El intendente de la Ciudad de Mendoza volvió a tomar distancia del Gobierno nacional y fue muy crítico con las explicaciones de Manuel Adorni sobre su crecimiento patrimonial. También cuestionó el respaldo del presidente Javier Milei y advirtió sobre el impacto de estos casos en la confianza pública.
El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, lanzó duras críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica por el crecimiento de su patrimonio declarado. El jefe comunal, que además preside el Foro Nacional de Intendentes de la UCR, consideró insuficientes las explicaciones brindadas por el funcionario y cuestionó el respaldo que le mantiene el presidente Javier Milei.
Durante sus declaraciones, Suarez sostuvo que la actitud del mandatario nacional frente al caso resulta preocupante. “Con su proceder lo está avalando”, afirmó al referirse a la falta de decisiones políticas ante una situación que calificó como difícil de justificar.
¿Qué cuestionó Ulpiano Suarez sobre el patrimonio de Adorni?
Uno de los puntos centrales de las críticas del intendente fue el fuerte incremento patrimonial atribuido al jefe de Gabinete. Según señaló, resulta complejo comprender cómo un funcionario pasó de declarar 107 millones de pesos a cerca de 950 millones en apenas dos años.
Para Suarez, las explicaciones ofrecidas hasta el momento no despejan las dudas. Incluso aseguró que el caso presenta “inconsistencias, contradicciones y ocultamiento de información”, lo que alimenta las sospechas y profundiza el debate político.
El dirigente radical fue aún más contundente al plantear cómo habría actuado si una situación similar se hubiera producido dentro de su gestión municipal. “Si Adorni hubiera sido mi jefe de Gabinete, no estaría”, sentenció.
La advertencia sobre la ética y la confianza pública
Más allá de la polémica puntual, Suarez aprovechó para plantear una reflexión más amplia sobre la relación entre economía y transparencia institucional.
El intendente reconoció que la administración de Milei ha mostrado avances en algunos indicadores económicos, especialmente en la reducción de la inflación y la baja del riesgo país. Sin embargo, consideró que esos logros pueden verse debilitados cuando aparecen cuestionamientos vinculados a la conducta de los funcionarios.
“Vemos un país estable desde lo macroeconómico, pero inestable en términos de ética, confianza, valores y conducta pública”, expresó el mandatario mendocino.
Según su visión, la estabilidad de una nación no depende exclusivamente de las variables económicas, sino también de la credibilidad de quienes ejercen funciones públicas y del respeto por los estándares de transparencia.
El rechazo al régimen de Inocencia Fiscal
Otro de los puntos abordados por Suarez fue el régimen de Inocencia Fiscal impulsado por el Gobierno nacional.
El intendente manifestó su desacuerdo con la inclusión de funcionarios y legisladores dentro de ese beneficio. A su entender, quienes ocupan cargos públicos deberían quedar excluidos de este tipo de mecanismos, tal como ocurrió en otros programas vinculados a la transparencia estatal.
La postura del jefe comunal se suma a las críticas que distintos sectores políticos vienen expresando sobre la implementación de la medida y sus posibles consecuencias institucionales.
¿Qué puede pasar con Adorni en el Congreso?
Mientras desde Mendoza crecen los cuestionamientos, en Buenos Aires el escenario político para Adorni también atraviesa momentos de tensión.
Sectores que hasta hace poco acompañaban al Gobierno nacional, incluidos dirigentes del PRO y de la Unión Cívica Radical, comenzaron a revisar su posición tras las explicaciones brindadas por el funcionario respecto a unos 500.000 dólares que no habrían figurado en declaraciones anteriores.
Adorni atribuyó esos fondos a inversiones exitosas en Bitcoin, aunque tanto la oposición como algunos aliados consideran que las explicaciones no resultan suficientes.
La semana podría ser decisiva en el Congreso nacional. Entre las alternativas que analizan distintos bloques aparece la posibilidad de impulsar una sesión para interpelar al jefe de Gabinete e incluso avanzar con mecanismos políticos que podrían derivar en su desplazamiento del cargo.