El arzobispo de Mendoza y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, quedó en el centro de una fuerte disputa política luego de reunirse con intendentes peronistas y referentes de la CGT. En la Casa Rosada interpretaron el encuentro como una señal de alineamiento con el peronismo y profundizaron la distancia entre el Gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica.
El escenario político nacional sumó un nuevo foco de tensión tras la reunión encabezada por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, junto a intendentes del Partido Justicialista y dirigentes sindicales de la CGT. El encuentro, realizado en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina en el barrio porteño de Retiro, generó una inmediata reacción dentro del Gobierno nacional y profundizó la distancia entre la administración de Javier Milei y la Iglesia Católica.
Desde el entorno presidencial interpretaron la foto como una demostración política y cuestionaron duramente el rol de las autoridades eclesiásticas. Según trascendió, en la Casa Rosada existe una fuerte desconfianza hacia la conducción actual de la Iglesia argentina.
“Por algo Javier Milei no recibe a los miembros de la Iglesia Católica, siempre jugaron con el peronismo”, deslizaron desde el oficialismo para justificar la falta de diálogo institucional con la cúpula eclesiástica.

Por qué la reunión de Marcelo Colombo generó malestar en el Gobierno
La reunión encabezada por Colombo tuvo como eje principal la situación social y económica que atraviesan distintos sectores vulnerables del conurbano bonaerense. Participaron intendentes peronistas y referentes sindicales que describieron un escenario crítico marcado por el aumento de la pobreza y la creciente demanda de asistencia alimentaria.
El encuentro representó además un cambio de perfil para Colombo, quien desde que asumió la presidencia de la Conferencia Episcopal Argentina había mantenido una postura más reservada respecto de los contactos políticos.
Sin embargo, en esta oportunidad, el arzobispo de Mendoza decidió darle visibilidad pública al cónclave, algo que en Balcarce 50 fue leído como un gesto político directo hacia la oposición.
Desde el Gobierno acusaron a sectores de la Iglesia de mantener vínculos históricos con el peronismo y cuestionaron la postura crítica frente al ajuste económico impulsado por la administración libertaria.
Qué dijo Marcelo Colombo sobre la situación social
Durante el encuentro, Colombo expresó preocupación por el crecimiento de la pobreza y el cambio en el perfil de las personas que recurren a organizaciones de asistencia como Cáritas.
“Muchos que son pobres hoy, hace unos meses o años nos ayudaban en Cáritas. Nos aflige mucho también que se incrementó la cantidad de gente de clase media y baja que viene a pedir”, sostuvo el titular de la Conferencia Episcopal.
Las declaraciones fueron interpretadas como una crítica indirecta a los indicadores oficiales y a la narrativa económica del Gobierno nacional, que insiste en destacar una desaceleración inflacionaria y una futura recuperación económica.
El arzobispo mendocino remarcó además que la Iglesia busca visibilizar problemáticas sociales que, según su visión, están quedando relegadas en medio del ajuste.

La respuesta de Milei y la acusación de “jugar políticamente”
La reacción oficial no tardó en llegar. Cerca de Javier Milei sostienen que parte de la Iglesia Católica asumió un posicionamiento político opositor y acusan a algunos sectores eclesiásticos de alinearse con dirigentes sindicales y peronistas.
Desde el oficialismo afirmaron que existen sectores que “juegan al pobrismo” y que buscan profundizar las críticas al modelo económico libertario.
En medio de esa tensión, Colombo intentó bajar el tono del conflicto y negó que la Iglesia esté actuando como una fuerza opositora.
“Puede pasar que en algunos sectores de la dirigencia crean que la Iglesia es una oposición política y la verdad es que no lo somos. Tratamos de aportar una mirada ahí donde nuestra gente más pobre queda invisibilizada”, explicó.
El titular de la Conferencia Episcopal también aclaró que no mantiene contacto con Javier Milei desde que asumió la presidencia de la institución, aunque aseguró que mantiene disposición para un eventual encuentro institucional.
“Estamos abiertos a todos, máxime que él es el Presidente de la Nación”, afirmó.
La relación entre el Gobierno y la Iglesia atraviesa uno de sus peores momentos
La distancia entre la Casa Rosada y la Iglesia Católica se profundiza en un contexto político delicado y cuando comienzan a crecer las versiones sobre una posible visita del papa León XIV a la Argentina durante noviembre.
Ese eventual viaje obligaría a una coordinación entre el Gobierno nacional y las autoridades eclesiásticas encabezadas por Colombo, aunque hoy la relación atraviesa uno de sus momentos más tensos.
Desde el oficialismo consideran que parte de la Iglesia comenzó a involucrarse políticamente en el debate económico y social, mientras que desde la Conferencia Episcopal insisten en que su rol es acompañar a los sectores más afectados por la crisis.
En ese escenario, el arzobispo de Mendoza quedó ubicado en el centro de una disputa cada vez más visible entre Javier Milei y la Iglesia argentina.