos.
Uno de los factores clave es el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el transporte de petróleo y gas, lo que limita la capacidad de abastecimiento a nivel global.
¿Qué pasa con el precio del gas natural?
El gas natural es otro de los grandes protagonistas de la jornada. En el mercado europeo, el precio se dispara un 24% en un solo día.
En particular, el índice TTF de los Países Bajos —referencia en Europa— alcanza los 70 euros por megavatio hora (MWh), duplicando su valor desde el inicio del conflicto.
La paralización de la planta de Ras Laffan en Qatar, que produce cerca de una quinta parte del suministro global de gas natural licuado, agrava aún más la situación.
Además, la imposibilidad de tránsito de buques por el estrecho de Ormuz refuerza la incertidumbre sobre la disponibilidad futura del recurso.
¿Cómo reaccionan las bolsas del mundo?
El impacto del encarecimiento energético y la incertidumbre geopolítica se refleja con claridad en los mercados financieros internacionales, que operan en terreno negativo.
En Europa, las principales bolsas registran fuertes caídas:
- París: -1,73%
- Fráncfort: -2,42%
- Milán: -2,39%
- Londres: -1,99%
El índice Euro Stoxx 50 retrocede un 2%, mientras que el Ibex 35 de España cae 2,14%.
En Asia, la tendencia también es negativa:
- Tokio: -2,5%
- Hong Kong: -0,2%
- Seúl: -1,3%
Estos movimientos reflejan el nerviosismo de los inversores ante una posible desaceleración económica global impulsada por el aumento en los costos de la energía.
¿Qué puede pasar en los próximos días?
El escenario sigue siendo altamente incierto y dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente.
Si continúan los ataques a infraestructuras energéticas o se mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo y el gas podrían seguir en alza, profundizando el impacto en la inflación global y en las economías dependientes de la importación de energía.
En este contexto, los analistas advierten que la volatilidad podría mantenerse en los mercados financieros, con nuevas caídas en las bolsas y presión sobre los costos energéticos a nivel mundial.