La Bodega es un infierno. Tras el descenso se separaron las aguas. El oficialismo se rompió en trisas. Comienza el éxodo de jugadores en La Bodega.
En horas de la noche de este miércoles el rumor corrió como reguero de pólvora. Omar Asad, el hombre contratado para salvar a Godoy Cruz del descenso y fracasó, dejó de ser el entrenador del Tomba, al igual que todo su cuerpo técnico.
El “Turco” había asumido en un escenario límite, con la misión de evitar la pérdida de categoría. Sin embargo, la falta de triunfos —0-0 ante San Martín de San Juan, 1-2 frente a Atlético Tucumán y 1-1 contra Deportivo Riestra— terminó por acelerar el final de su ciclo.
La dirigencia entiende que el club necesita una profunda reestructuración futbolística para afrontar la próxima temporada en el ascenso. Por este motivo, Asad y su cuerpo técnico no seguirán al frente del Tomba.
En este contexto, el principal candidato para conducir la nueva etapa del Expreso es Luis García, de último paso por Deportivo Maipú.
Asad tenía contrato vigente hasta 2026, aunque contaba con una cláusula que le permitía rescindir en caso de que el proyecto no avanzara como él esperaba. En las últimas horas mantuvo una reunión con los directivos. Vale recordar que Godoy Cruz celebrará elecciones el próximo 13 de diciembre.
Mientras tanto, la dirigencia ya trabaja en el rearmado del proyecto para competir en la Primera Nacional. El plantel fue licenciado hasta el 9 de diciembre y comenzaron a confirmarse las primeras bajas, entre ellas la de Guillermo “Pol” Fernández, cuyo regreso no logró cumplir con lo esperado.