La Justicia reabrió la causa tras nuevas pruebas e imputó a diez jugadoras por un presunto ritual de iniciación que incluyó prácticas humillantes y violencia simbólica contra una menor de 16 años.
La Justicia de Mendoza avanzó en una causa que genera conmoción en el ámbito deportivo provincial: diez jugadoras de hockey césped del Club Alemán fueron imputadas por abuso sexual simple agravado, en el marco de una investigación que apunta a un violento ritual de iniciación dentro del plantel de hockey femenino.
El hecho denunciado ocurrió el 20 de abril de 2023 durante una concentración en Guaymallén. La víctima, que en ese momento tenía 16 años, presentó la denuncia tras atravesar una situación que, según su relato, incluyó prácticas degradantes, exposición forzada y vejaciones. Aunque la causa había sido archivada en una primera instancia, la incorporación de nuevas pruebas permitió su reapertura y reactivó la investigación judicial.
¿Qué ocurrió durante el “bautismo” en el Club Alemán?
De acuerdo al testimonio de la denunciante, todo comenzó bajo la excusa de una actividad de bienvenida al equipo. En ese contexto, fue llevada a un baño donde un grupo de jugadoras mayores habría organizado un supuesto “bautismo” de iniciación.
Según su relato, la joven fue obligada a desnudarse, cubrirse con papeles y vendarse los ojos, quedando en una situación de total vulnerabilidad. Durante aproximadamente una hora y media, habría sido sometida a distintas prácticas que calificó como humillantes y degradantes.
El caso pone en discusión una práctica que, si bien no es nueva en algunos ámbitos deportivos, puede derivar en situaciones de abuso cuando se traspasan límites físicos y psicológicos, especialmente cuando hay menores involucrados.

¿Qué tipo de vejaciones denunció la víctima?
La denuncia detalla episodios de extrema violencia simbólica y física. Entre los hechos más graves, la joven aseguró que fue sometida a interrogatorios íntimos sobre su vida sexual y obligada a simular conductas animales frente a otras jugadoras.
Además, declaró que le colocaron alimentos en la boca y productos picantes en los labios, pese a haber advertido que era alérgica, lo que podría haber puesto en riesgo su salud. Este punto es clave dentro de la investigación, ya que no solo se evalúa el componente de abuso, sino también la posible exposición a situaciones peligrosas.
El relato también menciona un clima de presión grupal y sometimiento, donde la víctima no habría tenido posibilidad real de negarse o abandonar la situación.
¿Por qué se agravó la imputación contra las jugadoras?
Uno de los factores que agravó la imputación es la participación de múltiples personas en los hechos. La figura de abuso sexual simple agravado contempla precisamente estas situaciones en las que intervienen varios autores, lo que incrementa la gravedad del delito.
A esto se suma otro elemento clave: la existencia de registros audiovisuales. Parte de lo ocurrido habría sido filmado sin el consentimiento de la víctima, y ese material forma parte de la evidencia incorporada en la causa.
La grabación sin autorización no solo refuerza la acusación, sino que también podría abrir nuevas líneas de investigación vinculadas a la difusión o almacenamiento de ese contenido.
¿En qué estado se encuentra la causa judicial?
Actualmente, la causa se encuentra en etapa de instrucción, con las diez jugadoras formalmente imputadas. En esta fase, la Justicia busca reunir y analizar todas las pruebas disponibles para determinar responsabilidades y definir los próximos pasos procesales.
Se espera que en los próximos meses se dicten nuevas medidas judiciales, que podrían incluir llamados a indagatoria, peritajes adicionales o eventuales elevaciones a juicio.
El caso ha generado fuerte repercusión en Mendoza, no solo por la gravedad de los hechos denunciados, sino también por el ámbito en el que ocurrieron: un club deportivo y un equipo juvenil, donde se supone que deben primar valores de respeto, contención y formación.
¿Qué impacto genera este caso en el deporte?
Más allá del proceso judicial, el suceso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los llamados “ritos de iniciación” en equipos deportivos. Estas prácticas, muchas veces naturalizadas como tradiciones, pueden derivar en situaciones de abuso, violencia o humillación, especialmente cuando involucran a menores de edad.
En este contexto, especialistas advierten sobre la necesidad de establecer protocolos claros, controles institucionales y espacios seguros para prevenir este tipo de situaciones. También remarcan la importancia de que las víctimas puedan denunciar sin temor y recibir acompañamiento adecuado.
La imputación de las diez jugadoras marca un punto de inflexión en la causa y abre un escenario judicial que será seguido de cerca, tanto por la comunidad deportiva como por la sociedad mendocina en general.