El comercio electrónico en Argentina registró un crecimiento sostenido en 2025, con una facturación estimada en $34 billones y un alza interanual de entre 55% y 60%, superando incluso la inflación. El canal online ya representa el 18% del retail, con 645 millones de unidades vendidas y un ticket promedio de $143.128, consolidándose como un hábito de consumo masivo en todo el país.
El avance del e-commerce no solo refleja un cambio en las preferencias de los consumidores, sino también una transformación estructural del comercio en un contexto económico complejo del que Mendoza no es ajena. A pesar de la caída del consumo en algunos sectores, las ventas digitales lograron expandirse impulsadas por promociones, financiamiento y la creciente penetración tecnológica.
¿Cómo creció el e-commerce en Argentina durante 2025?
El crecimiento del comercio electrónico en 2025 fue notable incluso en un escenario de dificultades económicas. Las ventas online aumentaron de manera sostenida, apalancadas por varios factores clave:
- Mayor adopción de dispositivos móviles para comprar.
- Incremento en el uso de tarjetas de crédito y financiación en cuotas.
- Promociones agresivas en fechas especiales.
- Expansión de plataformas internacionales como Shein y Temu.
Además, el segmento de productos esenciales —especialmente alimentos, limpieza y artículos de uso cotidiano— ganó protagonismo dentro del canal digital, marcando un cambio en los hábitos de consumo.
Las compras internacionales también tuvieron un rol relevante, captando entre el 8% y el 10% del mercado, lo que evidencia una mayor apertura de los consumidores argentinos a opciones globales.

¿Qué regiones lideran las ventas online en el país?
La distribución geográfica del e-commerce en Argentina continúa siendo desigual, con una fuerte concentración en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que incluye la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Participación por región en 2025
- AMBA: entre el 52% y el 57% de la facturación total, con la mayor densidad de compradores y mejor infraestructura logística.
- Litoral: 12%, con Santa Fe como uno de los principales polos de consumo digital.
- Centro: 9%, impulsado principalmente por Córdoba.
- Patagonia: 9%, con crecimiento sostenido.
- NOA: 7%, con desarrollo moderado.
- Cuyo: 5%, posicionándose como la región con menor participación.
Este escenario deja en evidencia una brecha significativa entre el AMBA y el resto del país, especialmente en regiones como Cuyo.
¿Por qué Cuyo y Mendoza quedan rezagados en el e-commerce?
La región de Cuyo, donde se encuentra Mendoza, presenta la menor participación en el comercio electrónico a nivel nacional. Este rezago se explica principalmente por factores estructurales:
- Debilidades en la infraestructura logística.
- Mayores costos de envío.
- Menor densidad de centros de distribución.
- Tiempos de entrega más largos.
Estas limitaciones afectan tanto a consumidores como a comercios, reduciendo la competitividad frente a otras regiones del país.
Sin embargo, el crecimiento del canal digital abre oportunidades claras para revertir esta situación, especialmente si se fortalecen las redes logísticas y se incentiva la digitalización de los comercios locales.
¿Qué se espera para el e-commerce en 2026?
Las proyecciones para 2026 indican que el comercio electrónico continuará expandiéndose en Argentina, con algunas tendencias clave:
- Mayor protagonismo del comercio móvil (m-commerce).
- Reducción de los tiempos de entrega mediante mejoras logísticas.
- Incremento en la personalización de la experiencia de compra.
- Mayor competencia de plataformas internacionales.
Para regiones rezagadas como Mendoza y el resto de Cuyo, el foco estará puesto en mejorar la logística y acortar distancias con los grandes centros urbanos. La implementación de centros de distribución regionales y alianzas con operadores logísticos serán determinantes para ganar competitividad.
Un cambio estructural que redefine el consumo
El crecimiento del e-commerce en Argentina ya no es una tendencia pasajera, sino un cambio estructural en la forma en que los consumidores compran y las empresas venden. Con un peso cada vez mayor dentro del retail, el canal digital se consolida como una pieza clave para el desarrollo económico.
El desafío hacia adelante será lograr una mayor federalización del comercio electrónico, reduciendo las brechas regionales y generando oportunidades para todas las provincias, especialmente aquellas que hoy se encuentran en desventaja.