Desde la Unión Frutihortícola Argentina advirtieron que la inestabilidad económica y la falta de oferta provocaron subas abruptas en productos básicos como la papa y la manzana. Además, alertaron por la baja en el consumo y el impacto de la competencia desleal.
El presidente de la Unión Frutihortícola Argentina (UFHA) Región Cuyo, Omar Carrasco, trazó un panorama alarmante sobre la situación que atraviesa el sector de las frutas y verduras en Mendoza y en el resto del país por los fuertes aumentos en los productos. Según explicó, la combinación de inestabilidad económica y factores estacionales derivó en fuertes aumentos de precios y una marcada caída en las ventas.
¿Por qué aumentaron tanto los precios de frutas y verduras?
Carrasco explicó que el sector se vio afectado por una baja sostenida en las ventas y por incrementos repentinos en productos esenciales. Un ejemplo fue la papa, que “saltó de 5 mil a 10 mil pesos la bolsa” en pocos días, como consecuencia de la escasez y los costos acumulados en la cadena productiva.
¿Qué pasó con el precio de la manzana en Mendoza?
La manzana registró valores elevados debido al fin de los ciclos productivos. Según indicó el dirigente, esta situación comenzó a normalizarse recién con el inicio de la cosecha local. “La manzana está en niveles altísimos y fuera de lógica porque se terminó la producción; hay que esperar unos 15 días a que comience la cosecha en Mendoza para que el precio baje”, afirmó.
¿Cómo influyeron los productos importados en los valores?
En el caso de frutas importadas como la banana, el kiwi y la palta, Carrasco señaló que algunos precios comenzaron a bajar tras alcanzar máximos históricos. Sin embargo, otros se mantuvieron altos por problemas sanitarios en las fronteras. “Con la palta tuvimos un problema serio: se frenó el ingreso de la palta peruana por una plaga y solo quedó la ‘hass’ chilena, lo que disparó los precios”, explicó.
¿Qué cambios se detectaron en los hábitos de consumo?
Una de las principales preocupaciones del sector fue el cambio en los hábitos alimenticios de la población. Según advirtieron, muchas familias dejaron de consumir frutas y verduras frescas y optaron por alimentos menos saludables pero más económicos. Carrasco remarcó la importancia nutricional de estos productos y recordó una frase habitual en el sector: “Al entrar a la verdulería hay que pensar que se entra a una farmacia”.
¿Cómo afectan los costos y la competencia desleal al sector?
El titular de la UFHA también alertó por el aumento de los costos de transporte y combustible, que volvió insostenible la actividad para quienes cumplen con las normativas fiscales. En ese sentido, denunció que la falta de controles municipales favoreció la venta informal. “Un comercio establecido paga impuestos, alquiler y empleados; el que arma un puesto en la vía pública no tiene esos costos y desequilibra todo”, sostuvo.
¿Qué pidieron desde la Unión Frutihortícola?
Finalmente, Carrasco llamó a las autoridades y a los consumidores a proteger la producción local y el empleo formal. Recomendó comparar precios entre distintos puestos y priorizar los productos en su momento óptimo de cosecha. Además, aseguró que muchos comerciantes “prefirieron vender más barato para no tirar la mercadería”, reflejando el esfuerzo del sector por sostener la actividad en un mercado deprimido.