El presidente de Estados Unidos afirmó que desplegó una “armada masiva” en Medio Oriente y sostuvo que, si no hay avances diplomáticos, su gobierno podría recurrir a una acción militar contra Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una nueva advertencia a Irán al asegurar que el margen para alcanzar un acuerdo nuclear “se reduce día a día” y que su gobierno está dispuesto a utilizar la fuerza militar si no se registran avances concretos en las negociaciones.
¿Qué advirtió Donald Trump sobre Irán?
Trump afirmó que Estados Unidos ya desplegó una “armada masiva” de barcos de guerra en la región y que las fuerzas estadounidenses están listas para actuar “con velocidad y violencia” en caso de ser necesario. El mensaje fue publicado a través de su red social Truth Social.
¿Qué fuerzas militares de Estados Unidos fueron enviadas a la región?
El mandatario indicó que el despliegue naval está encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln, acompañado por otros buques de guerra. Según Trump, la flota es incluso mayor que la utilizada durante el bloqueo naval a Venezuela.
¿Cuándo llegó el portaaviones USS Abraham Lincoln a Medio Oriente?
Fuentes oficiales confirmaron que el USS Abraham Lincoln y las naves que lo escoltan arribaron a Medio Oriente el lunes. El envío de fuerzas ya había sido anticipado por Trump el viernes pasado, en medio de un escenario de fuerte tensión regional.
¿Qué relación tiene la advertencia con la situación interna en Irán?
El despliegue militar se produce tras semanas de protestas masivas y hechos de violencia en territorio iraní. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que más de 6 mil personas murieron durante las manifestaciones, aunque el gobierno iraní reconoció una cifra menor y los datos no pudieron ser verificados de manera independiente.
¿Qué dijo Trump sobre el acuerdo nuclear y posibles ataques?
Sin referirse de manera directa a las protestas, Trump reiteró la necesidad de alcanzar un acuerdo nuclear “justo y equitativo” y exigió que Irán renuncie a las armas nucleares. Además, advirtió que un eventual nuevo ataque estadounidense sería “mucho peor” que los bombardeos realizados el verano pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Tratado de no proliferación nuclear
El Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT, Nuclear Non-Proliferation Treaty, en inglés) es un tratado abierto a la firma el 1 de julio de 1968, en vigor desde el 5 de marzo de 1970, que restringe la posesión de armas nucleares y forma parte por tanto de los esfuerzos de la comunidad internacional para impedir la proliferación de armas de destrucción masiva. Lo integra la gran mayoría de los Estados soberanos (191).[1]
Solo a cinco Estados se les permitió la posesión de armas nucleares: Estados Unidos (firmante en 1968), Reino Unido (1968), Francia (1992), Unión Soviética (1968, sustituida por Rusia), República Popular China (1992). La condición especial de estos cinco “Estados Nuclearmente Armados” (NWS o Nuclear Weapons States) se definió a partir de que eran los únicos que habían detonado un ensayo nuclear antes de 1967. Además, son los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Estados fuera del tratado
Cinco Estados, India, Pakistán, Israel, Sudán del Sur, Corea del Norte se encuentran fuera del tratado. Los tres primeros nunca lo han firmado, mientras que Corea del Norte renunció en 2003. India y Pakistán poseen armas nucleares y, tal cual el texto actual, de acceder al tratado deberían hacerlo como los Estados No Nuclearmente Armados (NNWS), por lo cual deberían desmantelar sus arsenales. Estos países argumentan que el Tratado de No Proliferación crea de hecho un club de países «nuclearmente ricos» y un gran grupo de países «nuclearmente pobres» mediante la prohibición de la posesión legal de armas nucleares a aquellos países que no las habían probado antes de 1967, pero que el tratado no explica sobre qué fundamentos éticos es válida esta distinción. En el caso de Israel, el gobierno del mismo no afirma ni niega la posesión de armamento nuclear, pero de acceder a la firma y ratificación del tratado este debería permitir la entrada de observadores y reguladores de Naciones Unidas.