El cuerpo fue encontrado de madrugada en una zona de difícil acceso. La víctima, oriunda de Uspallata, habría caído unos 11 metros y sufrió lesiones incompatibles con la vida. El GPS de su celular fue clave para localizarla.
Una mujer de 65 años que era intensamente buscada en Uspallata fue hallada muerta durante la madrugada en inmediaciones del Cerro La Cruz. Según informaron fuentes policiales, la víctima habría sufrido una caída de aproximadamente 11 metros en una zona cordillerana de difícil acceso, lo que le provocó lesiones incompatibles con la vida. La investigación quedó en manos de la oficina fiscal de la jurisdicción.
La mujer, identificada por las siglas M. G., era oriunda de esa localidad del departamento de Uspallata y tenía como hábito salir a caminar por la zona del cerro, un recorrido frecuente entre los vecinos del lugar.
¿Cómo comenzó la búsqueda de la mujer en Uspallata?
La desaparición comenzó a tomar relevancia cuando familiares advirtieron que desde el 28 de febrero no lograban comunicarse con ella. La denuncia por averiguación de paradero activó un importante operativo que incluyó a personal de Gendarmería y efectivos de la Policía de Mendoza.
Desde las 17 del domingo, se desplegaron recursos especializados en la zona cordillerana. Participaron la Unidad VANT (Vehículos Aéreos No Tripulados), la Unidad Patrulla de Rescate y Auxilio en Montaña (UPRAM), efectivos de Canes y personal de Búsqueda de Personas. El rastrillaje se concentró en inmediaciones al Cerro La Cruz, donde la mujer solía caminar.
Según indicaron fuentes policiales, uno de los hijos había pasado previamente por la base del cerro y observó el automóvil de su madre estacionado y correctamente cerrado. Como era habitual que realizara caminatas en la zona, en ese momento no sospechó que algo pudiera haber ocurrido.
Sin embargo, al no obtener respuestas telefónicas durante la noche y constatar que tampoco se encontraba en su domicilio, la preocupación creció. Los familiares regresaron al cerro y comprobaron que el vehículo seguía en el mismo lugar, lo que encendió definitivamente las alarmas.
¿Qué papel tuvo el GPS en el hallazgo del cuerpo?
Un elemento clave para orientar la búsqueda fue el GPS del teléfono celular de la mujer. Uno de sus familiares tenía el dispositivo vinculado, lo que permitió obtener una ubicación aproximada detrás del polvorín del G.A.M. 8.
Con esa información, las movilidades policiales se desplazaron hacia el sector señalado y realizaron sobrevuelos con drones para intentar ubicar a la mujer en una zona caracterizada por pendientes pronunciadas y terrenos irregulares.
Finalmente, alrededor de las 3.30 de la madrugada, fueron los propios familiares quienes lograron dar con el cuerpo en un sector ubicado detrás de la finca Las Chacras. Según detallaron fuentes policiales, la mujer presentaba politraumatismos compatibles con una caída y no tenía signos vitales al momento del hallazgo.
¿Cómo fue el operativo de rescate en el Cerro La Cruz?
Tras la confirmación del fallecimiento, alrededor de las 5 de la madrugada se montó un operativo especial para rescatar el cuerpo desde el lugar donde había quedado, una zona de acceso complejo por sus características geográficas.
Personal de la Patrulla de Rescate y efectivos policiales trabajaron en el descenso y traslado, ya que la mujer habría caído desde una altura aproximada de 11 metros. Las lesiones sufridas fueron determinantes y, de acuerdo con las primeras evaluaciones, le habrían causado la muerte en el lugar.
Las actuaciones quedaron bajo la órbita de la oficina fiscal correspondiente, que deberá avanzar con las pericias para establecer con precisión la mecánica del hecho. En principio, no trascendieron indicios de participación de terceros y todo apunta a un accidente ocurrido mientras realizaba su caminata habitual.
¿Qué se sabe hasta ahora sobre la investigación?
Hasta el momento, la causa se tramita como averiguación de causales de muerte. Los investigadores deberán analizar el terreno, las condiciones climáticas y cualquier otro elemento que permita reconstruir cómo se produjo la caída.
La zona del Cerro La Cruz es frecuentada por vecinos y turistas, pero presenta sectores escarpados y senderos que pueden tornarse riesgosos, especialmente si se transitan en soledad o en horarios con poca visibilidad.
El caso generó conmoción en Uspallata, una comunidad pequeña donde la mujer era conocida por sus caminatas diarias. El rápido despliegue de recursos y la participación de familiares fueron determinantes para acotar el área de búsqueda, aunque el desenlace fue trágico.
La intervención de unidades especializadas como UPRAM y la utilización de tecnología aérea evidencian la complejidad que pueden adquirir este tipo de operativos en zonas de montaña, donde cada minuto resulta clave.