La interna del oficialismo mendocino comenzó a mostrar señales cada vez más visibles de cara a la sucesión provincial. Mientras Luis Petri sigue liderando en conocimiento y encuestas, Alfredo Cornejo busca sostener un candidato propio y en ese escenario Ulpiano Suárez emerge como una alternativa con volumen político, gestión y capacidad de equilibrio dentro del radicalismo.
La discusión por las elecciones 2027 en Mendoza ya empezó a tomar temperatura dentro del oficialismo y el nombre de Ulpiano Suarez comenzó a crecer con fuerza en el esquema político de Alfredo Cornejo.
La Fiesta Nacional de la Ganadería de General Alvear volvió a convertirse este fin de semana en mucho más que un suceso productivo y social, y como suele ocurrir en Mendoza, el trasfondo político terminó ocupando buena parte de las conversaciones y dejó al descubierto cómo empieza a ordenarse la disputa por la gobernación de 2027 dentro del oficialismo.
Aunque todavía falta más de un año para las definiciones electorales formales, en el radicalismo mendocino ya nadie duda de que la pelea interna será decisiva para definir al próximo gobernador. Y en ese tablero, el nombre de Ulpiano Suarez comenzó a ocupar un lugar mucho más relevante del que tenía hace apenas algunos meses.
La discusión interna hoy tiene un protagonista inevitable: Luis Petri. El dirigente vinculado a Javier Milei aparece como el dirigente oficialista con mejor nivel de instalación pública y mejores números en las encuestas. Sin embargo, el principal problema para Petri sigue siendo político: Alfredo Cornejo no quiere que el próximo gobernador salga de un armado que no controle directamente.
Ahí es donde empieza a crecer la figura de Ulpiano Suárez.
Alfredo Cornejo busca un sucesor propio para Mendoza
Dentro del oficialismo mendocino, hace tiempo que existe una certeza: Cornejo intentará repetir el esquema político que utilizó cuando ungió a Rodolfo Suarez como su sucesor natural. El problema es que esta vez el escenario es mucho más complejo.
El actual gobernador tiene como principal apuesta al titular de la Dirección General de Escuelas, Tadeo García Zalazar, un dirigente de extrema confianza política y parte del núcleo duro cornejista. Sin embargo, dentro del radicalismo reconocen una dificultad evidente: García Zalazar todavía no logra niveles altos de conocimiento público ni posicionamiento electoral.
Ese vacío es el que abrió una oportunidad para Ulpiano Suárez.
El intendente de la Ciudad de Mendoza viene desarrollando una estrategia mucho más silenciosa y equilibrada. No confronta directamente con Cornejo, evita romper con Petri y al mismo tiempo construye un perfil propio dentro del radicalismo, con algunas diferencias moderadas respecto del rumbo nacional de Milei.
Ese posicionamiento le permite moverse en una zona política mucho más cómoda que otros dirigentes oficialistas.
Por qué Ulpiano Suárez aparece como alternativa frente a Petri
Dentro del radicalismo mendocino observan que hoy Petri conserva una ventaja clara en instalación pública. El ministro apuesta a algo concreto: presionar políticamente a Cornejo con encuestas, respaldo social y eventualmente apoyo de intendentes del Gran Mendoza.
La lógica de Petri es sencilla: si es el dirigente que más mide, el gobernador terminará obligado a aceptarlo como candidato o a enfrentar el riesgo de una interna difícil.
Pero justamente ahí aparece la carta de Ulpiano Suárez.
El intendente capitalino entiende que Cornejo necesita alguien competitivo para frenar el avance de Petri en una eventual PASO. Y en ese contexto busca posicionarse como el dirigente que combina dos elementos clave:
- Mejor imagen y conocimiento que García Zalazar.
- Mayor cercanía política con Cornejo que Petri.
Ese doble atributo es lo que empieza a convertirlo en una especie de “plan B” dentro del esquema oficialista.
El juego silencioso de Ulpiano Suárez dentro del radicalismo
En General Alvear quedó expuesto que el oficialismo mendocino ya entró en etapa de posicionamientos internos. Y Ulpiano Suárez parece decidido a no quedarse afuera de esa disputa.
El intendente evita mostrarse como un dirigente rupturista, pero tampoco descarta tensar la interna si Cornejo insiste con imponer un candidato sin volumen electoral.
Ese es quizás el dato más importante que empezó a circular dentro del radicalismo: Ulpiano ya no aparece solamente como un dirigente institucional o de gestión, sino como alguien dispuesto a competir políticamente si el escenario lo obliga.
En ese eventual armado podría confluir con otros sectores internos que tampoco terminan de alinearse detrás de García Zalazar ni quieren quedar subordinados completamente a Petri.
La posibilidad de construir un frente interno propio, acompañado por dirigentes territoriales e incluso algunos intendentes, empieza a ser observada seriamente dentro de Cambia Mendoza.

Mauricio Macri, Javier Milei y el contexto nacional que también condiciona Mendoza
La interna mendocina tampoco puede separarse del contexto nacional. La confirmación de la visita de Mauricio Macri a Mendoza el próximo 22 volvió a mostrar los movimientos estratégicos de Cornejo.
El gobernador mantiene su alianza política con Milei, pero al mismo tiempo evita romper vínculos con Macri y el PRO en un momento donde la relación entre ambos espacios atraviesa fuertes tensiones.
En las últimas horas, sectores del PRO endurecieron críticas contra el Gobierno nacional y comenzaron a instalar la idea de competir con un candidato presidencial propio en 2027.
Cornejo observa ese escenario con atención porque el futuro político mendocino también dependerá de cómo llegue Milei al próximo turno electoral. Si el oficialismo nacional pierde fortaleza, el radicalismo mendocino podría reconfigurar rápidamente sus alianzas.
En medio de ese contexto incierto, Ulpiano Suárez intenta construir algo que hoy parece escaso dentro de la política mendocina: una posición de equilibrio.
Y en una interna donde Cornejo todavía no logra ordenar definitivamente a sus candidatos, esa capacidad puede terminar convirtiéndose en una ventaja decisiva.