Desde el Arzobispado de Mendoza aseguraron que creció la cantidad de personas en situación de calle y reclamaron políticas “con rostro humano”. La preocupación se profundiza ante la llegada del invierno y la demanda creciente de asistencia social.
Dormir en situación de calle en Mendoza bajo un techo improvisado, refugiarse en plazas o pasar las noches en terminales y espacios públicos dejó de ser una imagen aislada. La situación de las personas que viven en la calle comenzó a generar una preocupación cada vez más visible en distintos sectores sociales y ahora también volvió a ser advertida públicamente por la Iglesia Católica.
El tema tomó fuerza luego de las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, quien manifestó inquietud por el crecimiento de la pobreza y la exclusión social en el país. En Mendoza, el planteo fue reforzado por el vocero del Arzobispado local, Marcelo De Benedectis, quien aseguró que la cantidad de personas en situación de calle aumentó en los últimos meses.
Qué dijo el Arzobispado sobre la situación social en Mendoza
En diálogo con Radio Mitre Mendoza, De Benedectis confirmó que el viernes pasado hubo una reunión en Casa de Gobierno entre representantes de la Iglesia y distintos municipios mendocinos para analizar el escenario actual y coordinar acciones de asistencia.
“Hay que hacer un abordaje integral del tema. Ha crecido la cantidad. Hay un censo que habla de 450 personas, pero son más”, afirmó el religioso.
La frase dejó expuesta la preocupación de la Iglesia sobre la dimensión real de la problemática. Según explicó, muchas personas quedan fuera de los registros oficiales o atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad de manera intermitente, alternando entre refugios temporarios, casas de familiares o espacios públicos.
Además, advirtió que el fenómeno se volvió más visible en distintos puntos del Gran Mendoza y que la crisis económica está profundizando situaciones sociales críticas.
El impacto del invierno y la necesidad de refugios
Uno de los puntos que más inquieta a organizaciones sociales y religiosas es la llegada de las bajas temperaturas. En Mendoza, el invierno suele agravar la situación de las personas que viven en la calle, especialmente durante la noche y la madrugada.
De Benedectis sostuvo que desde la Iglesia realizan asistencia diaria, aunque reconoció que el operativo se intensificará una vez que comiencen a funcionar los refugios preparados para la temporada invernal.
“Nosotros atendemos a las personas todos los días”, explicó.
En distintos departamentos mendocinos ya comenzaron reuniones entre municipios, organizaciones sociales y sectores religiosos para coordinar espacios de contención, entrega de abrigo y asistencia alimentaria. Sin embargo, desde varios sectores advierten que la demanda viene creciendo año tras año.

El fuerte reclamo de la Iglesia por políticas “con rostro humano”
Durante la entrevista, el vocero del Arzobispado dejó además una crítica directa sobre el contexto económico y social actual.
“Se observa un crecimiento de pobreza y fragilidades”, afirmó.
Luego agregó una frase que rápidamente tomó repercusión: “Están faltando políticas sociales-económicas con rostro humano. No basta que cierren los números, tenemos que estar adentro de esos números que cierran”.
La definición se dio en medio del debate nacional sobre el impacto social del ajuste económico, el incremento de la pobreza y las dificultades que enfrentan muchos sectores para cubrir necesidades básicas.
Desde la Iglesia remarcan que detrás de cada número existen historias personales marcadas por desempleo, problemas de salud mental, consumos problemáticos, rupturas familiares o pérdida de vivienda.

Crece la preocupación por la pobreza y la exclusión social
En Mendoza, organizaciones que trabajan con personas vulnerables aseguran que el fenómeno de la situación de calle ya no afecta únicamente a personas solas o históricamente excluidas, sino también a familias y trabajadores que atraviesan graves dificultades económicas.
La pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los alquileres y la precarización laboral aparecen entre los factores más mencionados para explicar el crecimiento de personas sin techo.
Mientras tanto, la Iglesia insiste en la necesidad de una respuesta coordinada entre el Estado, municipios y organizaciones comunitarias para evitar que la problemática siga profundizándose durante los próximos meses.
Con la llegada del frío y un contexto económico complejo, el escenario social en Mendoza vuelve a encender señales de alarma.