Bajo la intendencia de Luis Cabrillana es creado en 1952, el escudo departamental. El diseño del mismo estuvo a cargo del miembro Consejero de dicha Comisión José Pina Figuerola.
Entre los fundamentos que se dan para avalar esta inquietud, se señala que el escudo constituye la pieza heráldica más importante porque en su campo se pintan los blasones de un país, ciudad o familia y los símbolos que proclaman su linaje, su historial, su modo de ser.
Por lo tanto, San Martín ostenta con legítimo orgullo el precedente histórico de ser el único lugar en el país, que auspicia el advenimiento del Gran Capitán, por lo que merece y debe darse su escudo: «el escudo que pregone su linaje, que simbolice su pujanza y que diga de su permanente veneración al héroe epónimo».