El peronismo de Mendoza llega a las elecciones del 22 de febrero con una división profunda, pero en el sur provincial el foco está puesto en el liderazgo de los hermanos Félix y su apuesta estratégica por la autonomía municipal de San Rafael. Además de concejales, los vecinos elegirán convencionales para redactar la futura Carta Orgánica del departamento, un paso histórico que redefine el mapa político local.
Lo que comenzó como una tensión silenciosa por el control partidario terminó en un quiebre abierto dentro del PJ mendocino, aunque, mientras en otros departamentos la discusión gira en torno a la supervivencia electoral, en San Rafael el eje de las elecciones municipales es institucional: avanzar hacia una estructura de autonomía municipal con reglas propias de la mano de Emir Félix y su hermano, el actual intendente del departamento del Sur de Mendoza, Omar Félix.
¿Por qué la elección en San Rafael es distinta al resto de Mendoza?
A diferencia de otros departamentos, en San Rafael no solo se votarán concejales. También se elegirán convencionales constituyentes que tendrán la responsabilidad de redactar la primera Carta Orgánica municipal.
La autonomía municipal está prevista en la Constitución provincial, pero cada departamento debe darse su propio marco normativo. En este contexto, la elección adquiere una dimensión histórica para el sur de Mendoza.
El impulso político de este proceso tiene nombre y apellido: los hermanos Omar Félix y Emir Félix, quienes decidieron convertir la autonomía en bandera estratégica tras la debacle electoral de 2023.
¿Cómo impactó la derrota de 2023 en el peronismo mendocino?
El punto de quiebre fue la elección general de 2023, cuando el sello “Frente Elegí” cayó al tercer puesto. Esa derrota activó el instinto de supervivencia de los principales caciques territoriales.
Entre ellos, los sanrafaelinos Félix y el intendente de Maipú, Matías Stevanato, concluyeron que la única manera de sostener sus bastiones era despegarse de la marca nacional y de la conducción de La Cámpora.
Mientras el sector kirchnerista, referenciado en la senadora Anabel Fernández Sagasti, intentaba retener el mando institucional del PJ, los intendentes avanzaron con un esquema propio, priorizando identidad territorial y gestión local.

¿Qué rol juegan los hermanos Félix en esta nueva etapa?
En San Rafael, el liderazgo de los Félix no solo se limitó a la conducción partidaria. La apuesta fue más allá: consolidar un proyecto político con anclaje institucional propio.
La autonomía municipal aparece como una herramienta para fortalecer el poder local, ordenar competencias, definir reglas de funcionamiento del Concejo Deliberante, mecanismos de control y participación ciudadana, e incluso establecer criterios presupuestarios propios.
El mensaje político es claro: mientras el PJ provincial se fragmenta, en el sur se busca blindar gobernabilidad y previsibilidad a través de una Carta Orgánica propia.
¿Cómo influyó la justicia en la ruptura del PJ?
La justicia terminó de sellar el destino del partido al rechazar las impugnaciones del kirchnerismo sobre el método de selección de candidatos. Esa decisión obligó a los sectores más duros a buscar sellos alternativos.
El estallido final tuvo epicentro en San Rafael, donde la interna escaló a tribunales luego de que el concejal kirchnerista Nadir Yasuff denunciara por difamación a dos alfiles del espacio de los Félix: los legisladores Pedro Serra y Gustavo Perret.
Esa denuncia expuso públicamente la fractura definitiva entre el PJ territorial y el kirchnerismo duro.
¿Qué se juega políticamente en estas elecciones?
En departamentos como Maipú, Luján de Cuyo, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz, la disputa está marcada por la fragmentación opositora. Pero en San Rafael el escenario es diferente.
Allí, la elección combina dos planos:
- La renovación del Concejo Deliberante.
- La elección de convencionales constituyentes.
- La consolidación del liderazgo territorial.
- La definición de un modelo institucional autónomo.
La autonomía municipal no es solo una consigna electoral. Es la base de un proyecto político que busca diferenciarse del ruido provincial y nacional, y construir identidad propia en el sur mendocino.
¿Puede la autonomía fortalecer al peronismo territorial?
Para los hermanos Félix, la respuesta es afirmativa. La Carta Orgánica permitiría establecer reglas claras de funcionamiento institucional y consolidar un esquema de poder local menos dependiente de disputas partidarias provinciales.
En un contexto donde el peronismo mendocino llega dividido y con denuncias cruzadas, San Rafael aparece como laboratorio político: mientras el PJ provincial discute supervivencia, el sur discute institucionalidad.
La elección del 22 de febrero, entonces, no será una más. Definirá concejales, pero también sentará las bases jurídicas del departamento más importante del sur de Mendoza.
La gran incógnita es si el electorado acompañará esta apuesta estratégica o si la fractura partidaria terminará debilitando incluso a los bastiones históricos.