Aunque el informe oficial muestra una baja de la pobreza en Argentina, Mendoza sigue por encima del promedio nacional y la Iglesia advierte por nuevas formas de vulnerabilidad y una crisis social más profunda.
El reciente informe del INDEC, que marcó una caída de nueve puntos en los niveles de pobreza a nivel nacional, abrió un nuevo foco de debate en Mendoza, luego del análisis realizado por el arzobispo local y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo. Puso en duda la validez de las cifras oficiales y advirtió que la situación social es más grave de lo que reflejan las estadísticas.
En declaraciones radiales, el prelado describió un escenario complejo, con el surgimiento de “nuevos pobres” y una creciente dificultad para sostener la asistencia social, incluso por parte de quienes antes podían ayudar.
¿Qué dicen los datos del INDEC sobre pobreza en Mendoza y el país?
Según el INDEC, entre el segundo semestre de 2024 y el mismo período de 2025 la pobreza en Argentina bajó del 38,1% al 28,2%, mientras que la indigencia descendió del 8,2% al 6,3%.
Sin embargo, en el caso de Mendoza los números siguen siendo más altos:
- 31,9% de pobreza
- 5,5% de indigencia
Esto implica que cerca de 340 mil personas en el Gran Mendoza no logran cubrir sus necesidades básicas. La provincia se mantiene por encima del promedio nacional y en una posición preocupante dentro del contexto regional.

¿Por qué Marcelo Colombo cuestiona las cifras oficiales?
El arzobispo Marcelo Colombo expresó dudas sobre la metodología utilizada para medir la pobreza, especialmente en relación con la canasta básica.
“No soy técnico, pero veo que hay una canasta que está desactualizada”, señaló, ejemplificando que aún incluye parámetros que no reflejan el costo real de vida actual.
En este sentido, recordó que el exdirector del organismo, Marco Lavagna, había impulsado una actualización metodológica que finalmente no se implementó.
También mencionó los reclamos del observatorio de la UCA, que viene señalando la necesidad de revisar los criterios de medición para reflejar con mayor precisión la realidad social.
¿Cómo es la situación social según la Iglesia en Mendoza?
Más allá de los datos oficiales, la Iglesia describe un panorama mucho más crítico. A través de su red territorial, especialmente mediante Cáritas, advierte sobre el crecimiento de nuevas formas de pobreza.
“Hoy son pobres los que antes podían dar algo para ayudar”, remarcó Colombo, graficando un cambio profundo en la estructura social.
Entre los factores que agravan la situación, mencionó:
- Cierre de fábricas
- Aumento del costo de los medicamentos
- Pérdida del poder adquisitivo
- Mayor demanda de asistencia social
Esta combinación genera un escenario en el que la ayuda disponible resulta insuficiente frente a la magnitud de la crisis.

¿Por qué Mendoza sigue por encima del promedio nacional?
Los datos muestran que la región de Cuyo registra un 32,3% de pobreza, ubicándose como la segunda zona más afectada del país, solo detrás del NEA (32,7%).
Dentro de este contexto, Mendoza presenta niveles elevados, aunque por debajo de San Juan, que alcanza el 34%.
Este escenario evidencia dificultades estructurales en la economía provincial, que impactan directamente en los niveles de ingresos y empleo, limitando la recuperación social pese a los indicadores positivos a nivel nacional.
¿Qué otras preocupaciones planteó el arzobispo?
El titular de la Conferencia Episcopal Argentina también se refirió a otras problemáticas sensibles:
- La situación de los jubilados
- Las condiciones de las personas con discapacidad
- La defensa del medio ambiente y los glaciares
Sobre este último punto, reiteró la postura de la Iglesia en favor del cuidado ambiental: “Es nuestra casa, somos la tierra, el agua, el aire. Hay que cuidarla”.
¿Qué rol debe tener el Estado frente a la pobreza?
Colombo insistió en que la respuesta a la crisis no puede limitarse a indicadores estadísticos o discursos políticos.
“No hablamos de un Estado presente como una declamación, sino como parte de la respuesta de la sociedad a los más vulnerables”, afirmó.
El planteo apunta a la necesidad de políticas públicas que aborden la pobreza de manera integral, considerando no solo los números, sino también la realidad cotidiana de miles de familias.
En un contexto donde los indicadores muestran mejoras parciales, el mensaje de la Iglesia introduce una advertencia clave: la recuperación económica no necesariamente se traduce en una mejora inmediata en la calidad de vida de la población.