La propietaria del Hostel Carolina, ubicado frente a la Terminal de Ómnibus de Mendoza, quedó detenida e imputada en una causa federal por presunto tráfico de personas. La investigación apunta al traslado clandestino de prófugos chilenos y el caso vuelve a poner bajo la lupa al alojamiento donde hubo una denuncia por violación realizada por una empleada.
El caso de la dueña del hostel frente a la Terminal de Mendoza detenida por tráfico de personas generó un fuerte impacto en la provincia y volvió a colocar en el centro de la polémica al Hostel Carolina, ubicado en Alberdi y Bandera de los Andes, en Guaymallén.
La mujer fue arrestada el pasado 6 de mayo en el marco de una investigación federal que llevaba varios meses en curso y que apunta a una organización dedicada al tráfico de personas entre Chile y Mendoza. Según sostienen los investigadores, la estructura facilitaba el ingreso clandestino de ciudadanos chilenos con pedidos de captura que buscaban esconderse en Argentina.
La causa por tráfico de personas tomó aún más relevancia porque el hostel ya había sido noticia durante 2025 por otro grave episodio judicial. El año pasado, una joven empleada denunció haber sido violada por un huésped del lugar, un hecho que provocó conmoción pública y dejó al establecimiento bajo fuerte exposición mediática.
Cómo funcionaba la presunta red de tráfico de personas
De acuerdo con la reconstrucción judicial, la organización investigada operaba de manera coordinada entre ambos lados de la cordillera y utilizaba un mecanismo clandestino para evitar los controles migratorios oficiales.
Los ciudadanos chilenos eran trasladados en vehículos particulares, pero antes de llegar a los puestos de Aduana y Migraciones descendían de los autos para no quedar registrados. Luego continuaban caminando por pasos alternativos no habilitados y, ya en territorio argentino, otros vehículos los recogían para continuar el viaje hacia Mendoza.
Los investigadores sostienen que desde Mendoza se coordinaba parte de la logística vinculada al tráfico de personas y que existía contacto permanente con integrantes de la organización en Chile.
Las fuentes allegadas a la causa remarcan que no se trataba de personas que ingresaban ilegalmente por cuestiones laborales, sino de prófugos buscados por la Justicia chilena que pretendían ocultarse en Argentina.

La imputación y la situación judicial de la acusada
La dueña del hostel quedó imputada por el delito de “facilitación y gestión habitual del tráfico ilegal de personas”, contemplado en la Ley de Migraciones.
Actualmente permanece detenida en el Complejo Penitenciario Federal de Cacheuta y podría enfrentar penas de entre tres y diez años de prisión en caso de ser condenada.
Además de la propietaria del Hostel Carolina, otras cinco personas aparecen implicadas en la investigación por tráfico de personas: la expareja de la mujer y cuatro choferes acusados de realizar los traslados clandestinos desde Chile hacia Mendoza.
La defensa de la acusada sostiene que la mujer desconocía que las personas trasladadas tenían pedidos de captura en Chile. Los abogados Sergio Carreño y Belén Idemi aseguraron que intentarán demostrar que no existía conocimiento sobre la gravedad de las maniobras investigadas.
“Ella no era consciente de la gravedad del delito que hacía”, sostuvo Carreño al referirse a la estrategia defensiva.
El antecedente de la denuncia por violación en el hostel
El Hostel Carolina ya había quedado bajo la lupa judicial y mediática durante el año pasado, cuando una empleada denunció haber sido víctima de una violación por parte de un huésped del establecimiento.
La denuncia tuvo amplia repercusión en Mendoza y generó fuertes cuestionamientos sobre el funcionamiento del alojamiento ubicado frente a la Terminal de Ómnibus.
Ahora, la nueva investigación por tráfico de personas vuelve a poner al hostel en el centro de la escena judicial, esta vez por una causa federal de gran magnitud que además incluye sospechas sobre otras actividades ilegales.
Qué encontraron durante el allanamiento
Durante el procedimiento realizado en la propiedad de la principal investigada, efectivos federales encontraron una plantación de marihuana bajo modalidad “indoor”.
Según detallaron fuentes de la investigación, el lugar contaba con sistemas automatizados de riego, tecnología climática y una habitación de secado preparada para producción intensiva de cannabis.
En el operativo fueron secuestrados:
- 9 kilos de marihuana entre cogollos y picadura
- 67 plantas de cannabis
- 391 semillas
- 25 municiones calibre 9 milímetros
- inhibidores de señal
- dos vehículos
Los investigadores intentan determinar ahora si la organización dedicada al tráfico de personas también mantenía conexiones con otras actividades ilegales, entre ellas narcotráfico y tráfico de armas.
La causa continúa avanzando y no se descartan nuevas detenciones ni imputaciones.