Las principales consultoras privadas anticipan que la inflación de marzo rondará nuevamente el 3%, con presiones desde educación, indumentaria y tarifas. En este contexto, Javier Milei moderó su discurso y proyecta una desaceleración más gradual durante su mandato.
La inflación en Argentina vuelve a ubicarse en el centro del escenario económico ya que para marzo, los últimos relevamientos de consultoras privadas indican que el índice de precios al consumidor se mantendría en torno al 3%, consolidando un piso que el Gobierno aún no logra perforar. Este dato no solo refleja la persistencia de tensiones inflacionarias, sino también un cambio en la narrativa oficial encabezada por el presidente Javier Milei.
Tras haber prometido una desaceleración más rápida en los primeros meses de gestión, el mandatario ajustó sus expectativas y ahora reconoce que la eliminación total de la inflación será un proceso que podría extenderse a lo largo de todo su mandato.
¿Por qué la inflación de marzo se mantiene cerca del 3%?
El comportamiento de los precios durante marzo muestra una dinámica compleja. Si bien algunos rubros clave como alimentos comenzaron a desacelerarse, otros sectores tomaron protagonismo y sostienen el nivel general del índice.
Según la consultora LCG, los alimentos registraron una suba de apenas 0,2% en la tercera semana del mes, lo que marca una moderación respecto a semanas anteriores. Sin embargo, esta baja relativa no alcanza para compensar los aumentos en otros segmentos.
Desde EcoGo señalan que factores estacionales explican gran parte de la presión inflacionaria. El inicio del ciclo lectivo impulsó fuertes subas en educación, que trepó alrededor del 12%, mientras que indumentaria registró incrementos cercanos al 5%, impulsados por el cambio de temporada.
Este fenómeno demuestra que, aunque el componente alimentario pierde peso en la aceleración de precios, la inflación se mantiene elevada por la combinación de múltiples factores.
¿Qué rubros están impulsando los aumentos?
Más allá de los alimentos, hay tres grandes motores que explican la persistencia inflacionaria:
- Educación: el inicio de clases genera aumentos estacionales significativos en cuotas escolares, útiles y servicios asociados.
- Indumentaria: el recambio de temporada impacta directamente en los precios, con subas que suelen concentrarse en marzo.
- Tarifas y combustibles: los ajustes pendientes en servicios públicos y energía generan un efecto de arrastre que impacta en toda la economía.
A esto se suma que, según la consultora Econviews, el acumulado de precios en supermercados en las últimas cuatro semanas ya alcanza el 3,5%, lo que evidencia que el proceso de desaceleración todavía es frágil.
¿Por qué es difícil bajar del 3% mensual?
El gran desafío del equipo económico es quebrar el piso del 3% mensual, algo que hasta ahora no se ha logrado de manera sostenida. Algunos relevamientos ubican la inflación mensual en torno al 3,1%, mientras que el promedio acumulado se mantiene cerca del 2,4%.
Esta resistencia a la baja responde a varios factores estructurales:
- La inercia inflacionaria acumulada de años anteriores.
- Los ajustes relativos de precios que aún no se completaron.
- El impacto de tarifas y servicios regulados.
- Factores estacionales que distorsionan el índice mes a mes.
En este contexto, el Gobierno enfrenta una tensión entre la necesidad de ordenar precios relativos y, al mismo tiempo, mostrar una desaceleración clara del índice inflacionario.
¿Qué cambió en el discurso de Javier Milei?
Uno de los puntos más relevantes es el cambio de tono de Javier Milei respecto a la evolución de la inflación. En las últimas horas, el presidente dejó atrás la idea de una rápida convergencia hacia niveles bajos y planteó un horizonte más amplio.
Ahora, el objetivo oficial es lograr la eliminación de la inflación a lo largo del mandato, lo que implica reconocer que el proceso será más gradual de lo previsto inicialmente.
Este giro busca alinear las expectativas de la población con la realidad económica, en un contexto donde los datos muestran que la desaceleración existe, pero avanza a un ritmo más lento.
¿Qué se puede esperar para los próximos meses?
Las perspectivas inflacionarias dependerán de varios factores clave:
- La evolución de los precios regulados, especialmente tarifas.
- La estabilidad del tipo de cambio.
- El comportamiento del consumo y la actividad económica.
- La continuidad de la política fiscal y monetaria del Gobierno.
Si bien algunos indicadores muestran señales de moderación, el consenso entre analistas es que la inflación seguirá en niveles relativamente altos en el corto plazo.
El desafío central será consolidar una tendencia descendente sostenida que permita, eventualmente, romper el piso del 3% mensual y avanzar hacia niveles más bajos.