El mercado interno cerró el 2025 con una fuerte caída en el consumo per cápita y un volumen total que reflejó el impacto de la crisis económica. Aunque diciembre mostró un repunte, no alcanzó para revertir la tendencia negativa del año.
El mercado interno de vino en Argentina cerró el año 2025 con cifras históricamente bajas de consumo. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el consumo per cápita cayó a 15,77 litros por persona, el nivel más bajo desde que existen registros, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y cambios en los hábitos de consumo.
¿Cuánto cayó el consumo de vino en Argentina durante 2025?
De acuerdo al INV, el consumo per cápita descendió un 3,2% interanual y quedó por debajo de los 16 litros registrados en 2024. En términos de volumen, el despacho total de enero a diciembre alcanzó 7.459.900 hectolitros, lo que representó una baja del 2,7% respecto del año anterior.

¿Por qué diciembre mostró un repunte en las ventas de vino?
Durante diciembre se comercializaron 644.104 hectolitros, lo que implicó un crecimiento interanual del 9,6%. Este alivio estacional estuvo impulsado principalmente por los vinos varietales y aquellos sin mención de variedad, aunque no logró compensar las caídas acumuladas en los once meses previos.
¿Qué tipo de vinos fueron los más consumidos?
Los vinos tintos concentraron el 74,6% del total despachado y mostraron una suba del 11% interanual en diciembre. En tanto, los vinos blancos representaron el 25,3% del consumo y crecieron un 4% en el último mes del año, aunque fueron los más afectados en el balance anual.

¿Qué categorías lograron crecer pese al contexto económico?
Los vinos varietales fueron la excepción positiva de 2025, con un incremento acumulado del 3,4%. En contraste, los vinos sin mención varietal registraron una caída del 5,2%, reflejando un cambio en las preferencias de los consumidores.
¿Cómo impactó la crisis en los espumosos y vinos blancos?
Los espumosos cerraron el año con una merma del 5,1%, mientras que los vinos blancos sufrieron una caída aún mayor, del 8,8%. Esta retracción expuso un escenario complejo para el sector, condicionado por el menor ingreso real de los hogares.

¿Qué desafíos enfrenta la industria vitivinícola en 2026?
Especialistas del sector atribuyeron la caída a un ajuste generalizado de la economía y a cambios profundos en los hábitos de consumo. De cara a 2026, el principal desafío será recuperar volumen en un mercado saturado y altamente sensible al poder adquisitivo, lo que obliga a las bodegas a revisar precios, formatos y estrategias comerciales.
Vino de Argentina
El vino es bebida nacional de Argentina. Se produce principal y tradicionalmente en las provincias cuyanas de Mendoza (75.31 %), San Juan (18.45 %) y La Rioja (3.06 %). En menor volumen o más recientemente se produce en las provincias de Salta (1.76 %), Córdoba (0.55 %), Catamarca (0.53 %), Neuquén (0.49 %), Río Negro (0.24 %), San Luis (0.15 %), Entre Ríos (0.001 %), Chubut (0.003 %), Buenos Aires (0.005 %) y Jujuy (0.003 %).
El 24 de noviembre se celebra el «Día del Vino Bebida Nacional». En 2017 Argentina fue el sexto mayor productor a nivel mundial. En los primeros años de la década de 2020, el mercado internacional de vino sufrió una caída, tanto en volúmenes como en valores. En 2024, Argentina era el décimo exportador a nivel global.
El vino es un elemento tradicional de la gastronomía de Argentina, seguido de ingredientes como el aceite de oliva, el limón, el ajo, la cebolla y el laurel, todos propios de la dieta mediterránea. Sería, pues, difícil de imaginar una cena o un almuerzo argentinos, especialmente si se trata del típico asado argentino, en el que faltara el vino.