Cuatro chicos de 9, 10, 13 y 15 años fueron apartados de un entorno de violencia física y sexual en La Colonia. La Justicia intervino y el padre fue detenido. Ahora viven con su tía, quien pidió ayuda solidaria para sostenerlos.
Cuatro chicos fueron rescatados de una grave situación de violencia intrafamiliar en el distrito de La Colonia, en el departamento de Junín, Mendoza. Tras la intervención judicial y de los organismos de protección, los chicos —de 9, 10, 13 y 15 años— quedaron bajo el cuidado de su tía en Palmira, donde comenzó un proceso de contención familiar, escolar y social.
El operativo fue coordinado por la Justicia y los equipos técnicos especializados, que determinaron la urgencia de apartar a los niños de su padre, principal acusado de agresiones físicas y abuso sexual.
¿Qué ocurrió con los menores en La Colonia, Junín?
La denuncia activó la intervención de la Justicia y de los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI), que evaluaron el contexto en el que vivían los chicos y dispusieron su inmediata protección.
Según trascendió, el padre de los menores fue detenido y quedó a disposición judicial mientras avanza la investigación penal. Las pesquisas también se orientaron hacia otros integrantes del entorno familiar. Fuentes del caso señalaron que el abuelo de las víctimas está bajo sospecha por presunto abuso contra la adolescente de 15 años.
La causa se tramita bajo estricta reserva para proteger la identidad de los menores y preservar su integridad.
¿Dónde están ahora los cuatro hermanos rescatados?
Los chicos fueron trasladados a Palmira, en el departamento de San Martín, donde quedaron bajo el cuidado de su tía. La mujer relató públicamente la situación y explicó que debió reorganizar completamente su hogar para poder recibirlos.
“Son mis 4 sobrinos los que están viviendo conmigo ahora en mi casa en Palmira. Ahora somos en total 9 en una casa, mis hijos y los hijos de mi hermano, quienes el ETI me los entregó”, expresó en declaraciones radiales.
La nueva conformación familiar implicó no solo un desafío emocional, sino también económico y habitacional.
¿Por qué la situación económica de la tutora es crítica?
La mujer explicó que tanto ella como su pareja trabajan en tareas de cosecha, pero que actualmente no pueden salir a cumplir con sus labores habituales debido a las exigencias de los organismos de protección.
Desde el área social le indicaron que los chicos deben estar acompañados permanentemente por un adulto responsable, lo que limita su posibilidad de generar ingresos. “Estamos pasando por un mal momento económico porque los niños estaban mal alimentados y necesitan comida todo el tiempo”, manifestó con preocupación.
La alimentación, la vestimenta y los elementos básicos de uso diario representan hoy una necesidad urgente para la familia.
¿Qué exige el protocolo del ETI para que los menores permanezcan en el hogar?
Uno de los puntos más delicados es la condición habitacional. Según explicó la tía, el protocolo de los ETI establece que los chicos no pueden dormir juntos y deben contar con espacios diferenciados.
Por ese motivo, necesitan al menos tres colchones adicionales para cumplir con las disposiciones oficiales. “Me dijeron que si no duermen separados se los van a llevar”, afirmó la mujer, reflejando el temor de no poder cumplir con las exigencias formales.
La familia inició una campaña solidaria para reunir colchones, alimentos, ropa e incluso mobiliario básico que permita garantizar condiciones adecuadas de descanso y permanencia.
¿Cómo avanza la escolarización de los hermanos en Palmira?
A pesar del complejo escenario, se registraron avances importantes en materia educativa. Los dos adolescentes ya fueron inscriptos en una escuela secundaria de Palmira, mientras que los niños de 9 y 10 años se preparan para iniciar el ciclo primario.
La reinserción escolar es considerada clave para brindar estabilidad emocional y una rutina estructurada a las víctimas, quienes además fueron abandonadas por su madre hace 8 años y crecieron en un entorno de extrema vulnerabilidad.
Los equipos interdisciplinarios continúan realizando seguimiento psicológico y social para acompañar el proceso de recuperación.
¿Cómo continúa la investigación judicial?
El padre de los menores permanece detenido mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas y testimonios. La causa busca determinar responsabilidades penales y esclarecer si existió complicidad o encubrimiento por parte de otros familiares.
Mientras se define la situación procesal de los acusados, la prioridad institucional está centrada en la protección integral de los niños y adolescentes.
¿Cómo ayudar a la familia que cuida a los menores?
La tía inició una campaña solidaria para recibir donaciones que permitan sostener a los chicos en su nuevo hogar. La colaboración económica puede realizarse a través del alias nahiara2122.mp.
Además, solicitan colchones, ropa, alimentos no perecederos y elementos básicos para el hogar.
La comunidad de Junín y San Martín comenzó a movilizarse para acompañar a la familia, que asumió el desafío de contener a cuatro chicos que, según describieron allegados, “vivieron un verdadero infierno” en su domicilio original.
La definición judicial sobre los responsables marcará el rumbo de la causa, pero en lo inmediato el foco está puesto en garantizar estabilidad, cuidado y acompañamiento a los menores rescatados.