El ministro Rodolfo Montero advirtió que cada vez más pacientes con obra social recurren a hospitales públicos por el costo de coseguros, demoras y fallas en prestaciones privadas. La presión se concentra en el Gran Mendoza y ya impacta en guardias, turnos y cirugías.
El sistema de salud pública de Mendoza atraviesa un momento de fuerte tensión. El ministro de Salud, Rodolfo Montero, confirmó que la demanda de pacientes creció un 20%, superando ampliamente el 15% registrado hasta el año pasado. Este incremento no responde únicamente a un aumento poblacional, sino a un fenómeno más profundo: el desplazamiento de usuarios desde el sistema privado hacia el público, impulsado por la crisis económica y las dificultades para sostener coberturas médicas.
¿Por qué aumentó la demanda en los hospitales públicos de Mendoza?
El crecimiento de la demanda tiene una explicación directa en el deterioro del poder adquisitivo de las familias. Según explicó Montero, muchos pacientes que cuentan con obra social dejaron de utilizar el sistema privado porque no pueden afrontar los costos de coseguros o porque enfrentan deficiencias en las prestaciones.
Este cambio de comportamiento generó una sobrecarga en los hospitales públicos, que comenzaron a absorber consultas que antes eran atendidas en clínicas privadas. El fenómeno se profundizó especialmente en estudios de alta complejidad, donde los costos suelen ser más elevados, y durante los picos de enfermedades respiratorias, cuando la demanda sanitaria se dispara.
¿Qué hospitales están más afectados por la saturación?
La mayor presión asistencial se registra en los principales centros de referencia del Gran Mendoza. Entre ellos se destacan el Hospital Central de Mendoza y el Hospital Lagomaggiore, donde la saturación impacta tanto en las guardias como en los turnos programados.
En el caso de la atención pediátrica, el escenario también es crítico. El Hospital Notti concentra una gran parte de las consultas, ya que muchas familias optan por el sistema público ante la imposibilidad de pagar consultas privadas.
Este escenario genera demoras, mayor tiempo de espera y una exigencia constante sobre los equipos médicos, que deben responder a una demanda en crecimiento sin una expansión proporcional de recursos.
¿Cómo influye la situación de PAMI en la crisis sanitaria?
Uno de los factores más críticos en este contexto es la situación de los afiliados al PAMI. Según detalló el ministro, muchos jubilados y pensionados recurren al sistema público debido a las demoras en la entrega de prótesis.
Este problema impacta directamente en áreas sensibles como traumatología, donde la demanda es alta y los tiempos de respuesta son determinantes. La falta de insumos provenientes del sistema de cobertura original no solo afecta a los pacientes, sino que también complica la organización interna de los hospitales públicos.
La consecuencia inmediata es la ocupación prolongada de camas, la postergación de cirugías y una mayor presión sobre los profesionales de la salud.
¿Qué medidas anunció el Gobierno para enfrentar la saturación?
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud anunció la creación de un banco de prótesis propio. Esta medida apunta a reducir la dependencia de proveedores externos y agilizar las intervenciones quirúrgicas.
El objetivo es optimizar los recursos disponibles y disminuir los tiempos de espera para cirugías, especialmente en especialidades críticas como traumatología. Con esta iniciativa, se busca descomprimir la ocupación de camas y mejorar la eficiencia del sistema público.
Sin embargo, el desafío es estructural: el crecimiento de la demanda requiere soluciones sostenidas en el tiempo, tanto en infraestructura como en recursos humanos.
¿Qué dato positivo se destaca en medio de la crisis?
A pesar del escenario complejo, el ministro destacó un aspecto favorable: la campaña de vacunación contra el virus de la bronquiolitis logró reducir la presión sobre las camas críticas.
Gracias a esta estrategia preventiva, se evitó la reprogramación masiva de cirugías que solía registrarse durante los meses de invierno. Este resultado demuestra el impacto positivo de las políticas de prevención en un sistema que hoy se encuentra al límite.
No obstante, el panorama general sigue siendo desafiante. El aumento de la demanda, el traslado desde el sector privado y los problemas en coberturas como PAMI configuran un escenario que expone las tensiones del sistema de salud en Mendoza.