La Justicia de Mendoza condenó al Hospital Perrupato de San Martín a indemnizar con más de $214 millones a una mujer que sufrió la amputación de su pierna derecha tras contraer una aparente infección intrahospitalaria.
El Hospital Perrupato de San Martín quedó en el centro de un fuerte fallo judicial luego de que un tribunal civil condenara al centro asistencial público a pagar una millonaria indemnización a una mujer que terminó con la amputación de su pierna derecha tras desarrollar una grave infección bacteriana durante su tratamiento médico.
La resolución fue dictada por el Tribunal de Gestión Asociada de la Tercera Circunscripción Judicial, que hizo lugar a la demanda por daños y perjuicios iniciada por la paciente contra el hospital ubicado en el este de Mendoza.
La indemnización fijada asciende a $214.170.875,82, cifra a la que además deberán sumarse los intereses acumulados desde el inicio del proceso judicial.

¿Qué ocurrió con la paciente en el Hospital Perrupato de San Martín?
El caso se remonta al 2 de septiembre de 2011, cuando la mujer ingresó al Hospital Perrupato tras sufrir un grave accidente de tránsito.
De acuerdo con el expediente judicial, los médicos le diagnosticaron “politraumatismo, fractura de tibia-peroné y luxo fractura expuesta de pie derecho”, lesiones que requerían atención inmediata e intervenciones quirúrgicas complejas.
Si bien en un primer momento la paciente recibió distintos tratamientos médicos y cirugías, con el paso de los días comenzó a presentar fuertes dolores y complicaciones que encendieron las alarmas.
Posteriormente, distintos estudios determinaron la presencia de la bacteria Staphylococcus warneri, situación que agravó de manera considerable su cuadro clínico.
Con el correr del tiempo, la mujer desarrolló osteomielitis crónica, una infección en el hueso que puede generar graves secuelas, además de pseudoartrosis, una complicación que impide la correcta consolidación ósea.
La situación médica se prolongó durante años y, pese a los tratamientos realizados, finalmente los profesionales debieron amputarle la pierna derecha por debajo de la rodilla.
Qué dice el fallo judicial contra el Hospital Perrupato
En la sentencia, el tribunal rechazó los argumentos de la defensa del Hospital Perrupato, que intentó desligarse de responsabilidad asegurando que la infección podía estar vinculada con la fractura expuesta que la paciente sufrió en el accidente vial.
Sin embargo, los jueces consideraron que el hospital no logró acreditar esa hipótesis.
“La parte demandada, sobre quien pesaba la carga de la prueba, no ha acreditado que la infección que presenta la actora y que le provocó la osteomielitis haya sido provocada por una bacteria que la actora ya portara con anterioridad a su primer ingreso al Hospital”, sostiene el fallo judicial.
Además, la resolución remarca que “el hecho de que antes de ingresar al Hospital presentara una fractura expuesta no hace presumir que la misma tuviera dicha bacteria”.
Para los magistrados, el centro asistencial no pudo demostrar de manera fehaciente que el origen de la infección no estuviera relacionado con la atención médica recibida durante la internación.
Cómo se calculó la indemnización millonaria
Al momento de fijar la indemnización, la Justicia tuvo en cuenta distintos factores vinculados a las consecuencias físicas, laborales y emocionales que sufrió la mujer.
Uno de los puntos considerados fue que la víctima trabajaba como enfermera y tenía 49 años cuando ocurrieron los hechos.
Además, un perito médico determinó que la paciente presenta una incapacidad permanente del 75,5 %, producto de las secuelas derivadas de la infección y de la posterior amputación.
El fallo también hace referencia al daño moral sufrido por la mujer y sostiene que la compensación económica busca permitirle acceder a “actividades placenteras o bienes sustitutivos” que ayuden a sobrellevar el padecimiento experimentado durante más de una década.
La sentencia representa uno de los fallos más resonantes vinculados a presuntas infecciones intrahospitalarias en Mendoza y vuelve a poner el foco sobre la responsabilidad de los centros de salud públicos en los tratamientos médicos complejos.