El operativo se desplegó en la zona conocida como Garganta del Diablo, en El Nihuil. Uno de los jóvenes sufrió una caída y el otro quedó atrapado en un acantilado sin poder ascender ni descender, lo que obligó a una compleja intervención de rescate.
Un operativo de rescate se desplegó este martes por la tarde en el Cañón del Atuel, en el departamento de San Rafael, luego de que dos jóvenes que realizaban descenso con sogas quedaran atrapados en una zona de acantilados. El suceso ocurrió en el sector conocido como Garganta del Diablo, sobre la Ruta 180, en cercanías de El Nihuil, y movilizó a personal policial, rescatistas especializados y unidades de apoyo.
El procedimiento se inició cerca de las 18:09, cuando un llamado al 911 alertó que una persona escuchaba a alguien pidiendo ayuda desde un sector del cañón, aunque no podía visualizarlo debido a la compleja geografía del lugar. A partir de esa advertencia se activó un operativo que permitió localizar a dos jóvenes que habían descendido con sogas en la zona y quedaron en una situación de alto riesgo.
¿Qué ocurrió en la Garganta del Diablo, en el Cañón del Atuel?
De acuerdo con la información oficial, al arribar al lugar personal de la Subcomisaría Rama Caída constató que dos jóvenes se encontraban realizando un descenso en el cañón mediante sogas. Durante la maniobra, uno de ellos cayó al fondo del sector rocoso mientras que el otro quedó suspendido en la pared del acantilado, a unos 25 metros de altura.
La situación generó un escenario de peligro, ya que el joven que permanecía colgado no podía continuar el descenso ni tampoco regresar hacia la parte superior del cañón. Esto obligó a desplegar un operativo especializado para poder asistir a ambos sin generar nuevos riesgos.
Las víctimas fueron identificadas como Q.F.L., de 19 años, y A.A.J., de 20 años, ambos oriundos de El Nihuil. Según el relato brindado por uno de ellos, habían comenzado el descenso alrededor de las 16:00 horas en esa zona del Cañón del Atuel, un sector caracterizado por sus paredes rocosas y pronunciados desniveles.
¿Cómo fue el operativo de rescate en el Cañón del Atuel?
Tras confirmarse la situación, se dispuso la intervención de diferentes unidades especializadas para poder llevar adelante el rescate en un terreno complejo. Participó personal de Rescate, efectivos de la Unidad VANT —que opera con drones para tareas de búsqueda—, Policía Rural y agentes de la Subcomisaría Rama Caída.
Además, efectivos del Destacamento El Nihuil se encargaron de resguardar el área para evitar que otras personas se acercaran al sector de acantilados mientras se desarrollaba el operativo, con el objetivo de prevenir nuevos accidentes.
Luego de varios minutos de trabajo coordinado, el personal interviniente logró rescatar primero a Q.F.L., de 19 años, quien se encontraba en el fondo del cañón tras la caída. El joven fue asistido en el lugar por profesionales del Centro de Salud y posteriormente trasladado a un hospital para realizar controles médicos.

¿Cuál es el estado de salud de los jóvenes rescatados?
Posteriormente, los rescatistas lograron acceder al segundo joven, A.A.J., de 20 años, quien permanecía atrapado en el acantilado sin posibilidad de desplazarse. Tras asegurar la zona y completar las maniobras de descenso, el equipo logró ponerlo a salvo.
El joven presentaba politraumatismos como consecuencia del incidente, por lo que también fue trasladado a un centro asistencial para recibir una atención médica más completa y realizar estudios.
Hasta el momento no se informó oficialmente la gravedad de las lesiones, aunque ambos fueron derivados para controles y seguimiento médico.
¿Por qué el Cañón del Atuel requiere precaución para actividades de aventura?
El Cañón del Atuel es uno de los principales atractivos turísticos del sur mendocino y recibe cada año a miles de visitantes que realizan actividades recreativas y deportivas. Sin embargo, su geografía presenta sectores con fuertes desniveles, paredes rocosas y zonas de difícil acceso.
Por esa razón, especialistas recomiendan que las actividades de descenso, escalada o exploración se realicen con el equipamiento adecuado, experiencia previa y, preferentemente, con guías habilitados que conozcan el terreno.
En este caso, la rápida intervención de los equipos de rescate permitió evitar que la situación derivara en un desenlace más grave, en un operativo que demandó coordinación entre distintas unidades policiales y de emergencia para actuar en uno de los sectores más abruptos del Cañón del Atuel.