La joven que denunció a jugadoras del Club Alemán de Mendoza relató con precisión cómo fue el presunto ritual de iniciación que derivó en abusos. Su testimonio aporta elementos concretos que podrían impactar en la causa judicial.
El caso que involucra al Club Alemán de Mendoza, y por el cual están imputadas diez jugadoras de hockey césped, volvió al centro de la escena tras el testimonio en primera persona de la denunciante, quien decidió exponer públicamente detalles explícitos sobre los hechos que denunció.
En una entrevista con TN, la joven reconstruyó el episodio ocurrido cuando tenía 16 años, durante un ritual de iniciación en el equipo de hockey. Ahora, siendo mayor de edad, su relato adquiere otra dimensión: no solo reafirma la denuncia, sino que suma precisiones que complican la situación de las jugadoras señaladas.
¿Qué detalles explícitos reveló la denunciante?
La joven aseguró que fue engañada respecto a la naturaleza del ritual. Según explicó, pensaba que se trataba de una práctica simbólica, pero terminó siendo obligada a desnudarse bajo presión de jugadoras adultas.
“Fue todo completamente por sorpresa, no fue consentido”, afirmó.
También describió el contexto de vulnerabilidad en el que se encontraba: rodeada por referentes del equipo, lo que le generó una fuerte presión emocional que derivó en una reacción de bloqueo.
¿Cómo describe los abusos dentro del vestuario?
El testimonio incluye descripciones directas sobre situaciones de abuso y humillación. La denunciante habló de tocamientos y prácticas degradantes durante el ritual de iniciación.
Uno de los episodios más impactantes que relató fue el uso de alimentos de forma violenta. “Me hicieron decir ‘gol’ y me metieron una salchicha en la boca a la fuerza y también en la bombacha”, expresó.
Estos detalles, ahora expuestos públicamente, refuerzan la gravedad de la denuncia y podrían ser clave dentro del expediente judicial.
¿Hubo filmaciones y presión para que no hablara?
Según el relato, las agresoras habrían registrado lo ocurrido con sus teléfonos celulares, pese a los pedidos de la joven para que dejaran de hacerlo.
“A mí se me veía todo”, sostuvo, al tiempo que indicó que su angustia fue minimizada.
Además, denunció que fueron encerradas en el vestuario y obligadas a mantener un pacto de silencio, lo que habría retrasado la visibilización del caso.
¿Qué responsabilidades se investigan?
La familia volvió a cuestionar al Club Alemán de Mendoza por la falta de respuestas tras la denuncia inicial.
También apuntaron contra el accionar de la Justicia mendocina, señalando que la causa fue archivada en un primer momento, lo que obligó a intervenir para apartar a la fiscal que llevaba el caso.
Este escenario reabre el debate sobre la responsabilidad institucional en situaciones de abuso dentro del deporte.
¿Qué consecuencias tuvo para la denunciante?
El impacto del hecho fue profundo. La joven abandonó el hockey tras sufrir presiones para convivir con las jugadoras denunciadas en actividades del club.
Intentó continuar en otra institución, pero finalmente desistió debido al daño psicológico y la falta de contención inicial.
“Por la presión y la angustia que sentía dejé de jugar”, concluyó.
¿Por qué su testimonio puede cambiar el rumbo del caso?
El hecho de que la denunciante hable ahora, con nombre expuesto en el ámbito público y siendo mayor de edad, le da un nuevo peso a la causa.
Su relato no solo instala nuevamente el tema en la agenda, sino que aporta elementos concretos que podrían influir en la investigación y en eventuales decisiones judiciales.
En este contexto, lo ocurrido en el Club Alemán de Mendoza vuelve a quedar bajo la lupa, no solo por los hechos denunciados, sino también por la respuesta institucional ante una situación de extrema gravedad.