El operativo se activó tras un aviso en una zona protegida y, aunque inicialmente se pensó que se trataba de un cóndor andino, finalmente se confirmó que era un jote cabeza colorada en buen estado de salud.
Un operativo de rescate llevado adelante por el Departamento de Fauna de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque de Mendoza generó expectativa en el ámbito ambiental, luego de que se reportara la presencia de un ave que en un primer momento fue identificada como un posible cóndor andino. Sin embargo, tras una inspección detallada, se determinó que el ejemplar correspondía a otra especie: se determinó que el ejemplar efectivamente correspondía a un jote cabeza colorada (Cathartes aura).
La intervención se produjo en un contexto especial para la conservación, ya que recientemente se registró el nacimiento de un ejemplar de cóndor andino en el Parque Provincial Tupungato, lo que motivó un monitoreo intensivo en la zona.
¿Cómo se activó el rescate del ave en Mendoza?
El procedimiento comenzó tras un aviso que alertaba sobre la presencia de un ave de gran tamaño posada a orillas del agua. Ante esta situación, el guardaparque Ángel Napoleón activó el protocolo de verificación para este tipo de casos.
Debido a la dificultad de confirmar la especie a distancia, se convocó a voluntarios especializados en monitoreo de aves, quienes colaboraron con el operativo para realizar una inspección más precisa.
La intervención también contó con el apoyo de un prestador turístico local, que facilitó una embarcación para acercarse al ejemplar y evaluar su estado.
¿Qué ave rescataron finalmente?
Tras la inspección cercana, los especialistas confirmaron que no se trataba de un cóndor andino, sino de un jote cabeza colorada, una especie de ave carroñera ampliamente distribuida en América.
El ejemplar se encontraba en aparente estado de reposo cerca del agua, lo que inicialmente generó preocupación. Sin embargo, luego de ser asistido mediante estímulos sonoros, se pudo comprobar que estaba en buen estado sanitario y con capacidad de vuelo normal.
¿Por qué se pensó que era un cóndor andino?
La confusión inicial se explica por el tamaño del ave y su comportamiento. En zonas cordilleranas de Mendoza, la presencia del cóndor andino es frecuente, especialmente en áreas protegidas como el Parque Provincial Tupungato.
Además, el reciente nacimiento de un pichón de cóndor en la región elevó el nivel de alerta y seguimiento sobre cualquier avistaje que pudiera estar relacionado con la especie.
Por este motivo, cada reporte es tratado con especial atención, ya que el cóndor andino es una especie emblemática y clave para los ecosistemas de montaña.
¿Cómo es el trabajo de conservación del cóndor andino en Mendoza?
Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque destacan que este tipo de operativos forma parte de un trabajo sostenido en materia de conservación de fauna silvestre.
En los últimos años, Mendoza ha desarrollado censos simultáneos estacionales en distintas áreas protegidas, con más de 20 operativos realizados entre 2020 y 2025.
Estos relevamientos han permitido identificar dormideros, rutas de vuelo y registrar hasta 70 ejemplares de cóndor andino en un mismo monitoreo, lo que representa un avance significativo en el conocimiento de la especie.
¿Por qué es importante el monitoreo de la fauna en Mendoza?
El seguimiento constante de especies como el cóndor andino permite detectar amenazas, evaluar el estado de las poblaciones y diseñar estrategias de conservación más efectivas.
Además, la articulación entre organismos públicos, voluntarios y actores locales resulta clave para responder de manera rápida ante situaciones que puedan poner en riesgo a la fauna.
Desde el organismo provincial remarcan que cada intervención aporta información valiosa y fortalece un modelo de gestión basado en la presencia territorial y el trabajo coordinado.
¿Qué dejó este operativo?
Si bien en este caso no se trató de un cóndor andino, el operativo fue considerado exitoso, ya que permitió verificar el estado del ave y descartar riesgos.
También sirvió para reafirmar la importancia de los protocolos de actuación y la colaboración entre distintos sectores para la protección de la biodiversidad.
En un contexto donde la conservación cobra cada vez más relevancia, este tipo de acciones refuerza el compromiso de Mendoza con el cuidado de su fauna y sus ecosistemas.