Los gobiernos de Mendoza y San Juan avanzan en la creación de una Zona de Control Unificado sobre la Ruta Nacional 40, en el límite entre ambas provincias. El proyecto incluirá controles policiales, fitosanitarios y sistemas tecnológicos con reconocimiento facial y lectores automáticos de patentes, con una inversión superior a los $5.100 millones.
Los gobiernos de Mendoza y San Juan tendrán un control unificado con reconocimiento facial sobre la Ruta 40 como parte del plan regional de seguridad que impulsan desde 2024. En ese sentido firmaron un acuerdo para avanzar con la construcción de un puesto de control conjunto interprovincial.
La futura “Zona de Control Unificado” estará ubicada en Las Heras, sobre el actual predio del Iscamen, y buscará concentrar en un único punto los controles policiales, tecnológicos y fitosanitarios que hoy se realizan por separado.
El convenio fue rubricado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y el mandatario sanjuanino Marcelo Orrego. A partir de la firma, las provincias quedaron habilitadas para iniciar el proceso de licitación de la obra, que será financiada en partes iguales.
¿Cómo será el nuevo control unificado entre Mendoza y San Juan?
El proyecto contempla una inversión en infraestructura superior a los $5.100 millones y prevé tanto la ampliación de instalaciones existentes como la construcción de nuevos espacios operativos para ambas provincias. Allí funcionarán de manera integrada distintas áreas vinculadas a la seguridad y al control vehicular.
Según se informó oficialmente, la futura unidad contará con herramientas tecnológicas avanzadas, entre ellas cámaras de videovigilancia, lectores automáticos de patentes, sistemas de monitoreo en tiempo real y reconocimiento facial para identificar personas buscadas o vehículos con pedido de captura.
Además, el esquema incluirá bases de datos compartidas entre Mendoza y San Juan para agilizar el intercambio de información vinculada a causas judiciales, robos de automotores y alertas emitidas por las fuerzas de seguridad.
Desde los gobiernos provinciales sostienen que el objetivo principal es evitar la duplicación de controles y reducir las demoras que actualmente se producen en el paso entre ambas provincias. También aseguran que la centralización permitirá optimizar recursos humanos y tecnológicos.
Qué dijo Mercedes Rus sobre el proyecto en Ruta 40
La ministra de Seguridad y Justicia de Mendoza, Mercedes Rus, explicó que la iniciativa apunta a concentrar en un único espacio las tareas que hoy realizan distintos organismos de manera separada.
Según detalló, la intención es evitar superposiciones de procedimientos y facilitar tanto el control policial como el fitosanitario, especialmente en uno de los corredores más transitados del oeste argentino.
En paralelo, desde San Juan remarcaron que el futuro centro operativo permitirá actuar de manera coordinada frente a alertas o situaciones delictivas que involucren movilidad entre provincias.
El secretario de Seguridad sanjuanino, Enrique Delgado, sostuvo que la intención es que las actuaciones policiales puedan resolverse de manera integrada y sin trabas jurisdiccionales. Además, confirmó que el llamado a licitación de la obra se realizará en los próximos meses.
El control conjunto forma parte del Plan Regional de Seguridad
La creación de la Zona de Control Unificado se enmarca dentro del Plan Regional de Seguridad que Mendoza, San Juan y San Luis comenzaron a desarrollar durante 2024.
Ese esquema regional incluye intercambio de información entre fuerzas provinciales, operativos conjuntos en zonas limítrofes y sistemas compartidos de monitoreo para detectar vehículos robados, personas buscadas y movimientos sospechosos.
Las provincias sostienen que la coordinación regional permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante delitos complejos y agilizar procedimientos que muchas veces se ven demorados por cuestiones administrativas o jurisdiccionales.
En el caso puntual del futuro control sobre Ruta 40, también se prevé la creación de un centro de monitoreo operativo que trabajará las 24 horas y administrará alertas vinculadas a seguridad vial y policial.
Reconocimiento facial y bases de datos compartidas: los interrogantes que genera el proyecto
Aunque el proyecto es presentado oficialmente como una herramienta para fortalecer la seguridad y agilizar controles, la incorporación de reconocimiento facial y bases de datos compartidas también abre interrogantes sobre privacidad y alcance de los sistemas de vigilancia.
Uno de los puntos que genera debate es cómo se administrará la información recopilada por las cámaras y qué protocolos se aplicarán para el intercambio de datos entre distintas jurisdicciones.
También surgen dudas sobre los mecanismos de control y supervisión de las herramientas tecnológicas que se utilizarán en el nuevo puesto fronterizo entre Mendoza y San Juan.
Pese a esas discusiones, desde ambas provincias aseguran que el objetivo será mantener controles rápidos y dinámicos para evitar largas filas o demoras en la circulación sobre uno de los principales corredores nacionales del país.