El niño de 2 fue ingresado al Hospital Notti con lesiones compatibles con golpes y restos de cocaína en su organismo. La Justicia investiga el caso y ya hay dos detenidos mientras se define el futuro de los menores.
Un niño de 2 años en Mendoza permanece internado en el Hospital Notti tras haber ingresado con un cuadro de descompensación que derivó en un hallazgo alarmante: presentaba lesiones compatibles con golpes y restos de cocaína en sangre. El caso encendió todas las alertas sanitarias y judiciales en Mendoza y derivó en la inmediata intervención de la Justicia.
Según trascendió, el pequeño fue llevado al nosocomio pediátrico ubicado sobre calle Bandera de Los Andes, en Guaymallén. Apenas arribó, los profesionales de la salud detectaron signos físicos que no coincidían con una simple descompensación. A partir de los estudios realizados, confirmaron la presencia de una sustancia ilegal en su organismo, lo que motivó la activación de los protocolos correspondientes.
¿Cómo detectaron los médicos la cocaína en sangre en el niño?
El equipo médico que recibió al niño actuó con rapidez ante la gravedad del cuadro. En primera instancia, constataron lesiones físicas que serían compatibles con golpes, lo que generó sospechas de un posible caso de violencia infantil.
Sin embargo, el dato más preocupante surgió de los análisis clínicos: el menor tenía restos de cocaína en sangre. Este hallazgo no solo agravó el cuadro de salud del niño, sino que también obligó a los profesionales a dar aviso inmediato a la Justicia, tal como lo indican los protocolos ante situaciones que podrían implicar vulneración de derechos de un menor.
La combinación de ambos factores —lesiones físicas e intoxicación con drogas— convirtió el caso en un hecho de extrema gravedad.
¿Qué pasó con los padres del niño con cocaína en sangre?
Tras la denuncia realizada por el personal médico, efectivos policiales intervinieron en el caso y procedieron a la detención de los padres del menor, de 26 y 29 años. Ambos quedaron a disposición de la Justicia y podrían ser imputados en las próximas horas, a medida que avance la investigación.
De acuerdo a información preliminar, la madre habría reconocido de manera extraoficial el consumo de cocaína, lo que se convirtió en una de las principales líneas de investigación para determinar cómo el niño tuvo acceso a la sustancia.
Los investigadores ahora buscan reconstruir el contexto en el que se produjo la intoxicación, así como también esclarecer si existieron situaciones previas de violencia o negligencia dentro del entorno familiar.

¿Cómo sigue la investigación judicial en Mendoza?
La causa se encuentra en plena etapa investigativa y bajo la órbita de la Justicia mendocina, que deberá determinar las responsabilidades penales de los adultos involucrados.
Uno de los puntos clave será establecer de qué manera el niño ingirió la cocaína: si se trató de un accidente, negligencia o un hecho más grave vinculado al entorno en el que vivía.
Además, se analizarán antecedentes familiares, condiciones de vida y posibles situaciones de vulnerabilidad que puedan haber influido en el caso.
¿Qué pasará con el niño y su hermano?
Mientras avanza la investigación, el menor de 2 años continúa internado bajo observación médica en el Hospital Notti. Su evolución será clave para determinar posibles secuelas derivadas de la intoxicación y de las lesiones detectadas.
En paralelo, su hermano de 4 años también fue resguardado y ambos quedaron bajo el cuidado de una tía, en una medida preventiva adoptada para garantizar su protección.
El Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) ya intervino en el caso y será el encargado de evaluar la situación integral de los niños para definir su futuro, priorizando su bienestar y seguridad.
Un caso que vuelve a poner el foco en la protección infantil
Este suceso vuelve a exponer la importancia de los mecanismos de detección temprana y la intervención del sistema de salud ante posibles casos de maltrato infantil. La rápida actuación de los profesionales permitió no solo asistir al niño, sino también activar la intervención judicial.
En Mendoza, como en el resto del país, estos casos generan fuerte preocupación social y reabren el debate sobre los entornos familiares, el consumo problemático de sustancias y la necesidad de fortalecer las redes de contención para niños en situación de riesgo.
La investigación continuará en las próximas horas con nuevas medidas y pericias que permitirán avanzar en el esclarecimiento de un caso que conmociona por su gravedad.