La Gendarmería Nacional Argentina encontró una sofisticada estructura preparada para producir marihuana en Mendoza a gran escala con tecnología de avanzada, con más de 67 plantas, dinero en distintas monedas y municiones.
Un importante operativo antidrogas realizado en Mendoza terminó con la caída de una presunta banda narco que operaba con un sofisticado sistema de cultivo “indoor” de marihuana. Los procedimientos fueron llevados adelante por efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Mendoza”, quienes ejecutaron seis órdenes de allanamiento simultáneas en distintos domicilios vinculados a la investigación.
El caso tomó relevancia por el nivel de infraestructura descubierta en la vivienda de la principal investigada. Allí, los uniformados encontraron un sistema de producción de cannabis montado especialmente para el cultivo intensivo bajo condiciones controladas. Según trascendió, el inmueble contaba con sectores diferenciados para cada etapa del proceso, incluyendo espacios destinados al crecimiento de las plantas y una habitación de secado de grandes dimensiones.
Además, el lugar poseía dos invernaderos equipados con sistemas automatizados de riego y tecnología climática utilizada para mantener temperaturas y niveles de humedad adecuados durante todo el año. Para los investigadores, el hallazgo dejó en evidencia una estructura organizada y preparada para producir grandes cantidades de marihuana de manera constante.

Qué encontraron en los allanamientos realizados en Mendoza
Durante los procedimientos, el personal de Gendarmería secuestró 9 kilos 83 gramos de marihuana entre cogollos y picadura, además de 67 plantas de cannabis y 391 semillas listas para su utilización.
Los efectivos también decomisaron 25 municiones calibre 9 milímetros, inhibidores de señal y dos vehículos que quedaron a disposición de la Justicia Federal. A esto se sumó el hallazgo de dinero en efectivo en distintas monedas: 750 mil pesos argentinos, 220 dólares y 451 mil pesos chilenos.
Otro de los puntos que llamó la atención de los investigadores fue la cantidad de dispositivos electrónicos y documentación hallada durante los allanamientos. En total se secuestraron 13 teléfonos celulares, además de pasaportes y carnets de identidad extranjeros que ahora serán analizados en el marco de la causa judicial.
Según indicaron fuentes vinculadas a la investigación, todos los elementos encontrados podrían aportar información clave para determinar cómo operaba la banda y si existían conexiones con otras organizaciones vinculadas al narcotráfico.

Cómo funcionaba el sofisticado sistema “indoor” descubierto por Gendarmería
El equipamiento tecnológico encontrado dentro del domicilio permitió confirmar la magnitud de la infraestructura utilizada para el cultivo ilegal de cannabis. Entre los elementos secuestrados había paneles LED de alta potencia, extractores industriales con control de temperatura, humidificadores ultrasónicos y sistemas de riego por goteo automatizado.
Este tipo de tecnología suele utilizarse para maximizar el rendimiento de las plantas en ambientes cerrados, permitiendo controlar cada detalle del proceso de producción. De esta manera, los cultivos pueden desarrollarse sin depender de las condiciones climáticas externas, logrando una producción más rápida y constante.
Los investigadores señalaron que el sistema descubierto no correspondía a un cultivo doméstico pequeño, sino a una estructura preparada para producir importantes cantidades de marihuana. La existencia de espacios diferenciados para secado y almacenamiento reforzó la hipótesis de que la organización tenía un funcionamiento sostenido en el tiempo.
Además, el hallazgo de semillas, dinero en efectivo y teléfonos celulares será clave para reconstruir posibles circuitos de comercialización y distribución de la droga.
La líder de la banda quedó detenida y siete personas fueron vinculadas a la causa
El operativo estuvo bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Mendoza, Área de Investigación y Litio de Casos Complejos, junto al Juzgado Federal de Garantías N° 1, que dispusieron una serie de medidas judiciales tras los allanamientos.
Como resultado del procedimiento, la principal sospechosa fue detenida y quedó a disposición de la Justicia Federal. En paralelo, otras siete personas quedaron supeditadas a la causa mientras avanza la investigación para determinar el grado de participación de cada una dentro de la organización.
Ahora, los peritajes sobre los celulares secuestrados y el análisis de la documentación hallada podrían aportar nuevos datos sobre posibles contactos, movimientos financieros y eventuales conexiones con otras redes dedicadas al narcotráfico.
Las autoridades no descartan que en los próximos días puedan surgir nuevas medidas judiciales vinculadas a la causa, teniendo en cuenta la cantidad de pruebas secuestradas y la magnitud de la infraestructura encontrada durante los allanamientos.
El operativo generó fuerte impacto por el nivel de sofisticación detectado dentro del inmueble, ya que los investigadores consideran que se trataba de una producción organizada con recursos tecnológicos avanzados y capacidad para sostener cultivos de gran escala en espacios cerrados.