El Servicio Penitenciario de Mendoza detectó armas de fuego e municiones ocultas en el Complejo Penitenciario Nº3 Almafuerte, en Cacheuta. Los internos señalados como cabecillas cumplen prisión perpetua por homicidios e intentaban ejecutar un plan de huida.
Un grave intento de fuga en el Complejo Penitenciario Nº3 Almafuerte, ubicado en Cacheuta, volvió a poner bajo la lupa los controles internos del sistema carcelario provincial. Durante la tarde del lunes, el Servicio Penitenciario de Mendoza desplegó un fuerte operativo en el módulo 4.3 —sector que alberga a internos de alta peligrosidad— tras recibir una alerta crítica. En la requisa, el personal halló armas de fuego y municiones ocultas dentro del pabellón, presuntamente destinadas a concretar una evasión.
¿Qué ocurrió en el Complejo Penitenciario Nº3 Almafuerte?
El procedimiento se activó luego de que las autoridades penitenciarias recibieran información sensible sobre movimientos irregulares dentro del módulo 4.3. Se trata de un sector de máxima seguridad donde se alojan reclusos condenados por delitos graves y bajo regímenes estrictos de vigilancia.
Durante la inspección exhaustiva de celdas y espacios comunes, los agentes encontraron armamento y municiones escondidas en el pabellón. El hallazgo fue considerado de extrema gravedad, ya que la presencia de armas dentro de una unidad de máxima seguridad implica una posible falla en los controles y plantea interrogantes sobre cómo ingresaron esos elementos prohibidos.
Tras el descubrimiento, se reforzaron las medidas de seguridad internas y se aisló a los internos sospechados de organizar la maniobra.
¿Quiénes están acusados de liderar el intento de fuga?
Entre los señalados como presuntos cabecillas figuran tres internos condenados a prisión perpetua:
- Cristian Oscar “Pirincho” Tapia
- Omar “Tanga” Gómez
- Hugo Arredondo Suárez
Se trata de reclusos con antecedentes de extrema violencia y prontuarios considerados de alta peligrosidad dentro del sistema carcelario mendocino.
Las autoridades del Ministerio de Seguridad se trasladaron de inmediato hasta el penal para supervisar el operativo y evaluar el alcance de la conspiración.
¿Cuál es el historial delictivo de los internos involucrados?
El perfil de los acusados refuerza la gravedad del intento de evasión.
Omar “Tanga” Gómez
Fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Matías Quiroga en 2012, durante un asalto a un camión blindado. El caso generó fuerte conmoción pública en Mendoza por la violencia empleada en el ataque.
Cristian Oscar “Pirincho” Tapia
Recibió la pena máxima por el crimen del oficial de policía Jonathan Funes, ocurrido en 2015 en el hospital Perrupato de San Martín. Tapia ejecutó al efectivo cuando este custodiaba a un detenido, en un hecho que impactó de lleno en las fuerzas de seguridad provinciales.
Hugo Arredondo Suárez
Cuenta con antecedentes directos de violencia intramuros. Fue condenado por los homicidios de un exmilitar y de otro interno. Además, ya intentó fugarse en septiembre de 2023 durante un juicio oral, oportunidad en la que atacó a la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos. Ese episodio derivó en un endurecimiento de las medidas de custodia que, según indicaron fuentes oficiales, resultaron clave para detectar ahora el armamento antes de que comenzara la huida.
¿Qué implica el hallazgo de armas en un penal de máxima seguridad?
La aparición de armas de fuego en un módulo de alta seguridad abre varias líneas de investigación:
- Posibles fallas en los controles de ingreso.
- Eventuales complicidades internas o externas.
- Vulnerabilidades en la logística y en la cadena de custodia.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que se realizará una investigación administrativa y judicial para determinar responsabilidades y esclarecer cómo ingresó el armamento al establecimiento.
El operativo incluyó requisas ampliadas en otros sectores del penal y el refuerzo inmediato de la vigilancia, tanto interna como perimetral.
¿Habrá cambios en el sistema penitenciario tras este intento de fuga?
Si bien aún no se anunciaron medidas estructurales, el episodio podría derivar en:
- Revisión de protocolos de requisa.
- Mayor control tecnológico en módulos de alta peligrosidad.
- Reubicación o aislamiento de internos considerados líderes negativos.
El intento de fuga en Almafuerte no solo puso en evidencia el riesgo latente en pabellones de máxima seguridad, sino que también reavivó el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles en las unidades penitenciarias de Mendoza.
Por el momento, las autoridades confirmaron que la evasión fue frustrada antes de que se iniciara formalmente y que el penal permanece bajo estricta supervisión.