El Departamento de Estado habilitó la partida voluntaria de empleados y familiares destinados en Israel ante el aumento de tensiones en Oriente Medio. La medida se conoce tras la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford y en medio de la escalada con Irán.
El gobierno de Estados Unidos autorizó este viernes la salida del personal no esencial y de los familiares asignados a su misión diplomática en Israel, como medida preventiva ante posibles riesgos de seguridad. La decisión se produce en un contexto de creciente tensión regional y mayor despliegue militar estadounidense.
¿Por qué Estados Unidos autorizó la salida de su personal en Israel?
La medida fue adoptada por el Departamento de Estado tras evaluar la situación de seguridad en la región. Según informó la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén a través de la red social X, podrían imponerse nuevas restricciones de movimiento para su personal.
En concreto, la sede diplomática advirtió que podría limitar o prohibir viajes a determinadas zonas de Israel, a la Ciudad Vieja de Jerusalén y a Cisjordania, en respuesta a incidentes de seguridad y sin previo aviso.
Si bien no se trata de una evacuación total, la autorización permite que empleados no esenciales y sus familiares abandonen el país con respaldo oficial, en caso de considerarlo necesario.
¿Qué instruyó el embajador Mike Huckabee al personal diplomático?
De acuerdo con medios estadounidenses, el embajador en Israel, Mike Huckabee, envió un correo electrónico al personal de la embajada instando a quienes deseen salir a hacerlo “hoy”.
En el mensaje, habría señalado: “Concéntrense en conseguir un asiento en cualquier lugar desde donde puedan continuar su viaje a Washington, pero la prioridad será salir del país rápidamente”.
Además, la embajada recomendó considerar la partida mientras los vuelos comerciales continúen operando con normalidad, lo que sugiere una estrategia preventiva ante una posible escalada que complique las conexiones aéreas.
¿Qué implica la llegada del USS Gerald R. Ford a Israel?
La decisión se conoció pocas horas después del arribo del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford a la costa de Haifa, en el norte de Israel.
La presencia de esta embarcación, una de las más modernas de la Marina estadounidense, refuerza el despliegue militar de Washington en Oriente Medio. Su llegada es interpretada como una señal estratégica en un momento de alta tensión geopolítica.
El movimiento militar se produce en paralelo a advertencias diplomáticas y refuerza la capacidad de respuesta de Estados Unidos en caso de un deterioro del escenario regional.
¿Cómo influye la tensión entre Washington e Irán?
El trasfondo de la medida es la intensificación de las tensiones entre Washington y Teherán, especialmente en torno al programa nuclear iraní.
Informes previos señalaron que el presidente Donald Trump estaría evaluando distintas opciones para presionar a Irán en el marco de las negociaciones nucleares, luego de una tercera ronda de conversaciones celebrada en Ginebra.
Si bien no existe confirmación oficial de una acción militar inminente, el incremento del despliegue en la región y la autorización para la salida de personal diplomático reflejan un escenario de cautela y preparación ante posibles escenarios adversos.
¿Se trata de una evacuación total de la embajada?
Por el momento, no. La embajada estadounidense en Jerusalén continúa operando, y la medida alcanza únicamente al personal no esencial y a los familiares.
Sin embargo, el hecho de recomendar la salida mientras existan vuelos comerciales disponibles indica que Washington busca anticiparse a una eventual escalada que pueda derivar en restricciones más severas.
La evolución de los acontecimientos en Oriente Medio será clave para determinar si la medida se amplía o si se estabiliza la situación en los próximos días.